Sobre quienes ha llegado el fin [Presentación] — Estudia la Biblia Hoy





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Sobre quienes ha llegado el fin

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 CONTENIDO 

- 1. Sábado — Sobre quienes ha llegado el fin

- Verso clave

“Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos. Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga.” 1 Corintios 10:11-12
RVR1960 11 Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos. 12 Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga. NTV 11 Esas cosas les sucedieron a ellos como ejemplo para nosotros. Se pusieron por escrito para que nos sirvieran de advertencia a los que vivimos en el fin de los tiempos. 12 Si ustedes piensan que están firmes, tengan cuidado de no caer.

- Introducción

Los relatos del Antiguo Testamento no solo enseñan historia; contienen verdades vitales sobre los últimos días. Las historias del Diluvio, Sodoma y Gomorra, y el juicio en los días de Daniel tienen lecciones claves para quienes vivimos en los tiempos finales.

- Reflexión inicial

¿Cómo nos preparan las historias del pasado para entender mejor el mensaje profético y vivir con esperanza y fidelidad en el tiempo del fin?

[Comentario:  a  ]

- 2. Domingo — La ira del Cordero

- Lectura bíblica

Apocalipsis 6:12-17
RVR1960 12 Miré cuando abrió el sexto sello, y he aquí hubo un gran terremoto; y el sol se puso negro como tela de cilicio, y la luna se volvió toda como sangre; 13 y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida por un fuerte viento. 14 Y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla; y todo monte y toda isla se removió de su lugar. 15 Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; 16 y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; 17 porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie? NTV 12 Mientras yo miraba, el Cordero rompió el sexto sello, y hubo un gran terremoto. El sol se volvió tan oscuro como tela negra, y la luna se volvió tan roja como la sangre. 13 Entonces las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra como los higos verdes que caen de un árbol cuando es sacudido por el fuerte viento. 14 El cielo fue enrollado como un pergamino, y todas las montañas y las islas fueron movidas de su lugar. 15 Entonces todo el mundo — los reyes de la tierra, los gobernantes, los generales, los ricos, los poderosos, todo esclavo y hombre libre — se escondió en las cuevas y entre las rocas de las montañas. 16 Y gritaban a las montañas y a las rocas: «Caigan sobre nosotros y escóndannos del rostro de aquel que se sienta en el trono, y de la ira del Cordero; 17 porque ha llegado el gran día de su ira, ¿y quién podrá sobrevivir? ».
Mateo 24:36-44
RVR1960 36 Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino solo mi Padre. 37 Mas como en los días de Noé, (A) así será la venida del Hijo del Hombre. 38 Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, 39 y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, (B) así será también la venida del Hijo del Hombre. 40 Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado. 41 Dos mujeres estarán moliendo en un molino; la una será tomada, y la otra será dejada. 42 Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor. 43 Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa. 44 Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis. (C) NTV 36 »Sin embargo, nadie sabe el día ni la hora en que sucederán estas cosas, ni siquiera los ángeles en el cielo ni el propio Hijo. Solo el Padre lo sabe. 37 »Cuando el Hijo del Hombre regrese, será como en los días de Noé. 38 En esos días, antes del diluvio, la gente disfrutaba de banquetes, fiestas y casamientos, hasta el momento en que Noé entró en su barco. 39 La gente no se daba cuenta de lo que iba a suceder hasta que llegó el diluvio y arrasó con todos. Así será cuando venga el Hijo del Hombre. 40 »Dos hombres estarán trabajando juntos en el campo; uno será llevado, el otro será dejado. 41 Dos mujeres estarán moliendo harina en el molino; una será llevada, la otra será dejada. 42 »¡Así que ustedes también deben estar alerta! , porque no saben qué día vendrá su Señor. 43 Entiendan lo siguiente: si el dueño de una casa supiera exactamente a qué hora viene un ladrón, se mantendría alerta y no dejaría que asaltara su casa. 44 Ustedes también deben estar preparados todo el tiempo, porque el Hijo del Hombre vendrá cuando menos lo esperen.

Los perdidos claman en desesperación durante los eventos finales, sabiendo que han rechazado al Cordero. No es por ignorancia, sino por incredulidad deliberada. Como en los días de Noé, muchos oirán pero no creerán.

- Pregunta de reflexión

¿Qué actitud debemos tener ante el aparente “retraso” del regreso de Cristo?

[Comentario: b  ]

- Aplicación personal

Vive preparado cada día como si fuera el último, aferrándote a la promesa del regreso de Jesús.

- 3. Lunes — La evangelización de Noé

- Lectura bíblica

Génesis 6:1-8
RVR1960 1 Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas, 2 que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas. 3 Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento veinte años. 4 Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos. Estos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre. 5 Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. 6 Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón. 7 Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho. 8 Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová. NTV 1 Luego los seres humanos comenzaron a multiplicarse sobre la tierra, y les nacieron hijas. 2 Los hijos de Dios vieron a las hermosas mujeres y tomaron como esposas a todas las que quisieron. 3 Entonces el Señor dijo: «Mi Espíritu no tolerará a los humanos durante mucho tiempo, porque solo son carne mortal. En el futuro, la duración de la vida no pasará de ciento veinte años». 4 En esos días y durante algún tiempo después, vivían en la tierra gigantes nefilitas, pues siempre que los hijos de Dios tenían relaciones sexuales con las mujeres, ellas daban a luz hijos que luego se convirtieron en los héroes y en los famosos guerreros de la antigüedad. 5 El Señor vio la magnitud de la maldad humana en la tierra y que todo lo que la gente pensaba o imaginaba era siempre y totalmente malo. 6 Entonces el Señor lamentó haber creado al ser humano y haberlo puesto sobre la tierra. Se le partió el corazón. 7 Entonces el Señor dijo: «Borraré de la faz de la tierra a esta raza humana que he creado. Así es, y destruiré a todo ser viviente: a todos los seres humanos, a los animales grandes, a los animales pequeños que corren por el suelo y aun a las aves del cielo. Lamento haberlos creado». 8 Pero Noé encontró favor delante del Señor.
Mateo 24:37-39
RVR1960 37 Mas como en los días de Noé, (A) así será la venida del Hijo del Hombre. 38 Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, 39 y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, (B) así será también la venida del Hijo del Hombre. NTV 37 »Cuando el Hijo del Hombre regrese, será como en los días de Noé. 38 En esos días, antes del diluvio, la gente disfrutaba de banquetes, fiestas y casamientos, hasta el momento en que Noé entró en su barco. 39 La gente no se daba cuenta de lo que iba a suceder hasta que llegó el diluvio y arrasó con todos. Así será cuando venga el Hijo del Hombre.
Hebreos 11:7
RVR1960 7 Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa se salvase; y por esa fe condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe. NTV 7 Fue por la fe que Noé construyó un barco grande para salvar a su familia del diluvio en obediencia a Dios, quien le advirtió de cosas que nunca antes habían sucedido. Por su fe, Noé condenó al resto del mundo y recibió la justicia que viene por la fe.
Juan 4:35-37
RVR1960 35 ¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega. 36 Y el que siega recibe salario, y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra goce juntamente con el que siega. 37 Porque en esto es verdadero el dicho: Uno es el que siembra, y otro es el que siega. NTV 35 Ustedes conocen el dicho: “Hay cuatro meses entre la siembra y la cosecha”, pero yo les digo: despierten y miren a su alrededor, los campos ya están listos para la cosecha. 36 A los segadores se les paga un buen salario, y los frutos que cosechan son personas que pasan a tener la vida eterna. ¡Qué alegría le espera tanto al que siembra como al que cosecha! 37 Ya saben el dicho: “Uno siembra y otro cosecha”, y es cierto.

Noé predicó fielmente durante 120 años aunque pocos respondieron. Hoy, como iglesia remanente, compartimos un mensaje similar al mundo, sabiendo que la puerta de la gracia pronto se cerrará.

- Pregunta de reflexión

¿Cómo mantener la fidelidad al mensaje de Dios aunque los resultados parezcan limitados?

[Comentario: c  ]

- Aplicación personal

No desmayes si no ves frutos inmediatos. La fidelidad en el testimonio ya es una victoria.

- 4. Martes — La historia de Sodoma y Gomorra

- Lectura bíblica

2 Pedro 2:4-11
RVR1960 4 Porque si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que arrojándolos al infierno los entregó a prisiones de oscuridad, para ser reservados al juicio; 5 y si no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos; 6 y si condenó por destrucción a las ciudades de Sodoma y de Gomorra, reduciéndolas a ceniza y poniéndolas de ejemplo a los que habían de vivir impíamente, 7 y libró al justo Lot, abrumado por la nefanda conducta de los malvados 8 (porque este justo, que moraba entre ellos, afligía cada día su alma justa, viendo y oyendo los hechos inicuos de ellos), 9 sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio; 10 y mayormente a aquellos que, siguiendo la carne, andan en concupiscencia e inmundicia, y desprecian el señorío. Atrevidos y contumaces, no temen decir mal de las potestades superiores, 11 mientras que los ángeles, que son mayores en fuerza y en potencia, no pronuncian juicio de maldición contra ellas delante del Señor. NTV 4 Pues Dios ni siquiera perdonó a los ángeles que pecaron, sino que los arrojó al infierno, dentro de fosas tenebrosas, donde están encerrados hasta el día del juicio. 5 Dios tampoco perdonó al mundo antiguo, aparte de Noé y a los otros siete miembros de su familia. Noé advirtió al mundo del justo juicio de Dios, y por eso Dios lo protegió cuando destruyó, con un gran diluvio, el mundo de los que vivían sin Dios. 6 Tiempo después, Dios condenó las ciudades de Sodoma y Gomorra, y las redujo a montones de cenizas. Las puso como ejemplo de lo que le sucederá a la gente que vive sin Dios. 7 Sin embargo, Dios también rescató a Lot y lo sacó de Sodoma, porque Lot era un hombre recto que estaba harto de la vergonzosa inmoralidad de la gente perversa que lo rodeaba. 8 Así es, Lot era un hombre recto atormentado en su alma por la perversión que veía y oía a diario. 9 Como ven, el Señor sabe rescatar de las pruebas a todos los que viven en obediencia a Dios, al mismo tiempo que mantiene castigados a los perversos hasta el día del juicio final. 10 Él trata con particular severidad a los que se entregan a sus propios deseos sexuales pervertidos y desprecian la autoridad. Estas personas son orgullosas y arrogantes, y hasta se atreven a insultar a los seres sobrenaturales sin ni siquiera temblar. 11 Aun los ángeles, que son mucho más grandes en poder y fuerza, no se atreven a presentar de parte del Señor cargos de blasfemia en contra de esos seres sobrenaturales.
Judas 5-8
RVR1960 5 Mas quiero recordaros, ya que una vez lo habéis sabido, que el Señor, habiendo salvado al pueblo sacándolo de Egipto, después destruyó a los que no creyeron. 6 Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día; 7 como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquellos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno. 8 No obstante, de la misma manera también estos soñadores mancillan la carne, rechazan la autoridad y blasfeman de las potestades superiores. NTV 5 Aunque ustedes ya saben estas cosas, igual quiero recordarles que Jesús primero rescató de Egipto a la nación de Israel pero luego destruyó a los que no permanecieron fieles. 6 Y les recuerdo de los ángeles que no se mantuvieron dentro de los límites de autoridad que Dios les puso, sino que abandonaron el lugar al que pertenecían. Dios los ha tenido firmemente encadenados en prisiones de oscuridad, en espera del gran día del juicio. 7 Asimismo no se olviden de Sodoma y Gomorra ni de las ciudades vecinas, las cuales estaban llenas de inmoralidad y de toda clase de perversión sexual. Esas ciudades fueron destruidas con fuego y sirven como advertencia del fuego eterno del juicio de Dios. 8 De la misma manera, estos individuos — que pretenden tener autoridad por lo que reciben en sueños — llevan una vida inmoral, desafían a la autoridad y se burlan de los seres sobrenaturales.
Ezequiel 16:46-50
RVR1960 46 Y tu hermana mayor es Samaria, ella y sus hijas, que habitan al norte de ti; y tu hermana menor es Sodoma con sus hijas, la cual habita al sur de ti. 47 Ni aun anduviste en sus caminos, ni hiciste según sus abominaciones; antes, como si esto fuera poco y muy poco, te corrompiste más que ellas en todos tus caminos. 48 Vivo yo, dice Jehová el Señor, que Sodoma tu hermana y sus hijas no han hecho como hiciste tú y tus hijas. 49 He aquí que esta fue la maldad de Sodoma tu hermana: soberbia, saciedad de pan, y abundancia de ociosidad tuvieron ella y sus hijas; y no fortaleció la mano del afligido y del menesteroso. 50 Y se llenaron de soberbia, e hicieron abominación delante de mí, y cuando lo vi las quité. NTV 46 »”Tu hermana mayor fue Samaria, que vivía con sus hijas en el norte. Tu hermana menor fue Sodoma, que vivía con sus hijas en el sur. 47 Ahora bien, tú no solo pecaste igual que ellas, sino que tu corrupción pronto las superó. 48 Tan cierto como que yo vivo, dice el Señor Soberano, Sodoma y sus hijas nunca fueron tan perversas como tú y tus hijas. 49 Los pecados de Sodoma eran el orgullo, la glotonería y la pereza, mientras que afuera sufrían los pobres y los necesitados. 50 Ella fue arrogante y cometió pecados detestables, por eso la destruí, como has visto.

Sodoma y Gomorra fueron destruidas por su pecado persistente. El pueblo de Dios también debe examinarse, porque incluso quienes se creen justos pueden estar más lejos de Dios que los impíos.

- Pregunta de reflexión

¿Qué revela esto sobre nuestra necesidad de arrepentimiento continuo y dependencia de la gracia?

[Comentario: d  ]

- Aplicación personal

Pide a Dios que examine tu corazón. Evita la autocomplacencia espiritual.

- 5. Miércoles — El Juez de toda la tierra

- Lectura bíblica

Génesis 18:17-32
RVR1960 17 Y Jehová dijo: ¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer, 18 habiendo de ser Abraham una nación grande y fuerte, y habiendo de ser benditas en él todas las naciones de la tierra? 19 Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehová sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él. 20 Entonces Jehová le dijo: Por cuanto el clamor contra Sodoma y Gomorra se aumenta más y más, y el pecado de ellos se ha agravado en extremo, 21 descenderé ahora, y veré si han consumado su obra según el clamor que ha venido hasta mí; y si no, lo sabré. 22 Y se apartaron de allí los varones, y fueron hacia Sodoma; pero Abraham estaba aún delante de Jehová. 23 Y se acercó Abraham y dijo: ¿Destruirás también al justo con el impío? 24 Quizá haya cincuenta justos dentro de la ciudad: ¿destruirás también y no perdonarás al lugar por amor a los cincuenta justos que estén dentro de él? 25 Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo con el impío, y que sea el justo tratado como el impío; nunca tal hagas. El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo? 26 Entonces respondió Jehová: Si hallare en Sodoma cincuenta justos dentro de la ciudad, perdonaré a todo este lugar por amor a ellos. 27 Y Abraham replicó y dijo: He aquí ahora que he comenzado a hablar a mi Señor, aunque soy polvo y ceniza. 28 Quizá faltarán de cincuenta justos cinco; ¿destruirás por aquellos cinco toda la ciudad? Y dijo: No la destruiré, si hallare allí cuarenta y cinco. 29 Y volvió a hablarle, y dijo: Quizá se hallarán allí cuarenta. Y respondió: No lo haré por amor a los cuarenta. 30 Y dijo: No se enoje ahora mi Señor, si hablare: quizá se hallarán allí treinta. Y respondió: No lo haré si hallare allí treinta. 31 Y dijo: He aquí ahora que he emprendido el hablar a mi Señor: quizá se hallarán allí veinte. No la destruiré, respondió, por amor a los veinte. 32 Y volvió a decir: No se enoje ahora mi Señor, si hablare solamente una vez: quizá se hallarán allí diez. No la destruiré, respondió, por amor a los diez. NTV 17 «¿Ocultaré mis planes a Abraham? — preguntó el Señor — . 18 Pues Abraham sin duda llegará a formar una nación grande y poderosa, y todas las naciones de la tierra serán bendecidas por medio de él. 19 Yo lo escogí a fin de que él ordene a sus hijos y a sus familias que se mantengan en el camino del Señor haciendo lo que es correcto y justo. Entonces yo haré para Abraham todo lo que he prometido». 20 Así que el Señor le dijo a Abraham: — He oído un gran clamor desde Sodoma y Gomorra, porque su pecado es muy grave. 21 Bajaré para ver si sus acciones son tan perversas como he oído. Si no es así, quiero saberlo. 22 Los otros hombres se dieron la vuelta y se dirigieron a Sodoma, pero el Señor se quedó con Abraham. 23 Abraham se le acercó y dijo: — ¿Destruirás tanto al justo como al malvado? 24 Supongamos que encuentras cincuenta personas justas en la ciudad, ¿aun así la destruirás y no la perdonarás por causa de los justos? 25 Seguro que tú no harías semejante cosa: destruir al justo junto con el malvado. ¡Pues estarías tratando al justo y al malvado exactamente de la misma manera! ¡Sin duda, tú no harías eso! ¿Acaso el Juez de toda la tierra no haría lo que es correcto? 26 Y el Señor contestó: — Si encuentro cincuenta personas justas en Sodoma, perdonaré a toda la ciudad por causa de ellos. 27 Entonces Abraham volvió a hablar: — Ya que he comenzado, permíteme decir algo más a mi Señor, aunque no soy más que polvo y cenizas. 28 Supongamos que hubiera solo cuarenta y cinco justos en vez de cincuenta. ¿Destruirás toda la ciudad aunque falten cinco? El Señor le dijo: — No la destruiré si encuentro cuarenta y cinco justos allí. 29 Entonces Abraham insistió en su petición: — ¿Supongamos que hubiera solamente cuarenta? El Señor le contestó: — No la destruiré por causa de esos cuarenta. 30 — Por favor, no te enojes, mi Señor — rogó Abraham — . Permíteme seguir hablando. ¿Supongamos que se encontraran solamente treinta justos? El Señor le contestó: — No la destruiré si encuentro treinta. 31 Entonces Abraham dijo: — Dado que me he atrevido a hablar al Señor, permíteme continuar. ¿Supongamos que hay solamente veinte? El Señor le contestó: — Entonces no la destruiré por causa de esos veinte. 32 Finalmente, Abraham dijo: — Señor, por favor, no te enojes conmigo si hablo una vez más. ¿Y si hubiera tan solo diez? Y el Señor contestó: — Entonces no la destruiré por causa de esos diez.

Antes de ejecutar juicio sobre Sodoma, Dios dialoga con Abraham y le permite cuestionarlo. Dios está dispuesto al escrutinio y desea que confiemos en su justicia.

- Pregunta de reflexión

¿Qué revela esta historia sobre la transparencia y misericordia del carácter de Dios?

[Comentario: e  ]

- Aplicación personal

Confía en que Dios juzga con justicia perfecta y que no destruirá sin antes advertir y revelar sus razones.

- 6. Jueves — El juicio previo al advenimiento

- Lectura bíblica

Daniel 7:9-10
RVR1960 9 Estuve mirando hasta que fueron puestos tronos, y se sentó un Anciano de días, cuyo vestido era blanco como la nieve, y el pelo de su cabeza como lana limpia; su trono llama de fuego, y las ruedas del mismo, fuego ardiente. 10 Un río de fuego procedía y salía de delante de él; millares de millares le servían, y millones de millones asistían delante de él; el Juez se sentó, y los libros fueron abiertos. NTV 9 Observé mientras colocaban unos tronos en su lugar, y el Anciano se sentó a juzgar. Su ropa era blanca como la nieve; su cabello se parecía a la lana más pura. Se sentó sobre un trono ardiente con ruedas en llamas, 10 y un río de fuego brotaba de su presencia. Millones de ángeles le atendían; muchos millones se pusieron de pie para servirle. Entonces comenzó la sesión del tribunal y se abrieron los libros.
Daniel 7:13-14
RVR1960 13 Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él. 14 Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido. NTV 13 Mientras continuó mi visión esa noche, vi a alguien parecido a un hijo de hombre descender con las nubes del cielo. Se acercó al Anciano y lo llevaron ante su presencia. 14 Se le dio autoridad, honra y soberanía sobre todas las naciones del mundo, para que lo obedecieran los de toda raza, nación y lengua. Su gobierno es eterno, no tendrá fin. Su reino jamás será destruido.
Daniel 7:22
RVR1960 22 hasta que vino el Anciano de días, y se dio el juicio a los santos del Altísimo; y llegó el tiempo, y los santos recibieron el reino. NTV 22 hasta que vino el Anciano — el Altísimo — y emitió un juicio en favor de su pueblo santo. Entonces llegó el tiempo para que los santos tomaran posesión del reino.
Daniel 7:26-27
RVR1960 26 Pero se sentará el Juez, y le quitarán su dominio para que sea destruido y arruinado hasta el fin, 27 y que el reino, y el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del Altísimo, cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán. NTV 26 »Sin embargo, después el tribunal dictará sentencia, se le quitará todo su poder y quedará totalmente destruido. 27 Entonces se dará al pueblo santo del Altísimo la soberanía, el poder y la grandeza de todos los reinos bajo el cielo. El reino del Altísimo permanecerá para siempre y todos los gobernantes le servirán y obedecerán».

El juicio investigador revela que el trono de Dios está activo en favor de los santos. Jesús aparece como el Hijo del Hombre, y por su justicia se dicta un veredicto favorable a su pueblo.

- Pregunta de reflexión

¿Qué seguridad encuentras en el hecho de que Jesús está contigo en el juicio?

[Comentario: f  ]

- Aplicación personal

Entrega cada día tu vida a Jesús, sabiendo que Él te representa ante el Padre con sus méritos.

- 7. Viernes — Para estudiar y meditar

- Lectura adicional

Elena de White, Patriarcas y profetas, pp. 100-101; Profetas y reyes, pp. 390-392

Satanás acusa a los hijos de Dios, pero Jesús intercede por ellos como su Abogado. La única esperanza del pecador está en la perfecta obediencia de Cristo.

- Pregunta de reflexión

¿Cómo puedes confiar más plenamente en Cristo como tu único defensor y esperanza en el juicio?

[Comentario: g  ]

- Aplicación personal

Descansa en la obra redentora de Cristo y vive cada día con la seguridad de su intercesión a tu favor.

Footnotes

 a  

Las historias del Antiguo Testamento nos enseñan sobre las consecuencias del pecado y la fidelidad de Dios. A través de eventos como el Diluvio y la destrucción de Sodoma y Gomorra, vemos tanto la justicia divina como la oportunidad de salvación. Estas lecciones son esenciales para nosotros hoy, pues nos preparan para enfrentar los desafíos actuales con una fe firme y una esperanza activa, recordando que debemos depender de la gracia de Dios para permanecer fieles hasta el fin.

Romanos 15:4
RVR1960 4 Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza. NTV 4 Tales cosas se escribieron hace tiempo en las Escrituras para que nos sirvan de enseñanza. Y las Escrituras nos dan esperanza y ánimo mientras esperamos con paciencia hasta que se cumplan las promesas de Dios.

"Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza."

Explicación breve: Este versículo destaca que las historias del pasado en la Biblia fueron escritas para instruirnos, fortalecernos en la paciencia y darnos esperanza — exactamente lo que necesitamos al enfrentar los desafíos del tiempo del fin.

Cita de Elena G. de White:
El Conflicto de los Siglos, p. 343 (versión castellana)

"No tenemos nada que temer del futuro, a menos que olvidemos la manera como el Señor nos ha conducido, y su enseñanza en nuestra historia pasada."

Explicación breve: Elena de White nos recuerda que mirar al pasado —especialmente a la forma en que Dios ha guiado a su pueblo— nos prepara para afrontar el futuro con fe y esperanza. La historia es una herramienta profética que revela principios eternos.

Las historias del pasado, tanto bíblicas como del pueblo de Dios a lo largo de la historia, son faros que iluminan nuestro camino profético. Nos enseñan a confiar, a perseverar y a mantenernos fieles en los tiempos difíciles que vienen.

 b  

Ante el aparente "retraso" del regreso de Cristo, debemos mantener una actitud de paciencia activa, vigilancia y fidelidad. La demora no significa que Su promesa sea falsa, sino que es una muestra de Su paciencia, esperando que más personas se arrepientan. Como creyentes, debemos evitar la complacencia y vivir con una fe firme, aprovechando cada oportunidad para compartir el evangelio. La espera debe impulsarnos a una vida más comprometida, vigilante y perseverante, recordando que Cristo volverá a Su debido tiempo.

 c  

Mantener la fidelidad al mensaje de Dios, incluso cuando los resultados sean limitados, implica comprender que nuestra labor se mide por nuestra obediencia, no por la cantidad de respuestas. Como Noé, quien predicó durante 120 años sin ver grandes frutos, debemos centrarnos en ser fieles en compartir el mensaje, confiando en que el poder de Dios transformará los corazones. Aunque los frutos no siempre sean inmediatos, cada semilla tiene el potencial de dar fruto en el tiempo y lugar de Dios. Nuestra misión es parte de un propósito eterno, y debemos confiar en que, aunque no veamos grandes respuestas, nuestra fidelidad tiene valor eterno y contribuye al plan divino.

 d  

La historia de Sodoma y Gomorra nos enseña que el pecado persistente no solo afecta a los impíos, sino también a quienes se creen justos. Aunque podamos vivir según normas religiosas, el corazón humano sigue siendo vulnerable si no reconocemos la necesidad de un arrepentimiento constante y de depender de la gracia de Dios. La destrucción de estas ciudades nos recuerda que el juicio de Dios es justo, pero Él nos da tiempo para arrepentirnos. Este relato nos desafía a examinar nuestra condición interna, no solo las acciones externas, y a entender que el arrepentimiento no es algo aislado, sino una necesidad diaria. Nuestra dependencia de la gracia de Dios es esencial para mantener una relación genuina con Él y evitar caer en el mismo destino que aquellos que se endurecieron en su pecado.

 e  

Esta historia revela que Dios, aunque es el juez soberano de toda la tierra, es también un Dios cercano, dispuesto a escuchar nuestras preguntas y a dialogar con nosotros. La disposición de Dios para permitir que Abraham lo cuestione muestra una gran transparencia: no actúa con arbitrariedad, sino que está dispuesto a mostrar y explicar Su justicia. Además, Su misericordia se refleja en cómo, en respuesta a la intercesión de Abraham, Dios se muestra dispuesto a perdonar si se hallan justos en la ciudad. Esto nos enseña que, aunque Dios es justo en Su juicio, Su corazón está inclinado a la misericordia y siempre busca la oportunidad de perdonar.

 f  

La seguridad que encontramos en el hecho de que Jesús está con nosotros en el juicio radica en que Él es nuestro defensor y abogado. Al ser el Hijo del Hombre, Él entiende nuestra humanidad y ha pagado el precio por nuestros pecados. Su presencia en el juicio asegura que, aunque todos somos culpables por nuestro pecado, Su justicia nos cubre. Jesús intercede por nosotros, no solo como nuestro juez, sino como quien ya ha vencido la condena. Así, podemos enfrentar el juicio con confianza, sabiendo que nuestro destino está en las manos de Aquel que nos ama y ha hecho todo lo necesario para nuestra salvación.

1 Juan 2:1
RVR1960 1 Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. NTV 1 Mis queridos hijos, les escribo estas cosas, para que no pequen; pero si alguno peca, tenemos un abogado que defiende nuestro caso ante el Padre. Es Jesucristo, el que es verdaderamente justo.

"Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo."

Explicación breve: Este versículo nos asegura que Jesús no solo comprende nuestras debilidades, sino que está activamente intercediendo por nosotros como nuestro abogado justo en el juicio celestial. No estamos solos; tenemos a alguien que nos representa con amor y poder.

Cita de Elena G. de White:

El Camino a Cristo, p. 65 (versión castellana)

"Cristo es nuestro abogado. Él presenta sus manos heridas delante del Padre, y aboga por nosotros como miembros de su familia redimida. El dice: ‘He llevado los pecados de esta alma. He sido su sustituto. Mirad no a este pecador, sino al rostro de mi ungido.’"

Explicación breve: Elena de White nos muestra que Jesús no solo está presente durante el juicio, sino que intercede personalmente con evidencia de su sacrificio, asegurando que el Padre vea no nuestra culpa, sino su justicia. Esto es una fuente profunda de seguridad para quienes creen en Él.

El juicio investigador no es motivo de temor para quien ha confiado en Cristo. Jesús está con nosotros como nuestro abogado, intercesor y sustituto. En lugar de enfrentar solos la justicia divina, contamos con la defensa perfecta del Hijo de Dios.

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Para confiar más plenamente en Cristo como nuestro único defensor y esperanza en el juicio, debemos recordar que Su sacrificio y obediencia perfectos son suficientes para cubrir nuestra imperfección. Al entender que no dependemos de nuestras obras, sino de Su gracia y justicia, encontramos paz al saber que Él ha tomado nuestra condena sobre Sí mismo. Jesús, como nuestro Abogado, no solo nos defiende, sino que intercede continuamente por nosotros. Esto nos da una seguridad absoluta: no estamos solos en el juicio, sino que contamos con el respaldo del que ya ha vencido el pecado y la muerte. Confiar en Él significa descansar en Su promesa de salvación, sabiendo que todo lo que necesitamos para ser justificados ya está en Él.

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