Testigos de Cristo como Mesías [Presentación] — Estudia la Biblia Hoy





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Testigos de Cristo como Mesías

Presentación
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 CONTENIDO 

- 1. Sábado — Testigos de Cristo como Mesías

- Verso clave

"Jesús respondió: ‘Te aseguro, el que no nace de nuevo no puede ver el reino de Dios’" Juan 3:3
RVR1960 3 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. NTV 3 Jesús le respondió: — Te digo la verdad, a menos que nazcas de nuevo, no puedes ver el reino de Dios.

- Introducción

Jesús proporcionó poderosa evidencia bíblica en respaldo de sus afirmaciones sobre sí mismo, incluyendo milagros como convertir el agua en vino, alimentar a miles con pocos panes y peces, sanar al hijo de un noble, restaurar a un hombre en el estanque de Betesda, dar vista al ciego de nacimiento y resucitar a Lázaro. Este evangelio recurre a muchos testimonios que apuntan a Jesús como el Mesías, como Juan el Bautista, Andrés, Simón Pedro, Felipe, Natanael y Nicodemo, cada uno cumpliendo un papel clave en la revelación de la identidad de Cristo.

- Reflexión inicial

El Evangelio de Juan destaca a varios testigos, incluyendo al propio Juan el Bautista, quienes apuntan a Jesús como el Mesías prometido. El lector es invitado a seguir este recorrido, mientras el evangelista deja claro que Jesús es el cumplimiento de las profecías y la esperanza mesiánica.

- 2. Domingo — El Testimonio de Juan el Bautista

- Lectura bíblica

Juan 1:19-23
RVR1960 19 Este es el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron de Jerusalén sacerdotes y levitas para que le preguntasen: ¿Tú, quién eres? 20 Confesó, y no negó, sino confesó: Yo no soy el Cristo. 21 Y le preguntaron: ¿Qué pues? ¿Eres tú Elías? Dijo: No soy. ¿Eres tú el profeta? Y respondió: No. 22 Le dijeron: ¿Pues quién eres? para que demos respuesta a los que nos enviaron. ¿Qué dices de ti mismo? 23 Dijo: Yo soy la voz de uno que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías. NTV 19 Este fue el testimonio que dio Juan cuando los líderes judíos enviaron sacerdotes y ayudantes del templo desde Jerusalén para preguntarle: — ¿Quién eres? 20 Él dijo con toda franqueza: — Yo no soy el Mesías. 21  — Bien. Entonces, ¿quién eres? — preguntaron — . ¿Eres Elías? — No — contestó. — ¿Eres el Profeta que estamos esperando? — No. 22  — Entonces, ¿quién eres? Necesitamos alguna respuesta para los que nos enviaron. ¿Qué puedes decirnos de ti mismo? 23 Juan contestó con las palabras del profeta Isaías: «Soy una voz que clama en el desierto: “¡Abran camino para la llegada del Señor!”».
Isaías 40:1-5
RVR1960 1 Consolaos, consolaos, pueblo mío, dice vuestro Dios. 2 Hablad al corazón de Jerusalén; decidle a voces que su tiempo es ya cumplido, que su pecado es perdonado; que doble ha recibido de la mano de Jehová por todos sus pecados. 3 Voz que clama en el desierto: Preparad camino a Jehová; enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios. 4 Todo valle sea alzado, y bájese todo monte y collado; y lo torcido se enderece, y lo áspero se allane. 5 Y se manifestará la gloria de Jehová, y toda carne juntamente la verá; porque la boca de Jehová ha hablado. NTV 1 «Consuelen, consuelen a mi pueblo — dice su Dios — . 2 Hablen con ternura a Jerusalén y díganle que se acabaron sus días tristes y que sus pecados están perdonados. Sí, el Señor le dio doble castigo por todos sus pecados». 3 ¡Escuchen! Es la voz de alguien que clama: «¡Abran camino a través del desierto para el Señor! ¡Hagan una carretera derecha a través de la tierra baldía para nuestro Dios! 4 Rellenen los valles y allanen los montes y las colinas; enderecen las curvas y suavicen los lugares ásperos. 5 Entonces se revelará la gloria del Señor y todas las personas la verán. ¡El Señor ha hablado! ».

Juan el Bautista deja claro a los líderes religiosos que él no es el Mesías. En lugar de eso, él se presenta como el que prepara el camino del Señor, cumpliendo la profecía de Isaías. Su misión es señalar a Cristo como el verdadero Mesías, no uno político, sino aquel que bautizará con el Espíritu.

- Pregunta de reflexión

¿Cómo podemos, como adventistas, cumplir el mismo tipo de ministerio de preparación que Juan el Bautista? ¿Cuáles son los paralelismos?

- Aplicación personal

Reflexiona sobre tu propio llamado a preparar el camino para que otros reciban a Cristo. ¿De qué maneras puedes ser testigo de la Luz en tu entorno, ayudando a otros a conocer al verdadero Mesías?

- 3. Lunes — El Cordero de Dios

- Lectura bíblica

Juan 1:29-37
RVR1960 29 El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. 30 Este es aquel de quien yo dije: Después de mí viene un varón, el cual es antes de mí; porque era primero que yo. 31 Y yo no le conocía; mas para que fuese manifestado a Israel, por esto vine yo bautizando con agua. 32 También dio Juan testimonio, diciendo: Vi al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y permaneció sobre él. 33 Y yo no le conocía; pero el que me envió a bautizar con agua, aquel me dijo: Sobre quien veas descender el Espíritu y que permanece sobre él, ese es el que bautiza con el Espíritu Santo. 34 Y yo le vi, y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios. 35 El siguiente día otra vez estaba Juan, y dos de sus discípulos. 36 Y mirando a Jesús que andaba por allí, dijo: He aquí el Cordero de Dios. 37 Le oyeron hablar los dos discípulos, y siguieron a Jesús. NTV 29 Al día siguiente, Juan vio que Jesús se le acercaba y dijo: «¡Miren! ¡El Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo! 30 A él me refería cuando yo decía: “Después de mí, vendrá un hombre que es superior a mí porque existe desde mucho antes que yo”. 31 No lo reconocí como el Mesías, aunque estuve bautizando con agua para que él fuera revelado a Israel». 32 Entonces Juan dio testimonio: «Vi al Espíritu Santo descender del cielo como una paloma y reposar sobre él. 33 Yo no sabía que era el Mesías, pero cuando Dios me envió a bautizar con agua, me dijo: “Aquel, sobre quien veas que el Espíritu desciende y reposa, es el que bautizará con el Espíritu Santo”. 34 Vi que eso sucedió con Jesús, por eso doy testimonio de que él es el Elegido de Dios». 35 Al día siguiente, Juan estaba otra vez allí con dos de sus discípulos. 36 Al pasar Jesús, Juan lo miró y declaró: «¡Miren! ¡Ahí está el Cordero de Dios! ». 37 Cuando los dos discípulos de Juan lo oyeron, siguieron a Jesús.

Juan el Bautista anuncia a Jesús como el Cordero de Dios, una imagen que conecta directamente con el sistema sacrificial del Antiguo Testamento y apunta al sacrificio de Cristo en la cruz para la redención de la humanidad. Esta declaración revela el verdadero propósito del Mesías, no como un libertador político, sino como el Redentor divino.

- Pregunta de reflexión

¿Qué nos enseña el título “Cordero de Dios” sobre el sacrificio de Cristo y el costo de nuestra salvación?

- Aplicación personal

Medita sobre lo que significa que Jesús sea el Cordero que quita el pecado del mundo. ¿Cómo puedes vivir cada día con una mayor apreciación por el sacrificio que Cristo hizo por ti?

- 4. Martes — Los dos discípulos de Juan

- Lectura bíblica

Juan 1:35-39
RVR1960 35 El siguiente día otra vez estaba Juan, y dos de sus discípulos. 36 Y mirando a Jesús que andaba por allí, dijo: He aquí el Cordero de Dios. 37 Le oyeron hablar los dos discípulos, y siguieron a Jesús. 38 Y volviéndose Jesús, y viendo que le seguían, les dijo: ¿Qué buscáis? Ellos le dijeron: Rabí (que traducido es, Maestro), ¿dónde moras? 39 Les dijo: Venid y ved. Fueron, y vieron donde moraba, y se quedaron con él aquel día; porque era como la hora décima. NTV 35 Al día siguiente, Juan estaba otra vez allí con dos de sus discípulos. 36 Al pasar Jesús, Juan lo miró y declaró: «¡Miren! ¡Ahí está el Cordero de Dios! ». 37 Cuando los dos discípulos de Juan lo oyeron, siguieron a Jesús. 38 Jesús miró a su alrededor y vio que ellos lo seguían. — ¿Qué quieren? — les preguntó. Ellos contestaron: — Rabí (que significa “Maestro”), ¿dónde te hospedas? 39 — Vengan y vean — les dijo. Eran como las cuatro de la tarde cuando lo acompañaron al lugar donde se hospedaba, y se quedaron el resto del día con él.

Dos discípulos de Juan el Bautista, tras escuchar que Jesús es el Cordero de Dios, deciden seguir a Jesús. Su encuentro con Cristo cambia sus vidas, y ellos rápidamente comparten su experiencia con otros. Andrés, por ejemplo, lleva a su hermano Simón Pedro a conocer a Jesús.

- Pregunta de reflexión

¿Cómo ha sido transformada tu vida por Cristo y por tu fe en Él? ¿Qué otros cambios quisieras experimentar?

- Aplicación personal

Pide a Dios que te ayude a reconocer las oportunidades para compartir tu experiencia con Jesús con otros. ¿Cómo puedes ser un testigo fiel de la transformación que Cristo ha hecho en tu vida?

- 5. Miércoles — Felipe y Natanael

- Lectura bíblica

Juan 1:43-51
RVR1960 43 El siguiente día quiso Jesús ir a Galilea, y halló a Felipe, y le dijo: Sígueme. 44 Y Felipe era de Betsaida, la ciudad de Andrés y Pedro. 45 Felipe halló a Natanael, y le dijo: Hemos hallado a aquel de quien escribió Moisés en la ley, así como los profetas: a Jesús, el hijo de José, de Nazaret. 46 Natanael le dijo: ¿De Nazaret puede salir algo de bueno? Le dijo Felipe: Ven y ve. 47 Cuando Jesús vio a Natanael que se le acercaba, dijo de él: He aquí un verdadero israelita, en quien no hay engaño. 48 Le dijo Natanael: ¿De dónde me conoces? Respondió Jesús y le dijo: Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi. 49 Respondió Natanael y le dijo: Rabí, tú eres el Hijo de Dios; tú eres el Rey de Israel. 50 Respondió Jesús y le dijo: ¿Porque te dije: Te vi debajo de la higuera, crees? Cosas mayores que estas verás. 51 Y le dijo: De cierto, de cierto os digo: De aquí en adelante veréis el cielo abierto, y a los ángeles de Dios que suben y descienden sobre el Hijo del Hombre. NTV 43 Al día siguiente, Jesús decidió ir a Galilea. Encontró a Felipe y le dijo: «Ven, sígueme». 44 Felipe era de Betsaida, el pueblo natal de Andrés y Pedro. 45 Felipe fue a buscar a Natanael y le dijo: — ¡Hemos encontrado a aquel de quien Moisés y los profetas escribieron! Se llama Jesús, el hijo de José, de Nazaret. 46 — ¡Nazaret! — exclamó Natanael — . ¿Acaso puede salir algo bueno de Nazaret? — Ven y compruébalo tú mismo — le respondió Felipe. 47 Mientras ellos se acercaban, Jesús dijo: — Aquí viene un verdadero hijo de Israel, un hombre totalmente íntegro. 48 — ¿Cómo es que me conoces? — le preguntó Natanael. — Pude verte debajo de la higuera antes de que Felipe te encontrara — contestó Jesús. 49 Entonces Natanael exclamó: — Rabí, ¡tú eres el Hijo de Dios, el Rey de Israel! 50 Jesús le preguntó: — ¿Crees eso solo porque te dije que te había visto debajo de la higuera? Verás cosas más grandes que esta. 51 Y agregó: «Les digo la verdad, todos ustedes verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subiendo y bajando sobre el Hijo del Hombre, quien es la escalera entre el cielo y la tierra».

Felipe encuentra a Natanael y le dice que ha encontrado a aquel de quien escribieron Moisés y los profetas: Jesús de Nazaret. Aunque Natanael inicialmente duda, acepta la invitación de “venir y ver”, y al hacerlo, se encuentra cara a cara con Cristo, lo que transforma su escepticismo en una confesión de fe.

- Pregunta de reflexión

¿Cómo confronta Jesús tus dudas y cómo te invita a confiar más en Él?

- Aplicación personal

Permite que tu vida sea un testimonio para otros, invitándolos a “venir y ver” lo que Jesús ha hecho por ti. ¿Cómo puedes ayudar a otros a superar sus prejuicios y encontrarse con Cristo?

- 6. Jueves — El Testimonio de Nicodemo

- Lectura bíblica

Juan 3:1-21
RVR1960 1 Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos. 2 Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él. 3 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. 4 Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? 5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. 6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. 7 No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. 8 El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu. 9 Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto? 10 Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes esto? 11 De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio. 12 Si os he dicho cosas terrenales, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales? 13 Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo. 14 Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, 15 para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. 16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. 17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. 18 El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. 19 Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. 20 Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. 21 Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios. NTV 1 Había un hombre llamado Nicodemo, un líder religioso judío, de los fariseos. 2 Una noche, fue a hablar con Jesús: — Rabí — le dijo — , todos sabemos que Dios te ha enviado para enseñarnos. Las señales milagrosas que haces son la prueba de que Dios está contigo. 3 Jesús le respondió: — Te digo la verdad, a menos que nazcas de nuevo, no puedes ver el reino de Dios. 4 — ¿Qué quieres decir? — exclamó Nicodemo — . ¿Cómo puede un hombre mayor volver al vientre de su madre y nacer de nuevo? 5 Jesús le contestó: — Te digo la verdad, nadie puede entrar en el reino de Dios si no nace de agua y del Espíritu. 6 El ser humano solo puede reproducir la vida humana, pero la vida espiritual nace del Espíritu Santo. 7 Así que no te sorprendas cuando digo: “Tienen que nacer de nuevo”. 8 El viento sopla hacia donde quiere. De la misma manera que oyes el viento pero no sabes de dónde viene ni adónde va, tampoco puedes explicar cómo las personas nacen del Espíritu. 9 — ¿Cómo es posible todo esto? — preguntó Nicodemo. 10 Jesús le contestó: — ¿Tú eres un respetado maestro judío y aún no entiendes estas cosas? 11 Te aseguro que les contamos lo que sabemos y hemos visto, y ustedes todavía se niegan a creer nuestro testimonio. 12 Ahora bien, si no me creen cuando les hablo de cosas terrenales, ¿cómo creerán si les hablo de cosas celestiales? 13 Nadie jamás fue al cielo y regresó, pero el Hijo del Hombre bajó del cielo. 14 Y, así como Moisés levantó la serpiente de bronce en un poste en el desierto, así deberá ser levantado el Hijo del Hombre, 15 para que todo el que crea en él tenga vida eterna. 16 »Pues Dios amó tanto al mundo que dio a su único Hijo, para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. 17 Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él. 18 »No hay condenación para todo el que cree en él, pero todo el que no cree en él ya ha sido condenado por no haber creído en el único Hijo de Dios. 19 Esta condenación se basa en el siguiente hecho: la luz de Dios llegó al mundo, pero la gente amó más la oscuridad que la luz, porque sus acciones eran malvadas. 20 Todos los que hacen el mal odian la luz y se niegan a acercarse a ella porque temen que sus pecados queden al descubierto, 21 pero los que hacen lo correcto se acercan a la luz, para que otros puedan ver que están haciendo lo que Dios quiere.

Nicodemo, un respetado maestro de Israel, visita a Jesús de noche y se enfrenta con una profunda verdad: "Debes nacer de nuevo". Aunque Nicodemo estaba familiarizado con las Escrituras, aún no había comprendido la necesidad de una conversión personal y espiritual.

- Pregunta de reflexión

¿Qué significa "nacer de nuevo" y por qué es tan crucial en la enseñanza de Jesús?

- Aplicación personal

Reflexiona sobre tu propio proceso de conversión. ¿Cómo has experimentado el nuevo nacimiento y de qué manera sigue transformando tu vida?

- 7. Viernes — Para estudiar y meditar

- Lectura adicional

Elena de White, El Deseado de todas las gentes, pp. 140-149

Nicodemo, después de su encuentro con Jesús, comenzó a estudiar las Escrituras con una nueva perspectiva, buscando no teorías, sino vida para el alma. Jesús revela la necesidad del arrepentimiento y la fe para recibir la gracia de Dios, y al contemplar la Cruz, uno puede ver el amor de Dios y la salvación.

- Pregunta de reflexión

¿Cómo define Jesús el nuevo nacimiento, y cómo podemos experimentar una conversión continua en nuestras vidas?

- Aplicación personal

Permite que el sacrificio de Cristo sea un recordatorio constante de tu necesidad de ser renovado diariamente en tu fe. ¿Cómo puedes crecer más en tu relación con Dios mientras contemplas el inmenso amor revelado en la cruz?

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