Orgullo versus humildad
1. Sábado — Orgullo versus humildad
2. Domingo — Las opresivas garras del orgullo
3. Lunes — Conócete a ti mismo
4. Martes — Moisés, un siervo humilde
5. Miércoles — La mayor ofensa
6. Jueves — Fija tus ojos en Cristo
7. Viernes — Para estudiar y meditar
1. Sábado — Orgullo versus humildad
Verso clave
«El que se enaltece será humillado; y el que se humilla será enaltecido» Lucas 14:11
RVR1960
11 Porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla, será enaltecido.
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11 Pues aquellos que se exaltan a sí mismos serán humillados, y los que se humillan a sí mismos serán exaltados».
Introducción
El orgullo es una de las luchas más comunes del ser humano y una de las más peligrosas en la vida espiritual. A lo largo de esta semana veremos cómo el orgullo afecta nuestra relación con Dios y con los demás, y cómo la humildad es esencial para una vida cristiana auténtica.
Reflexión inicial
¿Reconoces el orgullo en tu propia vida o solo lo ves en los demás?
2. Domingo — Las opresivas garras del orgullo
Lectura bíblica
1 Juan 2:15-17
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15 No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. 16 Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. 17 Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.
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15 No amen a este mundo ni las cosas que les ofrece, porque cuando aman al mundo no tienen el amor del Padre en ustedes. 16 Pues el mundo solo ofrece un intenso deseo por el placer físico, un deseo insaciable por todo lo que vemos, y el orgullo de nuestros logros y posesiones. Nada de eso proviene del Padre, sino que viene del mundo; 17 y este mundo se acaba junto con todo lo que la gente tanto desea; pero el que hace lo que a Dios le agrada vivirá para siempre.
El orgullo lleva al ser humano a confiar en sí mismo en lugar de depender de Dios. Desde Lucifer hasta la caída de Adán y Eva, el orgullo ha sido la raíz del pecado.
Pregunta de reflexión
¿Cómo influye el amor al mundo en el desarrollo del orgullo en nuestra vida?
Aplicación personal
Reconoce que todo lo que tienes proviene de Dios y entrégale la gloria en cada aspecto de tu vida.
3. Lunes — Conócete a ti mismo
Lectura bíblica
Lucas 18:9-14
1 Juan 1:9
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9 A unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros, dijo también esta parábola:
10 Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano.
11 El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano;
12 ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano.
13 Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador.
14 Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.
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9 Luego Jesús contó la siguiente historia a algunos que tenían mucha confianza en su propia rectitud y despreciaban a los demás:
10 «Dos hombres fueron al templo a orar. Uno era fariseo, y el otro era un despreciado cobrador de impuestos.
11 El fariseo, de pie, apartado de los demás, hizo la siguiente oración: “Te agradezco, Dios, que no soy como otros: tramposos, pecadores, adúlteros. ¡Para nada soy como ese cobrador de impuestos!
12 Ayuno dos veces a la semana y te doy el diezmo de mis ingresos”.
13 »En cambio, el cobrador de impuestos se quedó a la distancia y ni siquiera se atrevía a levantar la mirada al cielo mientras oraba, sino que golpeó su pecho en señal de dolor mientras decía: “Oh Dios, ten compasión de mí, porque soy un pecador”.
14 Les digo que fue este pecador — y no el fariseo — quien regresó a su casa justificado delante de Dios. Pues los que se exaltan a sí mismos serán humillados, y los que se humillan serán exaltados».
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9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
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9 pero si confesamos nuestros pecados a Dios, él es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.
La parábola del fariseo y el publicano revela la diferencia entre la autosuficiencia y la humildad. Dios acepta al que reconoce su pecado y depende de su gracia.
Pregunta de reflexión
¿Por qué es tan difícil reconocer nuestra verdadera condición espiritual?
Aplicación personal
Confiesa tus pecados con sinceridad y acepta la gracia transformadora de Dios.
4. Martes — Moisés, un siervo humilde
Lectura bíblica
Hebreos 11:24-26
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24 Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón,
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25 escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado,
26 teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón.
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24 Fue por la fe que Moisés, cuando ya fue adulto, rehusó llamarse hijo de la hija del faraón.
25 Prefirió ser maltratado con el pueblo de Dios a disfrutar de los placeres momentáneos del pecado.
26 Consideró que era mejor sufrir por causa de Cristo que poseer los tesoros de Egipto, pues tenía la mirada puesta en la gran recompensa que recibiría.
Moisés renunció a los privilegios de Egipto para identificarse con el pueblo de Dios. Su vida muestra que la verdadera grandeza está en la humildad y la obediencia.
Pregunta de reflexión
¿Qué estás dispuesto a dejar por seguir el llamado de Dios?
Aplicación personal
Permite que Dios forme tu carácter, incluso a través de pruebas y procesos.
5. Miércoles — La mayor ofensa
Lectura bíblica
Lucas 22:24-27
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24 Hubo también entre ellos una disputa sobre quién de ellos sería el mayor.
25 Pero él les dijo: Los reyes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que sobre ellas tienen autoridad son llamados bienhechores;
26 mas no así vosotros, sino sea el mayor entre vosotros como el más joven, y el que dirige, como el que sirve.
27 Porque, ¿cuál es mayor, el que se sienta a la mesa, o el que sirve? ¿No es el que se sienta a la mesa? Mas yo estoy entre vosotros como el que sirve.
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24 Después comenzaron a discutir quién sería el más importante entre ellos.
25 Jesús les dijo: «En este mundo, los reyes y los grandes hombres tratan a su pueblo con prepotencia; sin embargo, son llamados “amigos del pueblo”.
26 Pero entre ustedes será diferente. El más importante de ustedes deberá tomar el puesto más bajo, y el líder debe ser como un sirviente.
27 ¿Quién es más importante: el que se sienta a la mesa o el que la sirve? El que se sienta a la mesa, por supuesto. ¡Pero en este caso no! , pues yo estoy entre ustedes como uno que sirve.
El orgullo fue evidente incluso entre los discípulos. Jesús enseñó que la verdadera grandeza está en servir a los demás.
Pregunta de reflexión
¿Por qué el orgullo es considerado tan ofensivo delante de Dios?
Aplicación personal
Busca oportunidades para servir en lugar de buscar reconocimiento.
6. Jueves — Fija tus ojos en Cristo
Lectura bíblica
Filipenses 2:3-8
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3 Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo;
4 no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.
5 Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús,
6 el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,
7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres;
8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.
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3 No sean egoístas; no traten de impresionar a nadie. Sean humildes, es decir, considerando a los demás como mejores que ustedes.
4 No se ocupen solo de sus propios intereses, sino también procuren interesarse en los demás.
5 Tengan la misma actitud que tuvo Cristo Jesús.
6 Aunque era Dios, no consideró que el ser igual a Dios fuera algo a lo cual aferrarse.
7 En cambio, renunció a sus privilegios divinos; adoptó la humilde posición de un esclavo y nació como un ser humano. Cuando apareció en forma de hombre,
8 se humilló a sí mismo en obediencia a Dios y murió en una cruz como morían los criminales.
Jesús es el ejemplo supremo de humildad. A pesar de su divinidad, se humilló hasta la muerte en la cruz.
Pregunta de reflexión
¿Cómo transforma tu vida contemplar la humildad de Cristo?
Aplicación personal
Imita el carácter de Cristo en tu trato con los demás.
7. Viernes — Para estudiar y meditar
Lectura adicional
Elena de White, Palabras de vida del gran Maestro, p. 127; El Deseado de todas las gentes, pp. 411-412
La verdadera grandeza no se encuentra en la exaltación propia, sino en la humildad y la dependencia de Dios.
Pregunta de reflexión
¿Qué cambios necesitas hacer para vivir con mayor humildad delante de Dios?
Aplicación personal
Entrega tu orgullo a Dios y permite que Él transforme tu carácter.