Guerreros de oración — Estudia la Biblia Hoy





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Guerreros de oración
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Escuela Sabática


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 CONTENIDO 

Guerreros de oración

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA

Daniel 2:20-23
RVR1960 20 Y Daniel habló y dijo: Sea bendito el nombre de Dios de siglos en siglos, porque suyos son el poder y la sabiduría. 21 Él muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos. 22 Él revela lo profundo y lo escondido; conoce lo que está en tinieblas, y con él mora la luz. 23 A ti, oh Dios de mis padres, te doy gracias y te alabo, porque me has dado sabiduría y fuerza, y ahora me has revelado lo que te pedimos; pues nos has dado a conocer el asunto del rey. NTV 20 y dijo: «Alabado sea el nombre de Dios por siempre y para siempre, porque a él pertenecen toda la sabiduría y todo el poder. 21 Él controla el curso de los sucesos del mundo; él quita reyes y pone otros reyes. Él da sabiduría a los sabios y conocimiento a los estudiosos. 22 Él revela cosas profundas y misteriosas y conoce lo que se oculta en la oscuridad, aunque él está rodeado de luz. 23 Te agradezco y te alabo, Dios de mis antepasados, porque me has dado sabiduría y fortaleza. Me revelaste lo que te pedimos y nos diste a conocer lo que el rey exigía».
Daniel 6:10-11
RVR1960 10 Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes. 11 Entonces se juntaron aquellos hombres, y hallaron a Daniel orando y rogando en presencia de su Dios. NTV 10 Sin embargo, cuando Daniel oyó que se había firmado la ley, fue a su casa y se arrodilló como de costumbre en la habitación de la planta alta, con las ventanas abiertas que se orientaban hacia Jerusalén. Oraba tres veces al día, tal como siempre lo había hecho, dando gracias a su Dios. 11 Entonces los funcionarios fueron juntos a la casa de Daniel y lo encontraron orando y pidiéndole a Dios que lo ayudara.
Hechos 20:36
RVR1960 36 Cuando hubo dicho estas cosas, se puso de rodillas, y oró con todos ellos. NTV 36 Cuando Pablo terminó de hablar, se arrodilló y oró con ellos.
Génesis 5:22-24
RVR1960 22 Y caminó Enoc con Dios, después que engendró a Matusalén, trescientos años, y engendró hijos e hijas. 23 Y fueron todos los días de Enoc trescientos sesenta y cinco años. 24 Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios. NTV 22 Después del nacimiento de Matusalén, Enoc vivió en íntima comunión con Dios trescientos años más y tuvo otros hijos e hijas. 23 Enoc vivió trescientos sesenta y cinco años 24 andando en íntima comunión con Dios. Y un día desapareció, porque Dios se lo llevó.
Éxodo 33:15-23
RVR1960 15 Y Moisés respondió: Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí. 16 ¿Y en qué se conocerá aquí que he hallado gracia en tus ojos, yo y tu pueblo, sino en que tú andes con nosotros, y que yo y tu pueblo seamos apartados de todos los pueblos que están sobre la faz de la tierra? 17 Y Jehová dijo a Moisés: También haré esto que has dicho, por cuanto has hallado gracia en mis ojos, y te he conocido por tu nombre. 18 Él entonces dijo: Te ruego que me muestres tu gloria. 19 Y le respondió: Yo haré pasar todo mi bien delante de tu rostro, y proclamaré el nombre de Jehová delante de ti; y tendré misericordia del que tendré misericordia, y seré clemente para con el que seré clemente. 20 Dijo más: No podrás ver mi rostro; porque no me verá hombre, y vivirá. 21 Y dijo aún Jehová: He aquí un lugar junto a mí, y tú estarás sobre la peña; 22 y cuando pase mi gloria, yo te pondré en una hendidura de la peña, y te cubriré con mi mano hasta que haya pasado. 23 Después apartaré mi mano, y verás mis espaldas; mas no se verá mi rostro. NTV 15 Entonces Moisés dijo: — Si tú mismo no vienes con nosotros, no nos hagas salir de este lugar. 16 ¿Cómo se sabrá que me miras con agrado — a mí y a tu pueblo — si no vienes con nosotros? Pues tu presencia con nosotros es la que nos separa — a tu pueblo y a mí — de todos los demás pueblos de la tierra. 17 El Señor contestó a Moisés: — Ciertamente haré lo que me pides, porque te miro con agrado y te conozco por tu nombre. 18 Moisés respondió: — Te suplico que me muestres tu gloriosa presencia. 19 El Señor respondió: — Haré pasar delante de ti toda mi bondad y delante de ti proclamaré mi nombre, Yahveh. Pues tendré misericordia de quien yo quiera y mostraré compasión con quien yo quiera. 20 Sin embargo, no podrás ver directamente mi rostro, porque nadie puede verme y seguir con vida. 21 El Señor siguió diciendo: — Párate cerca de mí, sobre esta roca. 22 Cuando pase mi gloriosa presencia, te esconderé en la grieta de la roca y te cubriré con mi mano hasta que yo haya pasado. 23 Después retiraré la mano y dejaré que me veas por detrás; pero no se verá mi rostro.
Éxodo 32:31-32
RVR1960 31 Entonces volvió Moisés a Jehová, y dijo: Te ruego, pues este pueblo ha cometido un gran pecado, porque se hicieron dioses de oro, 32 que perdones ahora su pecado, y si no, ráeme ahora de tu libro que has escrito. NTV 31 Entonces Moisés volvió a donde estaba el Señor y dijo: — Qué terrible pecado cometió este pueblo; se hicieron dioses de oro. 32 Ahora, si solo perdonaras su pecado; pero si no, ¡borra mi nombre del registro que has escrito!

VERSÍCULO DE MEMORIA

Salmos 116:1-2
RVR1960 1 Amo a Jehová, pues ha oído Mi voz y mis súplicas; 2 Porque ha inclinado a mí su oído; Por tanto, le invocaré en todos mis días. NTV 1 Amo al Señor porque escucha mi voz y mi oración que pide misericordia. 2 Debido a que él se inclina para escuchar, ¡oraré mientras tenga aliento!

SÁBADO — INTRODUCCIÓN

Si casi no hablaras con tu mejor amigo o con tu cónyuge, tu relación con esa persona pronto se malograría y surgirían problemas. De la misma manera, la oración es esencial para tener una relación cercana con Dios, un hábito devocional crucial que cada uno de nosotros necesita y puede fortalecer. Si no oramos a menudo, tarde o temprano nos alejaremos del Señor.

La Biblia registra la experiencia de distintas personas que oraban de diferentes maneras. Al estudiar el ejemplo de ellas podemos vislumbrar cómo su comunión con Dios influyó en su relación con él, cómo sus oraciones influyeron positivamente en la vida de otras personas, y cómo podríamos orar también nosotros para nuestro bien y el de los demás.

Al igual que el estudio de la Biblia, el tema de la oración es importante y mucho más amplio de lo que se puede abarcar en solo dos semanas. En esta ocasión aprenderemos varias lecciones de algunos personajes de la Biblia que oraron y demostraron cuán importante es la oración para tener una relación sólida con Dios.

DOMINGO — El fiel Daniel

Daniel es uno de los grandes héroes de la Biblia. Sin duda recordamos el comienzo de su historia, ver Daniel 1
RVR1960 1 En el año tercero del reinado de Joacim rey de Judá, vino Nabucodonosor rey de Babilonia a Jerusalén, y la sitió. 2 Y el Señor entregó en sus manos a Joacim rey de Judá, y parte de los utensilios de la casa de Dios; y los trajo a tierra de Sinar, a la casa de su dios, y colocó los utensilios en la casa del tesoro de su dios. 3 Y dijo el rey a Aspenaz, jefe de sus eunucos, que trajese de los hijos de Israel, del linaje real de los príncipes, 4 muchachos en quienes no hubiese tacha alguna, de buen parecer, enseñados en toda sabiduría, sabios en ciencia y de buen entendimiento, e idóneos para estar en el palacio del rey; y que les enseñase las letras y la lengua de los caldeos. 5 Y les señaló el rey ración para cada día, de la provisión de la comida del rey, y del vino que él bebía; y que los criase tres años, para que al fin de ellos se presentasen delante del rey. 6 Entre estos estaban Daniel, Ananías, Misael y Azarías, de los hijos de Judá. 7 A estos el jefe de los eunucos puso nombres: puso a Daniel, Beltsasar; a Ananías, Sadrac; a Misael, Mesac; y a Azarías, Abed-nego. 8 Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse. 9 Y puso Dios a Daniel en gracia y en buena voluntad con el jefe de los eunucos; 10 y dijo el jefe de los eunucos a Daniel: Temo a mi señor el rey, que señaló vuestra comida y vuestra bebida; pues luego que él vea vuestros rostros más pálidos que los de los muchachos que son semejantes a vosotros, condenaréis para con el rey mi cabeza. 11 Entonces dijo Daniel a Melsar, que estaba puesto por el jefe de los eunucos sobre Daniel, Ananías, Misael y Azarías: 12 Te ruego que hagas la prueba con tus siervos por diez días, y nos den legumbres a comer, y agua a beber. 13 Compara luego nuestros rostros con los rostros de los muchachos que comen de la ración de la comida del rey, y haz después con tus siervos según veas. 14 Consintió, pues, con ellos en esto, y probó con ellos diez días. 15 Y al cabo de los diez días pareció el rostro de ellos mejor y más robusto que el de los otros muchachos que comían de la porción de la comida del rey. 16 Así, pues, Melsar se llevaba la porción de la comida de ellos y el vino que habían de beber, y les daba legumbres. 17 A estos cuatro muchachos Dios les dio conocimiento e inteligencia en todas las letras y ciencias; y Daniel tuvo entendimiento en toda visión y sueños. 18 Pasados, pues, los días al fin de los cuales había dicho el rey que los trajesen, el jefe de los eunucos los trajo delante de Nabucodonosor. 19 Y el rey habló con ellos, y no fueron hallados entre todos ellos otros como Daniel, Ananías, Misael y Azarías; así, pues, estuvieron delante del rey. 20 En todo asunto de sabiduría e inteligencia que el rey les consultó, los halló diez veces mejores que todos los magos y astrólogos que había en todo su reino. 21 Y continuó Daniel hasta el año primero del rey Ciro. Daniel 1: 1 : 2 R. 24.
1; 2 Cr. 36.
5-7. Daniel 1: 4 : 2 R. 20.
17-18; Is. 39.
7-8; 2 R. 24.
10-16; 2 Cr. 36.
10.
NTV 1 Durante el tercer año del reinado de Joacim, rey de Judá, llegó a Jerusalén el rey Nabucodonosor de Babilonia y la sitió. 2 El Señor le dio la victoria sobre el rey Joacim de Judá y le permitió llevarse algunos de los objetos sagrados del templo de Dios. Así que Nabucodonosor se los llevó a Babilonia y los puso en la casa del tesoro del templo de su dios. 3 Luego el rey ordenó a Aspenaz, jefe del Estado Mayor, que trajera al palacio a algunos de los jóvenes de la familia real de Judá y de otras familias nobles, que habían sido llevados a Babilonia como cautivos. 4 «Selecciona solo a jóvenes sanos, fuertes y bien parecidos — le dijo — . Asegúrate de que sean instruidos en todas las ramas del saber, que estén dotados de conocimiento y de buen juicio y que sean aptos para servir en el palacio real. Enseña a estos jóvenes el idioma y la literatura de Babilonia». 5 El rey les asignó una ración diaria de la comida y del vino que provenían de su propia cocina. Debían recibir entrenamiento por tres años y después entrarían al servicio real. 6 Daniel, Ananías, Misael y Azarías fueron cuatro de los jóvenes seleccionados, todos de la tribu de Judá. 7 El jefe del Estado Mayor les dio nuevos nombres babilónicos: A Daniel lo llamó Beltsasar. A Ananías lo llamó Sadrac. A Misael lo llamó Mesac. A Azarías lo llamó Abed-nego. 8 Sin embargo, Daniel estaba decidido a no contaminarse con la comida y el vino dados por el rey. Le pidió permiso al jefe del Estado Mayor para no comer esos alimentos inaceptables. 9 Ahora bien, Dios había hecho que el jefe del Estado Mayor le tuviera respeto y afecto a Daniel, 10 pero le respondió: «Tengo miedo de mi señor el rey quien ordenó que ustedes comieran estos alimentos y bebieran este vino. Si se vuelven pálidos y delgados en comparación con otros jóvenes de su edad, temo que el rey mandará a decapitarme». 11 Entonces Daniel habló con el asistente que había sido designado por el jefe del Estado Mayor para cuidar a Daniel, Ananías, Misael y Azarías, 12 y le dijo: «Por favor, pruébanos durante diez días con una dieta de vegetales y agua. 13 Al cumplirse los diez días, compara nuestro aspecto con el de los otros jóvenes que comen de la comida del rey. Luego decide de acuerdo con lo que veas». 14 El asistente aceptó la sugerencia de Daniel y los puso a prueba por diez días. 15 Al cumplirse los diez días, Daniel y sus tres amigos se veían más saludables y mejor nutridos que los jóvenes alimentados con la comida asignada por el rey. 16 Así que, desde entonces, el asistente les dio de comer solo vegetales en lugar de los alimentos y el vino que servían a los demás. 17 A estos cuatro jóvenes Dios les dio aptitud excepcional para comprender todos los aspectos de la literatura y la sabiduría; y a Daniel Dios le dio la capacidad especial de interpretar el significado de visiones y sueños. 18 Cuando se cumplió el período de instrucción ordenado por el rey, el jefe del Estado Mayor llevó a todos los jóvenes ante el rey Nabucodonosor. 19 El rey habló con ellos y ninguno le causó mejor impresión que Daniel, Ananías, Misael y Azarías. De modo que entraron al servicio real. 20 Cada vez que el rey los consultaba sobre cualquier asunto que exigiera sabiduría y juicio equilibrado, los encontraba diez veces más capaces que todos los magos y brujos de su reino. 21 Daniel permaneció en el servicio real hasta el primer año del rey Ciro.
: «Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la comida ni con el vino del rey» Daniel 1:8
RVR1960 8 Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse. NTV 8 Sin embargo, Daniel estaba decidido a no contaminarse con la comida y el vino dados por el rey. Le pidió permiso al jefe del Estado Mayor para no comer esos alimentos inaceptables.
. Él y sus tres amigos recibieron de Dios «conocimiento e inteligencia en todas las letras y ciencias. Además, Daniel tuvo entendimiento en toda visión y sueños» Daniel 1:17
RVR1960 17 A estos cuatro muchachos Dios les dio conocimiento e inteligencia en todas las letras y ciencias; y Daniel tuvo entendimiento en toda visión y sueños. NTV 17 A estos cuatro jóvenes Dios les dio aptitud excepcional para comprender todos los aspectos de la literatura y la sabiduría; y a Daniel Dios le dio la capacidad especial de interpretar el significado de visiones y sueños.
. La Biblia dice que Daniel era sabio Daniel 1:20
RVR1960 20 En todo asunto de sabiduría e inteligencia que el rey les consultó, los halló diez veces mejores que todos los magos y astrólogos que había en todo su reino. NTV 20 Cada vez que el rey los consultaba sobre cualquier asunto que exigiera sabiduría y juicio equilibrado, los encontraba diez veces más capaces que todos los magos y brujos de su reino.
Daniel 2:14
RVR1960 14 Entonces Daniel habló sabia y prudentemente a Arioc, capitán de la guardia del rey, que había salido para matar a los sabios de Babilonia. NTV 14 Cuando Arioc, comandante de la guardia real, llegó con la intención de matarlos, Daniel manejó la situación con sabiduría y discreción.
Daniel 2:21
RVR1960 21 Él muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos. NTV 21 Él controla el curso de los sucesos del mundo; él quita reyes y pone otros reyes. Él da sabiduría a los sabios y conocimiento a los estudiosos.
Daniel 2:23
RVR1960 23 A ti, oh Dios de mis padres, te doy gracias y te alabo, porque me has dado sabiduría y fuerza, y ahora me has revelado lo que te pedimos; pues nos has dado a conocer el asunto del rey. NTV 23 Te agradezco y te alabo, Dios de mis antepasados, porque me has dado sabiduría y fortaleza. Me revelaste lo que te pedimos y nos diste a conocer lo que el rey exigía».
Daniel 2:48
RVR1960 48 Entonces el rey engrandeció a Daniel, y le dio muchos honores y grandes dones, y le hizo gobernador de toda la provincia de Babilonia, y jefe supremo de todos los sabios de Babilonia. NTV 48 Entonces el rey puso a Daniel en un puesto importante y le dio muchos regalos valiosos. Nombró a Daniel gobernador de toda la provincia de Babilonia y jefe de todos los sabios del rey.
porque el Espíritu de Dios estaba en él Daniel 4:9
RVR1960 9 Beltsasar, jefe de los magos, ya que he entendido que hay en ti espíritu de los dioses santos, y que ningún misterio se te esconde, declárame las visiones de mi sueño que he visto, y su interpretación. NTV 9 »Le dije: “Beltsasar, jefe de los magos, sé que el espíritu de los dioses santos vive en ti y que ningún misterio es demasiado profundo para que lo resuelvas. Dime ahora el significado de mi sueño.
Daniel 4:18
RVR1960 18 Yo el rey Nabucodonosor he visto este sueño. Tú, pues, Beltsasar, dirás la interpretación de él, porque todos los sabios de mi reino no han podido mostrarme su interpretación; mas tú puedes, porque mora en ti el espíritu de los dioses santos. NTV 18 »”Beltsasar, ese fue el sueño que tuve yo, el rey Nabucodonosor. Ahora dime qué significa, porque ninguno de los sabios de mi reino ha podido hacerlo. Sin embargo, tú puedes decírmelo porque el espíritu de los dioses santos vive en ti”.
Daniel 5:14
RVR1960 14 Yo he oído de ti que el espíritu de los dioses santos está en ti, y que en ti se halló luz, entendimiento y mayor sabiduría. NTV 14 He oído que el espíritu de los dioses vive en ti y que tienes mucha percepción, entendimiento y sabiduría.
Daniel 6:3
RVR1960 3 Pero Daniel mismo era superior a estos sátrapas y gobernadores, porque había en él un espíritu superior; y el rey pensó en ponerlo sobre todo el reino. NTV 3 Pronto Daniel demostró ser más capaz que los otros administradores y altos funcionarios. Debido a la gran destreza administrativa de Daniel, el rey hizo planes para ponerlo frente al gobierno de todo el imperio.
, y que era muy amado por el Cielo Daniel 9:23
RVR1960 23 Al principio de tus ruegos fue dada la orden, y yo he venido para enseñártela, porque tú eres muy amado. Entiende, pues, la orden, y entiende la visión. NTV 23 En cuanto comenzaste a orar, se dio una orden y ahora estoy aquí para decírtela, porque eres muy precioso para Dios. Presta mucha atención, para que puedas entender el significado de la visión.
Daniel 10:11
RVR1960 11 Y me dijo: Daniel, varón muy amado, está atento a las palabras que te hablaré, y ponte en pie; porque a ti he sido enviado ahora. Mientras hablaba esto conmigo, me puse en pie temblando. NTV 11 Entonces el hombre me dijo: «Daniel, eres muy precioso para Dios, así que presta mucha atención a lo que tengo que decirte. Ponte de pie, porque me enviaron a ti». Cuando me dijo esto, me levanté, todavía temblando.
. Estos son algunos de los rasgos de un hombre que tenía una conexión sólida y constante con Dios.

Cuando el rey Nabucodonosor decretó la muerte de todos los sabios de Babilonia, Daniel pidió misericordia a Dios y que le revelara el sueño del rey y su significado Daniel 2:18
RVR1960 18 para que pidiesen misericordias del Dios del cielo sobre este misterio, a fin de que Daniel y sus compañeros no pereciesen con los otros sabios de Babilonia. NTV 18 Les rogó que pidieran al Dios del cielo que tuviera misericordia y les revelara el secreto, para que no fueran ejecutados junto con los demás sabios de Babilonia.
. Cuando el Señor lo hizo, Daniel oró inmediatamente.

Lee Daniel 2:20-23
RVR1960 20 Y Daniel habló y dijo: Sea bendito el nombre de Dios de siglos en siglos, porque suyos son el poder y la sabiduría. 21 Él muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos. 22 Él revela lo profundo y lo escondido; conoce lo que está en tinieblas, y con él mora la luz. 23 A ti, oh Dios de mis padres, te doy gracias y te alabo, porque me has dado sabiduría y fuerza, y ahora me has revelado lo que te pedimos; pues nos has dado a conocer el asunto del rey. NTV 20 y dijo: «Alabado sea el nombre de Dios por siempre y para siempre, porque a él pertenecen toda la sabiduría y todo el poder. 21 Él controla el curso de los sucesos del mundo; él quita reyes y pone otros reyes. Él da sabiduría a los sabios y conocimiento a los estudiosos. 22 Él revela cosas profundas y misteriosas y conoce lo que se oculta en la oscuridad, aunque él está rodeado de luz. 23 Te agradezco y te alabo, Dios de mis antepasados, porque me has dado sabiduría y fortaleza. Me revelaste lo que te pedimos y nos diste a conocer lo que el rey exigía».

¿Por qué oró Daniel y qué podemos aprender de su oración?

Los años pasaron y distintos reyes ocuparon el trono, pero Daniel siguió siendo un valorado consejero de la corte y, «debido a la gran destreza administrativa de Daniel, el rey hizo planes para ponerlo frente al gobierno de todo el imperio» Daniel 6:3
RVR1960 3 Pero Daniel mismo era superior a estos sátrapas y gobernadores, porque había en él un espíritu superior; y el rey pensó en ponerlo sobre todo el reino. NTV 3 Pronto Daniel demostró ser más capaz que los otros administradores y altos funcionarios. Debido a la gran destreza administrativa de Daniel, el rey hizo planes para ponerlo frente al gobierno de todo el imperio.
. «Era fiel y ningún vicio ni falta había en él» Daniel 6:4
RVR1960 4 Entonces los gobernadores y sátrapas buscaban ocasión para acusar a Daniel en lo relacionado al reino; mas no podían hallar ocasión alguna o falta, porque él era fiel, y ningún vicio ni falta fue hallado en él. NTV 4 Entonces los demás administradores y altos funcionarios comenzaron a buscar alguna falta en la manera en que Daniel conducía los asuntos de gobierno, pero no encontraron nada que pudieran criticar o condenar. Era fiel, siempre responsable y totalmente digno de confianza.
. A pesar de la envidia de sus colegas y las conspiraciones malvadas en su contra Daniel 6:5-9
RVR1960 5 Entonces dijeron aquellos hombres: No hallaremos contra este Daniel ocasión alguna para acusarle, si no la hallamos contra él en relación con la ley de su Dios. 6 Entonces estos gobernadores y sátrapas se juntaron delante del rey, y le dijeron así: ¡Rey Darío, para siempre vive! 7 Todos los gobernadores del reino, magistrados, sátrapas, príncipes y capitanes han acordado por consejo que promulgues un edicto real y lo confirmes, que cualquiera que en el espacio de treinta días demande petición de cualquier dios u hombre fuera de ti, oh rey, sea echado en el foso de los leones. 8 Ahora, oh rey, confirma el edicto y fírmalo, para que no pueda ser revocado, conforme a la ley de Media y de Persia, la cual no puede ser abrogada. 9 Firmó, pues, el rey Darío el edicto y la prohibición. NTV 5 Finalmente llegaron a la siguiente conclusión: «Nuestra única posibilidad de encontrar algún motivo para acusar a Daniel será en relación con las normas de su religión». 6 Así que los administradores y los altos funcionarios se presentaron ante el rey y dijeron: «¡Que viva el rey Darío! 7 Todos nosotros — administradores, autoridades, altos funcionarios, asesores y gobernadores — nos hemos puesto de acuerdo en que el rey apruebe una ley que se haga cumplir estrictamente. Ordene usted que, en los próximos treinta días, todo aquel que ore a quien sea, divino o humano — excepto a usted, su majestad — , sea arrojado al foso de los leones. 8 Ahora bien, su majestad, emita y firme esta ley de tal modo que no pueda ser alterada, una ley oficial de los medos y de los persas que no puede ser revocada». 9 Así que el rey Darío firmó la ley.
, Daniel mantuvo su constante vida de oración.

Lee Daniel 6:10-11
RVR1960 10 Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes. 11 Entonces se juntaron aquellos hombres, y hallaron a Daniel orando y rogando en presencia de su Dios. NTV 10 Sin embargo, cuando Daniel oyó que se había firmado la ley, fue a su casa y se arrodilló como de costumbre en la habitación de la planta alta, con las ventanas abiertas que se orientaban hacia Jerusalén. Oraba tres veces al día, tal como siempre lo había hecho, dando gracias a su Dios. 11 Entonces los funcionarios fueron juntos a la casa de Daniel y lo encontraron orando y pidiéndole a Dios que lo ayudara.

¿Qué nos dicen estos versículos acerca de Daniel?

Ante las dificultades, Daniel oró. Aunque la amenaza iba directamente contra su vida, él se mantuvo firme y constante en la oración: tres veces al día, como era su costumbre. Además, era predecible; abría su ventana y oraba mirando hacia Jerusalén. Su oración incluía una acción concreta — se arrodillaba — y se centraba en la acción de gracias y la súplica.

A la luz de una historia como esta, ¿cuán fundadas son tus excusas para no orar?

LUNES — La postura durante la oración

Cuando tenemos algún problema serio, la mayoría de nosotros llamamos a un amigo íntimo para hablar con él acerca de ello. Cuando tenemos buenas noticias, buscamos a alguien con quien compartirlas. Podemos hacer lo mismo con Dios, ya que «orar es el acto de abrir nuestro corazón a Dios como a un amigo» (Elena G. de White, El camino a Cristo, p. 138).

La oración no solo nos mantiene conectados con Dios, sino también dice al Diablo a quién pertenecemos. Nuestra oración matutina de rodillas es una declaración que hacemos a los poderes de las tinieblas de que elegimos a Dios. Además, Dios responde a esa oración enviando a sus ángeles para que nos fortalezcan y nos resguarden de nuestro Enemigo, el Príncipe de las tinieblas Salmos 91
RVR1960 1 El que habita al abrigo del Altísimo Morará bajo la sombra del Omnipotente. 2 Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; Mi Dios, en quien confiaré. 3 El te librará del lazo del cazador, De la peste destructora. 4 Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro; Escudo y adarga es su verdad. 5 No temerás el terror nocturno, Ni saeta que vuele de día, 6 Ni pestilencia que ande en oscuridad, Ni mortandad que en medio del día destruya. 7 Caerán a tu lado mil, Y diez mil a tu diestra; Mas a ti no llegará. 8 Ciertamente con tus ojos mirarás Y verás la recompensa de los impíos. 9 Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza, Al Altísimo por tu habitación, 10 No te sobrevendrá mal, Ni plaga tocará tu morada. 11 Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, Que te guarden en todos tus caminos. 12 En las manos te llevarán, Para que tu pie no tropiece en piedra. 13 Sobre el león y el áspid pisarás; Hollarás al cachorro del león y al dragón. 14 Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré; Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre. 15 Me invocará, y yo le responderé; Con él estaré yo en la angustia; Lo libraré y le glorificaré. 16 Lo saciaré de larga vida, Y le mostraré mi salvación. Cross referencesSalmos 91: 11 : Mt. 4.
6; Lc. 4.
10. Salmos 91: 12 : Mt. 4.
6; Lc. 4.
11. Salmos 91: 13 : Lc. 10.
19.
NTV 1 Los que viven al amparo del Altísimo encontrarán descanso a la sombra del Todopoderoso. 2 Declaro lo siguiente acerca del Señor: Solo él es mi refugio, mi lugar seguro; él es mi Dios y en él confío. 3 Te rescatará de toda trampa y te protegerá de enfermedades mortales. 4 Con sus plumas te cubrirá y con sus alas te dará refugio. Sus fieles promesas son tu armadura y tu protección. 5 No tengas miedo de los terrores de la noche ni de la flecha que se lanza en el día. 6 No temas a la enfermedad que acecha en la oscuridad, ni a la catástrofe que estalla al mediodía. 7 Aunque caigan mil a tu lado, aunque mueran diez mil a tu alrededor, esos males no te tocarán. 8 Simplemente abre tus ojos y mira cómo los perversos reciben su merecido. 9 Si haces al Señor tu refugio y al Altísimo tu resguardo, 10 ningún mal te conquistará; ninguna plaga se acercará a tu hogar. 11 Pues él ordenará a sus ángeles que te protejan por donde vayas. 12 Te sostendrán con sus manos para que ni siquiera te lastimes el pie con una piedra. 13 Pisotearás leones y cobras; ¡aplastarás feroces leones y serpientes bajo tus pies! 14 El Señor dice: «Rescataré a los que me aman; protegeré a los que confían en mi nombre. 15 Cuando me llamen, yo les responderé; estaré con ellos en medio de las dificultades. Los rescataré y los honraré. 16 Los recompensaré con una larga vida y les daré mi salvación».
.

El hecho de arrodillarse en actitud de sumisión expresa una disposición humilde y se diferencia de orar sentado o reclinado, aunque también podemos orar de esta manera. Sin embargo, cuando nos arrodillamos ante Dios, nuestro corazón se rinde más fácilmente, ya que nuestro cuerpo y nuestras palabras declaran que él es soberano y que somos sus hijos creados.

Lee los siguientes pasajes bíblicos y considera la vida de estas personas que oraron de rodillas: Daniel 6:10
RVR1960 10 Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes. NTV 10 Sin embargo, cuando Daniel oyó que se había firmado la ley, fue a su casa y se arrodilló como de costumbre en la habitación de la planta alta, con las ventanas abiertas que se orientaban hacia Jerusalén. Oraba tres veces al día, tal como siempre lo había hecho, dando gracias a su Dios.
Lucas 22:41
RVR1960 41 Y él se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró, NTV 41 Se alejó a una distancia como de un tiro de piedra, se arrodilló y oró:
Hechos 7:60
RVR1960 60 Y puesto de rodillas, clamó a gran voz: Señor, no les tomes en cuenta este pecado. Y habiendo dicho esto, durmió. NTV 60 Cayó de rodillas gritando: «¡Señor, no los culpes por este pecado! ». Dicho eso, murió.
Hechos 9:40
RVR1960 40 Entonces, sacando a todos, Pedro se puso de rodillas y oró; y volviéndose al cuerpo, dijo: Tabita, levántate. Y ella abrió los ojos, y al ver a Pedro, se incorporó. NTV 40 Pero Pedro les pidió a todos que salieran del cuarto; luego se arrodilló y oró. Volviéndose hacia el cuerpo, dijo: «¡Tabita, levántate! ». ¡Y ella abrió los ojos! Cuando vio a Pedro, ¡se sentó!
Hechos 20:36
RVR1960 36 Cuando hubo dicho estas cosas, se puso de rodillas, y oró con todos ellos. NTV 36 Cuando Pablo terminó de hablar, se arrodilló y oró con ellos.

Orar de pie era una práctica común en los tiempos bíblicos 2 Crónicas 20:5-6
RVR1960 5 Entonces Josafat se puso en pie en la asamblea de Judá y de Jerusalén, en la casa de Jehová, delante del atrio nuevo; 6 y dijo: Jehová Dios de nuestros padres, ¿no eres tú Dios en los cielos, y tienes dominio sobre todos los reinos de las naciones? ¿No está en tu mano tal fuerza y poder, que no hay quien te resista? NTV 5 Josafat se puso de pie ante la comunidad de Judá en Jerusalén, frente al nuevo atrio del templo del Señor, 6 y oró diciendo: «Oh Señor, Dios de nuestros antepasados, solo tú eres el Dios que está en el cielo. Tú eres el gobernante de todos los reinos de la tierra. Tú eres fuerte y poderoso. ¡Nadie puede hacerte frente!
2 Crónicas 20:13
RVR1960 13 Y todo Judá estaba en pie delante de Jehová, con sus niños y sus mujeres y sus hijos. NTV 13 Mientras todos los hombres de Judá estaban de pie ante el Señor junto con sus esposas, sus hijos y aun los niños pequeños,
1 Samuel 1:26
RVR1960 26 Y ella dijo: ¡Oh, señor mío! Vive tu alma, señor mío, yo soy aquella mujer que estuvo aquí junto a ti orando a Jehová. NTV 26 «Señor, ¿se acuerda de mí? — preguntó Ana — . Soy aquella misma mujer que estuvo aquí hace varios años orando al Señor.
Job 30:20
RVR1960 20 Clamo a ti, y no me oyes; Me presento, y no me atiendes. NTV 20 »Clamo a ti, oh Dios, pero no respondes; estoy delante de ti, pero ni siquiera miras.
Lucas 18:11
RVR1960 11 El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; NTV 11 El fariseo, de pie, apartado de los demás, hizo la siguiente oración: “Te agradezco, Dios, que no soy como otros: tramposos, pecadores, adúlteros. ¡Para nada soy como ese cobrador de impuestos!
. La Biblia también comparte ejemplos de personas que oraron sentadas 2 Samuel 7:18
RVR1960 18 Y entró el rey David y se puso delante de Jehová, y dijo: Señor Jehová, ¿quién soy yo, y qué es mi casa, para que tú me hayas traído hasta aquí? NTV 18 Entonces el rey David entró y se sentó delante del Señor y oró: «¿Quién soy yo, oh Señor Soberano, y qué es mi familia para que me hayas traído hasta aquí?
2 Reyes 4:38
RVR1960 38 Eliseo volvió a Gilgal cuando había una grande hambre en la tierra. Y los hijos de los profetas estaban con él, por lo que dijo a su criado: Pon una olla grande, y haz potaje para los hijos de los profetas. NTV 38 Eliseo regresó a Gilgal, y había hambre en la tierra. Cierto día, mientras un grupo de profetas estaba sentado frente a él, le dijo a su sirviente: «Pon una olla grande al fuego y prepara un guisado para el resto del grupo».
. Otros se postraban ante Dios, con el rostro en tierra, aunque esta postura estaba más bien asociada con la sumisión ante un superior 1 Rey 1:47
RVR1960 NTV
Marcos 14:35
RVR1960 35 Yéndose un poco adelante, se postró en tierra, y oró que si fuese posible, pasase de él aquella hora. NTV 35 Se adelantó un poco más y cayó en tierra. Pidió en oración que, si fuera posible, pasara de él la horrible hora que le esperaba.
.

¿Cuál es tu postura habitual cuando oras? La Biblia no exige una en particular, pero esta es importante, pues refleja nuestra reverencia, nuestros sentimientos y nuestro deseo de aceptar la soberanía de Dios en nuestra vida. Algunas personas están imposibilitadas de arrodillarse, pero lo que importa es la postura del corazón. Si puedes arrodillarte, pero normalmente no lo haces, hazlo la próxima vez que ores y nota cómo influye eso en la calidad de tu diálogo con Dios.

La Biblia nos invita a orar sin cesar 1 Tesalonicenses 5:17
RVR1960 17 Orad sin cesar. NTV 17 Nunca dejen de orar.
, lo que implica perseverancia Colosenses 4:2
RVR1960 2 Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias; NTV 2 Dedíquense a la oración con una mente alerta y un corazón agradecido.
y constancia Romanos 12:12
RVR1960 12 gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración; NTV 12 Alégrense por la esperanza segura que tenemos. Tengan paciencia en las dificultades y sigan orando.
. Dirige ahora mismo tus pensamientos a Dios y háblale como a tu Amigo mientras estás de pie, sentado, reclinado o caminando.

MARTES — Enoc practicaba lo que predicaba

Lee Génesis 5:22-24
RVR1960 22 Y caminó Enoc con Dios, después que engendró a Matusalén, trescientos años, y engendró hijos e hijas. 23 Y fueron todos los días de Enoc trescientos sesenta y cinco años. 24 Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios. NTV 22 Después del nacimiento de Matusalén, Enoc vivió en íntima comunión con Dios trescientos años más y tuvo otros hijos e hijas. 23 Enoc vivió trescientos sesenta y cinco años 24 andando en íntima comunión con Dios. Y un día desapareció, porque Dios se lo llevó.

¿Qué sabemos, en verdad, acerca de Enoc?

La Biblia no dice mucho acerca de la vida de Enoc, pero sí que caminó con Dios durante trescientos años, hasta que Dios lo llevó al Cielo. ¡Cuán hermoso es que la devoción constante de una persona a Dios sea lo que defina su vida!

Enoc era «constante en la oración» Romanos 12:12
RVR1960 12 gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración; NTV 12 Alégrense por la esperanza segura que tenemos. Tengan paciencia en las dificultades y sigan orando.
y se mantenía cada día cerca de Dios, por medio de la fe, en sus circunstancias y experiencias. El mundo se volvía cada vez más malvado en sus días, pero Enoc se mantenía ocupado sirviendo a Dios pues sabía que eso solamente era posible si permanecía en comunión con él.

«En medio de una vida de activa labor, Enoc mantenía fielmente su comunión con Dios. Cuanto más intensas y urgentes eran sus labores, tanto más constantes y fervorosas eran sus oraciones. [...] Después de permanecer algún tiempo entre la gente, trabajando para beneficiarla mediante la instrucción y el ejemplo, se retiraba con el fin de estar solo, para satisfacer su sed y hambre de aquella divina sabiduría que únicamente Dios puede dar. Manteniéndose así en comunión con Dios, Enoc llegó a reflejar más y más la imagen divina. Tenía el rostro radiante de una santa luz, semejante a la que resplandece del rostro de Jesús. Cuando regresaba de estar en comunión con Dios, hasta los impíos miraban con reverencia ese sello del cielo en su semblante» (Elena G. de White, Patriarcas y profetas, p. 66).

Dios no nos pide que vivamos como ermitaños o monjes, tan separados del mundo que no seamos útiles en la Tierra. Como Enoc, podemos ser productivos y conscientes de las necesidades que nos rodean, pero Dios solamente puede reflejar su maravilloso carácter a través de nosotros si mantenemos una relación estable y duradera con él.

Podemos orar en cualquier momento y lugar. No hay ningún lugar en la Tierra donde Dios no nos vea u oiga Salmos 139:7-12
RVR1960 7 ¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? 8 Si subiere a los cielos, allí estás tú; Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás. 9 Si tomare las alas del alba Y habitare en el extremo del mar, 10 Aun allí me guiará tu mano, Y me asirá tu diestra. 11 Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; Aun la noche resplandecerá alrededor de mí. 12 Aun las tinieblas no encubren de ti, Y la noche resplandece como el día; Lo mismo te son las tinieblas que la luz. NTV 7 ¡Jamás podría escaparme de tu Espíritu! ¡Jamás podría huir de tu presencia! 8 Si subo al cielo, allí estás tú; si desciendo a la tumba, allí estás tú. 9 Si cabalgo sobre las alas de la mañana, si habito junto a los océanos más lejanos, 10 aun allí me guiará tu mano y me sostendrá tu fuerza. 11 Podría pedirle a la oscuridad que me ocultara, y a la luz que me rodea, que se convierta en noche; 12 pero ni siquiera en la oscuridad puedo esconderme de ti. Para ti, la noche es tan brillante como el día. La oscuridad y la luz son lo mismo para ti.
. Él siempre escucha el clamor de nuestro corazón, sin importar dónde estemos, lee Lamentaciones 3:55-57
RVR1960 55 Invoqué tu nombre, oh Jehová, desde la cárcel profunda; 56 Oíste mi voz; no escondas tu oído al clamor de mis suspiros. 57 Te acercaste el día que te invoqué; dijiste: No temas. NTV 55 Pero desde lo profundo del hoyo, invoqué tu nombre, Señor. 56 Me oíste cuando clamé: «¡Escucha mi ruego! ¡Oye mi grito de socorro! ». 57 Así fue, cuando llamé, tú viniste; me dijiste: «No tengas miedo».
. Sin embargo, hay una ventaja en el hecho de orar audiblemente, ya que cuando lo hacemos solo mentalmente es más factible que el pensamiento se desvíe hacia otros temas. A diferencia de ello, cuando oramos en voz audible, ya sea como un susurro o en nuestro tono habitual, ello sirve como una especie de recordatorio de que Dios es real, que nos está escuchando y que tenemos algo específico acerca de lo cual dialogar con él.

¿Dónde o cómo susurrarás hoy una oración como parte de tu comunión con Jesús?

MIERCOLES — Moisés, un líder consagrado

Aunque está claro que Enoc tenía una relación muy cercana con Dios, la Biblia contiene más información acerca de la relación de Moisés con el Señor e, incluso, registra numerosos diálogos entre ambos. A medida que pasamos revista a los altibajos de la experiencia de este humilde líder, observamos que la parte más importante de su vida y el secreto de su éxito como dirigente piadoso fue su comunicación constante con Dios y su relación permanente con él.

Lee Éxodo 33:15-23
RVR1960 15 Y Moisés respondió: Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí. 16 ¿Y en qué se conocerá aquí que he hallado gracia en tus ojos, yo y tu pueblo, sino en que tú andes con nosotros, y que yo y tu pueblo seamos apartados de todos los pueblos que están sobre la faz de la tierra? 17 Y Jehová dijo a Moisés: También haré esto que has dicho, por cuanto has hallado gracia en mis ojos, y te he conocido por tu nombre. 18 Él entonces dijo: Te ruego que me muestres tu gloria. 19 Y le respondió: Yo haré pasar todo mi bien delante de tu rostro, y proclamaré el nombre de Jehová delante de ti; y tendré misericordia del que tendré misericordia, y seré clemente para con el que seré clemente. 20 Dijo más: No podrás ver mi rostro; porque no me verá hombre, y vivirá. 21 Y dijo aún Jehová: He aquí un lugar junto a mí, y tú estarás sobre la peña; 22 y cuando pase mi gloria, yo te pondré en una hendidura de la peña, y te cubriré con mi mano hasta que haya pasado. 23 Después apartaré mi mano, y verás mis espaldas; mas no se verá mi rostro. NTV 15 Entonces Moisés dijo: — Si tú mismo no vienes con nosotros, no nos hagas salir de este lugar. 16 ¿Cómo se sabrá que me miras con agrado — a mí y a tu pueblo — si no vienes con nosotros? Pues tu presencia con nosotros es la que nos separa — a tu pueblo y a mí — de todos los demás pueblos de la tierra. 17 El Señor contestó a Moisés: — Ciertamente haré lo que me pides, porque te miro con agrado y te conozco por tu nombre. 18 Moisés respondió: — Te suplico que me muestres tu gloriosa presencia. 19 El Señor respondió: — Haré pasar delante de ti toda mi bondad y delante de ti proclamaré mi nombre, Yahveh. Pues tendré misericordia de quien yo quiera y mostraré compasión con quien yo quiera. 20 Sin embargo, no podrás ver directamente mi rostro, porque nadie puede verme y seguir con vida. 21 El Señor siguió diciendo: — Párate cerca de mí, sobre esta roca. 22 Cuando pase mi gloriosa presencia, te esconderé en la grieta de la roca y te cubriré con mi mano hasta que yo haya pasado. 23 Después retiraré la mano y dejaré que me veas por detrás; pero no se verá mi rostro.

¿Cuál es el contenido y la forma del diálogo entre Moisés y el Señor?

Imagina lo que significó, sin duda, hablar con Dios y oír claramente su voz. Es sorprendente que los israelitas no buscaran este tipo de comunión con Dios por sí mismos en lugar de rogar a Moisés que les hablara en nombre del Señor Éxodo 20:18-21
RVR1960 (Dt. 5.
22-33) 18 Todo el pueblo observaba el estruendo y los relámpagos, y el sonido de la bocina, y el monte que humeaba; y viéndolo el pueblo, temblaron, y se pusieron de lejos. 19 Y dijeron a Moisés: Habla tú con nosotros, y nosotros oiremos; pero no hable Dios con nosotros, para que no muramos. 20 Y Moisés respondió al pueblo: No temáis; porque para probaros vino Dios, y para que su temor esté delante de vosotros, para que no pequéis. 21 Entonces el pueblo estuvo a lo lejos, y Moisés se acercó a la oscuridad en la cual estaba Dios.
NTV 18 Cuando los israelitas oyeron los truenos y el toque fuerte del cuerno de carnero y vieron los destellos de relámpagos y el humo que salía del monte, se mantuvieron a distancia, temblando de miedo. 19 Entonces le dijeron a Moisés: — ¡Háblanos tú y te escucharemos, pero que no nos hable Dios directamente, porque moriremos! 20 — ¡No tengan miedo! — les respondió Moisés — , porque Dios ha venido de esta manera para ponerlos a prueba y para que su temor hacia él les impida pecar. 21 Así que el pueblo se mantuvo a distancia, pero Moisés se acercó a la nube oscura donde estaba Dios.
. No obstante, Dios había preparado a Moisés para esto ya desde su interacción con el futuro líder en la zarza ardiente, en ese mismo monte. Aunque la Biblia registra otras oraciones de Moisés, lo cierto es que él estaba casi continuamente en presencia de Dios, pidiéndole orientación e intercediendo por el pueblo al que dirigía.

Moisés intercedió en dos ocasiones por algunos miembros de su familia. ¿Cuáles fueron las circunstancias que motivaron su mediación y qué habría sucedido si él no hubiera intervenido?

Aarón Éxodo 32:1-14
RVR1960 1 Viendo el pueblo que Moisés tardaba en descender del monte, se acercaron entonces a Aarón, y le dijeron: Levántate, haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque a este Moisés, el varón que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido. 2 Y Aarón les dijo: Apartad los zarcillos de oro que están en las orejas de vuestras mujeres, de vuestros hijos y de vuestras hijas, y traédmelos. 3 Entonces todo el pueblo apartó los zarcillos de oro que tenían en sus orejas, y los trajeron a Aarón; 4 y él los tomó de las manos de ellos, y le dio forma con buril, e hizo de ello un becerro de fundición. Entonces dijeron: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto. 5 Y viendo esto Aarón, edificó un altar delante del becerro; y pregonó Aarón, y dijo: Mañana será fiesta para Jehová. 6 Y al día siguiente madrugaron, y ofrecieron holocaustos, y presentaron ofrendas de paz; y se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantó a regocijarse. 7 Entonces Jehová dijo a Moisés: Anda, desciende, porque tu pueblo que sacaste de la tierra de Egipto se ha corrompido. 8 Pronto se han apartado del camino que yo les mandé; se han hecho un becerro de fundición, y lo han adorado, y le han ofrecido sacrificios, y han dicho: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto. 9 Dijo más Jehová a Moisés: Yo he visto a este pueblo, que por cierto es pueblo de dura cerviz. 10 Ahora, pues, déjame que se encienda mi ira en ellos, y los consuma; y de ti yo haré una nación grande. 11 Entonces Moisés oró en presencia de Jehová su Dios, y dijo: Oh Jehová, ¿por qué se encenderá tu furor contra tu pueblo, que tú sacaste de la tierra de Egipto con gran poder y con mano fuerte? 12 ¿Por qué han de hablar los egipcios, diciendo: Para mal los sacó, para matarlos en los montes, y para raerlos de sobre la faz de la tierra? Vuélvete del ardor de tu ira, y arrepiéntete de este mal contra tu pueblo. 13 Acuérdate de Abraham, de Isaac y de Israel tus siervos, a los cuales has jurado por ti mismo, y les has dicho: Yo multiplicaré vuestra descendencia como las estrellas del cielo; y daré a vuestra descendencia toda esta tierra de que he hablado, y la tomarán por heredad para siempre. 14 Entonces Jehová se arrepintió del mal que dijo que había de hacer a su pueblo. NTV 1 Cuando los israelitas vieron que Moisés tardaba tanto en bajar del monte, se juntaron alrededor de Aarón y le dijeron: — Vamos, haznos dioses que puedan guiarnos. No sabemos qué le sucedió a ese tipo, Moisés, el que nos trajo aquí desde la tierra de Egipto. 2 Aarón les respondió: — Quítenles a sus esposas, hijos e hijas los aretes de oro que llevan en las orejas y tráiganmelos. 3 Todos se quitaron los aretes que llevaban en las orejas y se los llevaron a Aarón. 4 Entonces Aarón tomó el oro, lo fundió y lo moldeó hasta darle la forma de un becerro. Cuando los israelitas vieron el becerro de oro, exclamaron: «¡Oh Israel, estos son los dioses que te sacaron de la tierra de Egipto! ». 5 Al ver Aarón el entusiasmo del pueblo, edificó un altar frente al becerro. Luego anunció: «¡Mañana celebraremos un festival al Señor! ». 6 Temprano a la mañana siguiente, el pueblo se levantó para sacrificar ofrendas quemadas y ofrendas de paz. Después, todos celebraron con abundante comida y bebida, y se entregaron a diversiones paganas. 7 El Señor le dijo a Moisés: — ¡Baja ya de la montaña! Tu pueblo, el que sacaste de la tierra de Egipto, se ha corrompido. 8 ¡Qué pronto se apartaron de la forma en que les ordené que vivieran! Fundieron oro y se hicieron un becerro, y se inclinaron ante él y le ofrecieron sacrificios. Andan diciendo: “Oh Israel, estos son tus dioses que te sacaron de la tierra de Egipto”. 9 Después el Señor dijo: — He visto lo terco y rebelde que es este pueblo. 10 Ahora quítate de en medio, para que mi ira feroz pueda encenderse contra ellos y destruirlos. Después, Moisés, haré de ti una gran nación. 11 Pero Moisés trató de apaciguar al Señor su Dios. — ¡Oh Señor! — le dijo — , ¿por qué estás tan enojado con tu propio pueblo, el que sacaste de la tierra de Egipto con tan gran poder y mano fuerte? 12 ¿Por qué dejar que los egipcios digan: “Su Dios los rescató con la mala intención de matarlos en los montes y borrarlos de la faz de la tierra”? Abandona tu ira feroz; ¡cambia de parecer en cuanto a ese terrible desastre con el que amenazas a tu pueblo! 13 Acuérdate de tus siervos Abraham, Isaac y Jacob. Tú mismo te comprometiste con ellos bajo juramento diciendo: “Haré que sus descendientes sean tan numerosos como las estrellas del cielo, y entregaré a sus descendientes toda esta tierra que prometí darles, y ellos la poseerán para siempre”. 14 Entonces el Señor cambió de parecer en cuanto al terrible desastre con que había amenazado destruir a su pueblo.
Éxodo 32:31-34
RVR1960 31 Entonces volvió Moisés a Jehová, y dijo: Te ruego, pues este pueblo ha cometido un gran pecado, porque se hicieron dioses de oro, 32 que perdones ahora su pecado, y si no, ráeme ahora de tu libro que has escrito. 33 Y Jehová respondió a Moisés: Al que pecare contra mí, a este raeré yo de mi libro. 34 Ve, pues, ahora, lleva a este pueblo a donde te he dicho; he aquí mi ángel irá delante de ti; pero en el día del castigo, yo castigaré en ellos su pecado. NTV 31 Entonces Moisés volvió a donde estaba el Señor y dijo: — Qué terrible pecado cometió este pueblo; se hicieron dioses de oro. 32 Ahora, si solo perdonaras su pecado; pero si no, ¡borra mi nombre del registro que has escrito! 33 Pero el Señor respondió a Moisés: — No, yo borraré el nombre de todo aquel que haya pecado contra mí. 34 Ahora ve y lleva al pueblo al lugar del que te hablé. Mi ángel irá delante de ti. Cuando llegue el día de pedirles cuentas a los israelitas, ciertamente los haré responsables de sus pecados.
Deuteronomio 9:20
RVR1960 20 Contra Aarón también se enojó Jehová en gran manera para destruirlo; y también oré por Aarón en aquel entonces. NTV 20 El Señor estaba tan enojado con Aarón que también quería destruirlo a él; pero oré por Aarón, y el Señor le perdonó la vida.

María Números 12:13
RVR1960 13 Entonces Moisés clamó a Jehová, diciendo: Te ruego, oh Dios, que la sanes ahora. NTV 13 Entonces Moisés clamó al Señor: — ¡Oh Dios, te suplico que la sanes!

Lo más sorprendente de la interacción en favor de María es que Moisés fue el destinatario de su maltrato y envidia. Él pudo haber permitido que Dios diera a María y Aarón el castigo que merecían. En cambio, perdonó a su hermana e intercedió por ella. ¡Qué poderoso reflejo de la gracia perdonadora de Dios para con los pecadores se ve aquí en las acciones de Moisés!

Lee Mateo 5:44
RVR1960 44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; NTV 44 Pero yo digo: ¡ama a tus enemigos! ¡Ora por los que te persiguen!
y Colosenses 3:13
RVR1960 13 soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. NTV 13 Sean comprensivos con las faltas de los demás y perdonen a todo el que los ofenda. Recuerden que el Señor los perdonó a ustedes, así que ustedes deben perdonar a otros.
. ¿Cómo puedes aprender a hacer lo que se te dice aquí? ¿Por qué es importante que lo hagas?

JUEVES — Moisés intercede por la nación

Lee Éxodo 32:31-32
RVR1960 31 Entonces volvió Moisés a Jehová, y dijo: Te ruego, pues este pueblo ha cometido un gran pecado, porque se hicieron dioses de oro, 32 que perdones ahora su pecado, y si no, ráeme ahora de tu libro que has escrito. NTV 31 Entonces Moisés volvió a donde estaba el Señor y dijo: — Qué terrible pecado cometió este pueblo; se hicieron dioses de oro. 32 Ahora, si solo perdonaras su pecado; pero si no, ¡borra mi nombre del registro que has escrito!

¿Qué nos enseña este texto acerca de Moisés y la oración?

Moisés intercedió audazmente por el pueblo de Dios una y otra vez. Acudió al Señor cuando los israelitas tenían sed Éxodo 15:25
RVR1960 25 Y Moisés clamó a Jehová, y Jehová le mostró un árbol; y lo echó en las aguas, y las aguas se endulzaron. Allí les dio estatutos y ordenanzas, y allí los probó; NTV 25 Así que Moisés clamó al Señor por ayuda, y él le mostró un trozo de madera. Moisés echó la madera al agua, y el agua se volvió potable. Fue allí, en Mara, donde el Señor estableció el siguiente decreto como una norma para probar la fidelidad del pueblo.
Éxodo 17:2-6
RVR1960 2 Y altercó el pueblo con Moisés, y dijeron: Danos agua para que bebamos. Y Moisés les dijo: ¿Por qué altercáis conmigo? ¿Por qué tentáis a Jehová? 3 Así que el pueblo tuvo allí sed, y murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para matarnos de sed a nosotros, a nuestros hijos y a nuestros ganados? 4 Entonces clamó Moisés a Jehová, diciendo: ¿Qué haré con este pueblo? De aquí a un poco me apedrearán. 5 Y Jehová dijo a Moisés: Pasa delante del pueblo, y toma contigo de los ancianos de Israel; y toma también en tu mano tu vara con que golpeaste el río, y ve. 6 He aquí que yo estaré delante de ti allí sobre la peña en Horeb; y golpearás la peña, y saldrán de ella aguas, y beberá el pueblo. Y Moisés lo hizo así en presencia de los ancianos de Israel. NTV 2 Así que el pueblo volvió a quejarse contra Moisés: — ¡Danos agua para beber! — reclamaron. — ¡Cállense! — respondió Moisés — . ¿Por qué se quejan contra mí? ¿Por qué ponen a prueba al Señor? 3 Pero ellos, atormentados por la sed, siguieron discutiendo con Moisés: — ¿Por qué nos sacaste de Egipto? ¿Quieres matarnos de sed a nosotros, a nuestros hijos y a nuestros animales? 4 Entonces Moisés clamó al Señor: — ¿Qué hago con este pueblo? ¡Están a punto de apedrearme! 5 El Señor le dijo a Moisés: — Pasa por delante del pueblo; toma tu vara, la que usaste para golpear las aguas del Nilo, y llama a algunos ancianos de Israel para que te acompañen. 6 Yo me pararé frente a ti sobre la roca, en el monte Sinaí. Golpea la roca, y saldrá agua a chorros. Entonces el pueblo podrá beber. Así que Moisés golpeó la roca como se le indicó, y el agua brotó a chorros a la vista de los ancianos.
y hambre Números 11:21-22
RVR1960 21 Entonces dijo Moisés: Seiscientos mil de a pie es el pueblo en medio del cual yo estoy; ¡y tú dices: Les daré carne, y comerán un mes entero! 22 ¿Se degollarán para ellos ovejas y bueyes que les basten? ¿o se juntarán para ellos todos los peces del mar para que tengan abasto? NTV 21 Entonces Moisés respondió al Señor: — ¡Hay seiscientos mil soldados de infantería aquí conmigo y aun así dices: “Yo les daré carne durante un mes entero”! 22 Aunque matáramos a todos nuestros rebaños y manadas, ¿podría eso satisfacerlos? O si pescáramos todos los peces del mar, ¿alcanzaría?
, y expresó su desesperación Números 11:11-15
RVR1960 11 Y dijo Moisés a Jehová: ¿Por qué has hecho mal a tu siervo? ¿y por qué no he hallado gracia en tus ojos, que has puesto la carga de todo este pueblo sobre mí? 12 ¿Concebí yo a todo este pueblo? ¿Lo engendré yo, para que me digas: Llévalo en tu seno, como lleva la que cría al que mama, a la tierra de la cual juraste a sus padres? 13 ¿De dónde conseguiré yo carne para dar a todo este pueblo? Porque lloran a mí, diciendo: Danos carne que comamos. 14 No puedo yo solo soportar a todo este pueblo, que me es pesado en demasía. 15 Y si así lo haces tú conmigo, yo te ruego que me des muerte, si he hallado gracia en tus ojos; y que yo no vea mi mal. NTV 11 y le dijo al Señor: — ¿Por qué me tratas a mí, tu servidor, con tanta dureza? ¡Ten misericordia de mí! ¿Qué hice para merecer la carga de todo este pueblo? 12 ¿Acaso yo los engendré? ¿Los traje yo al mundo? ¿Por qué me dijiste que los llevara en mis brazos como una madre a un bebé de pecho? ¿Cómo puedo llevarlos a la tierra que juraste dar a sus antepasados? 13 ¿De dónde se supone que voy a conseguir carne para toda esta gente? No dejan de quejarse conmigo diciendo: “¡Danos carne para comer!”. 14 ¡Solo no puedo soportar a todo este pueblo! ¡La carga es demasiado pesada! 15 Si esta es la manera como piensas tratarme, sería mejor que me mataras. ¡Hazme ese favor y ahórrame esta miseria!
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Cuando el pueblo construyó el becerro de oro, inmediatamente después del pacto concertado con Dios, Moisés recordó: «Y temí el enojo y la ira que el Señor tenía contra ustedes para destruirlos. Pero el Señor me oyó aún esa vez» Deuteronomio 9:19
RVR1960 19 Porque temí a causa del furor y de la ira con que Jehová estaba enojado contra vosotros para destruiros. Pero Jehová me escuchó aun esta vez. NTV 19 Tuve miedo de que ese enojo tan intenso del Señor, que lo volvió en contra de ustedes, lo llevara a destruirlos; pero una vez más, él me escuchó.
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Cuando los espías regresaron de la Tierra Prometida, Moisés recordó: «Me postré ante el Señor. Cuarenta días y cuarenta noches estuve postrado, porque él había dicho que los iba a destruir» Deuteronomio 9:25
RVR1960 25 Me postré, pues, delante de Jehová; cuarenta días y cuarenta noches estuve postrado, porque Jehová dijo que os había de destruir. NTV 25 »Por esa razón, me postré hasta el suelo delante del Señor y estuve allí durante cuarenta días y cuarenta noches, porque el Señor dijo que iba a destruirlos.
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Cuando Leví fue separado de las demás tribus para servir en el Santuario, Moisés recordó: «Yo estuve en el monte como la primera vez, cuarenta días y cuarenta noches. Y el Señor me oyó también esta vez, y no quiso destruirte» Deuteronomio 10:10
RVR1960 10 Y yo estuve en el monte como los primeros días, cuarenta días y cuarenta noches; y Jehová también me escuchó esta vez, y no quiso Jehová destruirte. NTV 10 «En cuanto a mí, yo me quedé en el monte y en la presencia del Señor durante cuarenta días y cuarenta noches como lo había hecho la primera vez. Y nuevamente el Señor escuchó mis ruegos y accedió a no destruirlos a ustedes.
. Dios escuchó la súplica de Moisés.

Podemos aprender mucho de la vida de Moisés en lo que se refiere a la oración y a aferrarnos a Dios:

Moisés sentía un profundo amor por Dios y tenía una idea clara del carácter divino. Dios se describió a sí mismo ante Moisés en Éxodo 34:6
RVR1960 6 Y pasando Jehová por delante de él, proclamó: ! ! Jehová! ! ! Jehová! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad; NTV 6 El Señor pasó por delante de Moisés proclamando: «¡Yahveh! ¡El Señor! ¡El Dios de compasión y misericordia! Soy lento para enojarme y estoy lleno de amor inagotable y fidelidad.
: «¡Dios compasivo y bondadoso, lento para la ira, y grande en amor y fidelidad!».

Moisés fue valiente y fiel al aferrarse a Dios en los altibajos del extenuante viaje hacia la Tierra Prometida. Aunque tuvo luchas personales, como cada uno de nosotros, confió en el poder, la presencia y la dirección de Dios en su vida Éxodo 33:13
RVR1960 13 Ahora, pues, si he hallado gracia en tus ojos, te ruego que me muestres ahora tu camino, para que te conozca, y halle gracia en tus ojos; y mira que esta gente es pueblo tuyo. NTV 13 Si es cierto que me miras con buenos ojos, permíteme conocer tus caminos, para que pueda comprenderte más a fondo y siga gozando de tu favor. Y recuerda que esta nación es tu propio pueblo.
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Moisés recordó a Dios su pacto Éxodo 32:13
RVR1960 13 Acuérdate de Abraham, de Isaac y de Israel tus siervos, a los cuales has jurado por ti mismo, y les has dicho: Yo multiplicaré vuestra descendencia como las estrellas del cielo; y daré a vuestra descendencia toda esta tierra de que he hablado, y la tomarán por heredad para siempre. NTV 13 Acuérdate de tus siervos Abraham, Isaac y Jacob. Tú mismo te comprometiste con ellos bajo juramento diciendo: “Haré que sus descendientes sean tan numerosos como las estrellas del cielo, y entregaré a sus descendientes toda esta tierra que prometí darles, y ellos la poseerán para siempre”.
, reclamó sus promesas en nombre de su pueblo Deuteronomio 7:8
RVR1960 8 sino por cuanto Jehová os amó, y quiso guardar el juramento que juró a vuestros padres, os ha sacado Jehová con mano poderosa, y os ha rescatado de servidumbre, de la mano de Faraón rey de Egipto. NTV 8 Más bien, fue sencillamente porque el Señor te ama y estaba cumpliendo el juramento que les había hecho a tus antepasados. Por eso te rescató con mano poderosa de la esclavitud y de la mano opresiva del faraón, rey de Egipto.
y trajo a la memoria cómo los había guiado en el pasado Deuteronomio 8:2
RVR1960 2 Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos. NTV 2 Recuerda cómo el Señor tu Dios te guio por el desierto durante cuarenta años, donde te humilló y te puso a prueba para revelar tu carácter y averiguar si en verdad obedecerías sus mandatos.
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Moisés aceptó las respuestas de Dios a sus oraciones. Estar en estrecha relación con Dios no significa automáticamente que siempre obtendremos lo que deseamos Deuteronomio 3:23-29
RVR1960 23 Y oré a Jehová en aquel tiempo, diciendo: 24 Señor Jehová, tú has comenzado a mostrar a tu siervo tu grandeza, y tu mano poderosa; porque ¿qué dios hay en el cielo ni en la tierra que haga obras y proezas como las tuyas? 25 Pase yo, te ruego, y vea aquella tierra buena que está más allá del Jordán, aquel buen monte, y el Líbano. 26 Pero Jehová se había enojado contra mí a causa de vosotros, por lo cual no me escuchó; y me dijo Jehová: Basta, no me hables más de este asunto. 27 Sube a la cumbre del Pisga y alza tus ojos al oeste, y al norte, y al sur, y al este, y mira con tus propios ojos; porque no pasarás el Jordán. 28 Y manda a Josué, y anímalo, y fortalécelo; porque él ha de pasar delante de este pueblo, y él les hará heredar la tierra que verás. 29 Y paramos en el valle delante de Bet-peor. NTV 23 »En aquel tiempo, le rogué al Señor: 24 “Oh Señor Soberano, a mí, tu siervo, recién has comenzado a mostrar tu grandeza y la fuerza de tu mano. ¿Acaso hay otro dios en el cielo o en la tierra que pueda hacer cosas tan grandes y poderosas como las que haces tú? 25 Te pido, por favor, que me permitas cruzar el Jordán para ver esa tierra maravillosa que hay del otro lado, la bella zona montañosa y los montes del Líbano”. 26 »Pero el Señor estaba enojado conmigo por culpa de ustedes y no quiso escucharme. “¡Ya basta! — exclamó — . Ni una sola palabra más sobre ese asunto. 27 Pero sube a la cima del monte Pisga y mira la tierra en todas las direcciones. Mírala bien, pero no cruzarás el río Jordán. 28 Por lo tanto, encarga a Josué y dale ánimo y fuerzas, porque él guiará al pueblo en el cruce del Jordán. Les dará como posesión toda la tierra que ahora ves frente a ti”. 29 Así que nos quedamos en el valle que está cerca de Bet-peor.
, pero aun así debemos orar con persistencia Lucas 18:1-8
RVR1960 1 También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar, 2 diciendo: Había en una ciudad un juez, que ni temía a Dios, ni respetaba a hombre. 3 Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía a él, diciendo: Hazme justicia de mi adversario. 4 Y él no quiso por algún tiempo; pero después de esto dijo dentro de sí: Aunque ni temo a Dios, ni tengo respeto a hombre, 5 sin embargo, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia, no sea que viniendo de continuo, me agote la paciencia. 6 Y dijo el Señor: Oíd lo que dijo el juez injusto. 7 ¿Y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará en responderles? 8 Os digo que pronto les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra? NTV 1 Cierto día, Jesús les contó una historia a sus discípulos para mostrarles que siempre debían orar y nunca darse por vencidos. 2 «Había un juez en cierta ciudad — dijo — , que no tenía temor de Dios ni se preocupaba por la gente. 3 Una viuda de esa ciudad acudía a él repetidas veces para decirle: “Hágame justicia en este conflicto con mi enemigo”. 4 Durante un tiempo, el juez no le hizo caso, hasta que finalmente se dijo a sí mismo: “No temo a Dios ni me importa la gente, 5 pero esta mujer me está volviendo loco. Me ocuparé de que reciba justicia, ¡porque me está agotando con sus constantes peticiones!”». 6 Entonces el Señor dijo: «Aprendan una lección de este juez injusto. 7 Si hasta él dio un veredicto justo al final, ¿acaso no creen que Dios hará justicia a su pueblo escogido que clama a él día y noche? ¿Seguirá aplazando su respuesta? 8 Les digo, ¡él pronto les hará justicia! Pero cuando el Hijo del Hombre regrese, ¿a cuántas personas con fe encontrará en la tierra? ».
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¿Quién necesita tus oraciones intercesoras en este momento? ¿Qué te impide orar ahora mismo?

VIERNES - Para Estudiar y Meditar

En última instancia, debemos orar porque amamos mucho a Dios y porque no podemos evitar compartir con él todo lo que ocurre en nuestra vida: nuestras alegrías y victorias, nuestras cargas y preocupaciones, nuestras peticiones y necesidades cotidianas. «Podemos mantenernos tan cerca de Dios que en cualquier prueba inesperada, nuestros pensamientos se vuelvan hacia él tan naturalmente como la flor se vuelve hacia el sol.

»Presenta a Dios tus necesidades, tristezas, gozos, preocupaciones y temores; no puedes incomodarlo ni agobiarlo. El que tiene contados los cabellos de tu cabeza no es indiferente a las necesidades de sus hijos […]. Nuestras aflicciones conmueven su tierno corazón, especialmente cuando las compartimos con él. Llévale todo lo que confunde. No hay carga que resulte tan pesada que él no la pueda sobrellevar; pues él sostiene los mundos y rige el devenir del universo. Nada que de alguna manera afecte nuestra paz es tan pequeño que él no lo note. No hay en nuestra experiencia ningún episodio tan oculto que él no lo haya conocido, ni perplejidad tan grande que no la pueda solventar. Ninguna calamidad puede ocurrirle al más humilde de sus hijos, ninguna ansiedad puede asaltarlo, ningún gozo alegrarlo, ninguna oración sincera surgir de los labios, sin que el Padre celestial lo perciba y sin que él se tome en ello un interés inmediato. […] Las relaciones entre Dios y cada persona son tan especiales y únicas como si no hubiera habido otra de la que ocuparse ni por la cual haber entregado a su Hijo amado» (Elena G. de White, El camino a Cristo, pp. 148, 149)

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

PREGUNTA 1

¿Describirías la oración como algo hermoso o como una carga? ¿Qué ha contribuido a tu perspectiva?

PREGUNTA 2

La cita anterior contiene muchos mensajes perspicaces. ¿Qué pensamiento resuena especialmente en ti después de leerla?

PREGUNTA 3

¿Con cuál de las tres vidas de oración estudiadas esta semana (Daniel, Enoc y Moisés) te sientes más identificado?

Resumen

Cuando leemos en la Biblia acerca de los gigantes de la oración, es fácil pensar que no podemos tener una relación tan estrecha con Dios o estar tan comprometidos con él. Pero sí podemos. Como Daniel, podemos ser firmes y fieles en arrodillarnos cada día a pesar de la oposición. Como Enoc, podemos decidir caminar y hablar con Dios, recurriendo a él antes de hacer el trabajo para el que nos ha llamado. Como Moisés, podemos guiar a quienes se encuentran en nuestra esfera de influencia e interceder por nuestras familias y por los miembros de nuestras comunidades si decidimos permanecer bajo la sombra protectora del Todopoderoso, nuestro Líder y Amigo.

Repaso de la Lección

LECCIONES DE VIDA - Pr. Robert Costa

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