El Génesis como fundamento — Estudia la Biblia Hoy





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El Génesis como fundamento
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Escuela Sabática


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 CONTENIDO 

El Génesis como fundamento

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA

Isaías 40:7-8
RVR1960 7 La hierba se seca, y la flor se marchita, porque el viento de Jehová sopló en ella; ciertamente como hierba es el pueblo. 8 Sécase la hierba, marchítase la flor; mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre. NTV 7 La hierba se seca y las flores se marchitan bajo el aliento del Señor. Y así sucede también con los seres humanos. 8 La hierba se seca y las flores se marchitan, pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre».
Génesis 22:1-13
RVR1960 1 Aconteció después de estas cosas, que probó Dios a Abraham, y le dijo: Abraham. Y él respondió: Heme aquí. 2 Y dijo: Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré. 3 Y Abraham se levantó muy de mañana, y enalbardó su asno, y tomó consigo dos siervos suyos, y a Isaac su hijo; y cortó leña para el holocausto, y se levantó, y fue al lugar que Dios le dijo. 4 Al tercer día alzó Abraham sus ojos, y vio el lugar de lejos. 5 Entonces dijo Abraham a sus siervos: Esperad aquí con el asno, y yo y el muchacho iremos hasta allí y adoraremos, y volveremos a vosotros. 6 Y tomó Abraham la leña del holocausto, y la puso sobre Isaac su hijo, y él tomó en su mano el fuego y el cuchillo; y fueron ambos juntos. 7 Entonces habló Isaac a Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto? 8 Y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos. 9 Y cuando llegaron al lugar que Dios le había dicho, edificó allí Abraham un altar, y compuso la leña, y ató a Isaac su hijo, y lo puso en el altar sobre la leña. 10 Y extendió Abraham su mano y tomó el cuchillo para degollar a su hijo. 11 Entonces el ángel de Jehová le dio voces desde el cielo, y dijo: Abraham, Abraham. Y él respondió: Heme aquí. 12 Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; porque ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu único. 13 Entonces alzó Abraham sus ojos y miró, y he aquí a sus espaldas un carnero trabado en un zarzal por sus cuernos; y fue Abraham y tomó el carnero, y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo. NTV 1 Tiempo después, Dios probó la fe de Abraham. — ¡Abraham! — lo llamó Dios. — Sí — respondió él — , aquí estoy. 2 — Toma a tu hijo, tu único hijo — sí, a Isaac, a quien tanto amas — y vete a la tierra de Moriah. Allí lo sacrificarás como ofrenda quemada sobre uno de los montes, uno que yo te mostraré. 3 A la mañana siguiente, Abraham se levantó temprano. Ensilló su burro y llevó con él a dos de sus siervos, junto con su hijo Isaac. Después cortó leña para el fuego de la ofrenda y salió hacia el lugar que Dios le había indicado. 4 Al tercer día de viaje, Abraham levantó la vista y vio el lugar a la distancia. 5 «Quédense aquí con el burro — dijo Abraham a los siervos — . El muchacho y yo seguiremos un poco más adelante. Allí adoraremos y volveremos enseguida». 6 Entonces Abraham puso la leña para la ofrenda sobre los hombros de Isaac, mientras que él llevó el fuego y el cuchillo. Mientras caminaban juntos, 7 Isaac se dio vuelta y le dijo a Abraham: — ¿Padre? — Sí, hijo mío — contestó Abraham. — Tenemos el fuego y la leña — dijo el muchacho — , ¿pero dónde está el cordero para la ofrenda quemada? 8 — Dios proveerá un cordero para la ofrenda quemada, hijo mío — contestó Abraham. Así que ambos siguieron caminando juntos. 9 Cuando llegaron al lugar indicado por Dios, Abraham construyó un altar y colocó la leña encima. Luego ató a su hijo Isaac, y lo puso sobre el altar, encima de la leña. 10 Y Abraham tomó el cuchillo para matar a su hijo en sacrificio. 11 En ese momento, el ángel del Señor lo llamó desde el cielo: — ¡Abraham! ¡Abraham! — Sí — respondió Abraham — , ¡aquí estoy! 12 — ¡No pongas tu mano sobre el muchacho! — dijo el ángel — . No le hagas ningún daño, porque ahora sé que de verdad temes a Dios. No me has negado ni siquiera a tu hijo, tu único hijo. 13 Entonces Abraham levantó los ojos y vio un carnero que estaba enredado por los cuernos en un matorral. Así que tomó el carnero y lo sacrificó como ofrenda quemada en lugar de su hijo.
Juan 3:16
RVR1960 16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. NTV 16 »Pues Dios amó tanto al mundo que dio a su único Hijo, para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.
Apocalipsis 5:5-10
RVR1960 5 Y uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos. 6 Y miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, estaba en pie un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos, y siete ojos, los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra. 7 Y vino, y tomó el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono. 8 Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos; 9 y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación; 10 y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra. NTV 5 pero uno de los veinticuatro ancianos me dijo: «¡Deja de llorar! Mira, el León de la tribu de Judá, el heredero del trono de David, ha ganado la victoria. Él es digno de abrir el rollo y sus siete sellos». 6 Entonces vi a un Cordero que parecía que había sido sacrificado, pero que ahora estaba de pie entre el trono y los cuatro seres vivientes y en medio de los veinticuatro ancianos. Tenía siete cuernos y siete ojos que representan los siete aspectos del Espíritu de Dios, el cual es enviado a todas las partes de la tierra. 7 Él pasó adelante y tomó el rollo de la mano derecha del que estaba sentado en el trono. 8 Y cuando tomó el rollo, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero. Cada uno tenía un arpa y llevaba copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones del pueblo de Dios. 9 Y cantaban un nuevo canto con las siguientes palabras: «Tú eres digno de tomar el rollo y de romper los sellos y abrirlo. Pues tú fuiste sacrificado y tu sangre pagó el rescate para Dios de gente de todo pueblo, tribu, lengua y nación. 10 Y la has transformado en un reino de sacerdotes para nuestro Dios. Y reinarán sobre la tierra».
1 Corintios 15:15-19
RVR1960 15 Y somos hallados falsos testigos de Dios; porque hemos testificado de Dios que él resucitó a Cristo, al cual no resucitó, si en verdad los muertos no resucitan. 16 Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó; 17 y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados. 18 Entonces también los que durmieron en Cristo perecieron. 19 Si en esta vida solamente esperamos en Cristo, somos los más dignos de conmiseración de todos los hombres. NTV 15 Y nosotros, los apóstoles, estaríamos todos mintiendo acerca de Dios, porque hemos dicho que Dios levantó a Cristo de la tumba. Así que eso no puede ser cierto si no hay resurrección de los muertos; 16 y si no hay resurrección de los muertos, entonces Cristo no ha resucitado; 17 y si Cristo no ha resucitado, entonces la fe de ustedes es inútil, y todavía son culpables de sus pecados. 18 En ese caso, ¡todos los que murieron creyendo en Cristo están perdidos! 19 Y si nuestra esperanza en Cristo es solo para esta vida, somos los más dignos de lástima de todo el mundo.
Apocalipsis 12:1-9
RVR1960 1 Apareció en el cielo una gran señal: una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas. 2 Y estando encinta, clamaba con dolores de parto, en la angustia del alumbramiento. 3 También apareció otra señal en el cielo: he aquí un gran dragón escarlata, que tenía siete cabezas y diez cuernos, y en sus cabezas siete diademas; 4 y su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo, y las arrojó sobre la tierra. Y el dragón se paró frente a la mujer que estaba para dar a luz, a fin de devorar a su hijo tan pronto como naciese. 5 Y ella dio a luz un hijo varón, que regirá con vara de hierro a todas las naciones; y su hijo fue arrebatado para Dios y para su trono. 6 Y la mujer huyó al desierto, donde tiene lugar preparado por Dios, para que allí la sustenten por mil doscientos sesenta días. 7 Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles; 8 pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. 9 Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él. NTV 1 Entonces fui testigo de un suceso de gran importancia en el cielo. Vi a una mujer vestida del sol, con la luna debajo de los pies y una corona de doce estrellas sobre la cabeza. 2 Estaba embarazada y gritaba a causa de los dolores de parto y de la agonía de dar a luz. 3 Luego fui testigo de otro suceso importante en el cielo. Vi a un gran dragón rojo con siete cabezas y diez cuernos, y una corona en cada cabeza. 4 Con la cola arrastró la tercera parte de las estrellas en el cielo y las arrojó a la tierra. Cuando la mujer estaba a punto de dar a luz, el dragón se paró delante de ella, listo para devorar al bebé en cuanto naciera. 5 Ella dio a luz a un hijo que gobernaría a todas las naciones con vara de hierro. Al dragón le arrebataron el hijo y lo llevaron hasta Dios y su trono. 6 Y la mujer huyó al desierto, donde Dios había preparado un lugar para que la cuidaran durante 1260 días. 7 Entonces hubo guerra en el cielo. Miguel y sus ángeles lucharon contra el dragón y sus ángeles. 8 El dragón perdió la batalla y él y sus ángeles fueron expulsados del cielo. 9 Este gran dragón — la serpiente antigua llamada diablo o Satanás, el que engaña al mundo entero — fue lanzado a la tierra junto con todos sus ángeles.

VERSÍCULO DE MEMORIA

Juan 1:29
RVR1960 29 El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. NTV 29 Al día siguiente, Juan vio que Jesús se le acercaba y dijo: «¡Miren! ¡El Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!

SÁBADO — INTRODUCCIÓN

Uno de los principales problemas de algunas interpretaciones modernas de la profecía bíblica es que no reconocen que las raíces de esta se encuentran en la revelación previa del Antiguo Testamento. En el caso del Apocalipsis, por ejemplo, Juan da por sentado que su público original conoce el Antiguo Testamento y, en consecuencia, utiliza conceptos que son familiares para su audiencia.

Aunque es útil buscar en toda la Biblia los pasajes relacionados con el texto que se estudia en Apocalipsis, hay documentos bíblicos más relevantes que otros y fundamentales para entender mejor el libro. Esto es especialmente cierto en el caso del Génesis, que expone el camino por el que nuestro mundo descendió al caos del pecado. Casi todos los conceptos clave mencionados en el Apocalipsis aparecen de alguna forma en los primeros capítulos de la Biblia.

Esta semana estudiaremos algunos grandes conceptos que constituyen el núcleo del Apocalipsis. Comprender los fundamentos bíblicos del Apocalipsis permite al estudiante ver innumerables matices en el texto, cada uno de los cuales puede aportar importantes lecciones acerca de la naturaleza de la humanidad, de Dios y del conflicto que se libra en nuestro universo y, por lo tanto, también en nuestra vida.

DOMINGO — El principio de la primera mención

La mayoría de los programas académicos comienza con un curso general que cubre principios amplios y básicos que formarán la base para el estudio posterior a medida que se profundiza en el tema. Del mismo modo, cuando se lee toda la Biblia, se descubre rápidamente que Dios también tiene un curso general de estudio contenido en el libro de Génesis, donde introduce ideas que serán examinadas más detalladamente en el resto de la Biblia.

En términos generales, la primera vez que se menciona un concepto o símbolo en la Biblia, sobre todo si esto ocurre en los primeros capítulos de Génesis, se establece allí una comprensión general de ese concepto para ayudarnos a entender cómo se utiliza más adelante.

Algunos estudiosos de la Biblia se refieren a esto como «la ley de la primera mención», aunque sería más apropiado etiquetarla como un principio (o un patrón), pues no es férrea y hay muchas excepciones a esa regla. El patrón que parece emerger del estudio general de la Biblia y de la profecía bíblica es que Dios instruye gradual y progresivamente a sus hijos entregándoles información a lo largo del tiempo y a partir de un concepto básico que es ampliado numerosas veces a lo largo de los años o incluso de los siglos.

Lee Isaías 40:7-8
RVR1960 7 La hierba se seca, y la flor se marchita, porque el viento de Jehová sopló en ella; ciertamente como hierba es el pueblo. 8 Sécase la hierba, marchítase la flor; mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre. NTV 7 La hierba se seca y las flores se marchitan bajo el aliento del Señor. Y así sucede también con los seres humanos. 8 La hierba se seca y las flores se marchitan, pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre».
Malaquías 3:6
RVR1960 6 Porque yo Jehová no cambio; por esto, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos. NTV 6 «Yo soy el Señor y no cambio. Por eso ustedes, descendientes de Jacob, aún no han sido destruidos.
Hebreos 13:8
RVR1960 8 Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. NTV 8 Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre.

¿Qué principio puedes deducir de estos textos para anclar en él tu estudio de las profecías?

Gran parte del mundo moderno habla de «veracidad», no de «verdad», pues supone que la «verdad» es algo que puede cambiar con el tiempo. En algunos casos, el concepto mismo de «verdad» es visto con suspicacia.

Sin embargo, cuando Dios establece la verdad no cambia de opinión. Una vez que comienza a enseñar la verdad a su pueblo, podemos contar con que las sucesivas repeticiones del mismo principio o tema bíblico no cambian de significado, sino que, por el contrario, arrojan más luz acerca de ese significado. Por lo tanto, al estudiar la profecía, tiene mucho sentido comprender adecuadamente el libro de Génesis, donde se explican por primera vez muchos conceptos clave que luego servirán al explorar el resto de la Biblia.

¿Por qué es tan importante que no permitamos que nada ni nadie, por convincente o lógico que sea, debilite nuestra fe en la Biblia y en las verdades infalibles que enseña? ¿De qué maneras, incluso sutiles, puede producirse este debilitamiento?

LUNES — La comprensión del amor de Dios

El hecho de haber heredado una naturaleza pecaminosa significa, entre otras cosas, que nuestra percepción del universo está contaminada por nuestras propensiones al egoísmo y el orgullo. Vemos el mundo desde nuestra óptica limitada y no desde la perspectiva omnisciente de Dios. Quizá ningún concepto haya sido tan distorsionado por la pecaminosidad humana como el del amor. La cultura popular tiende a promover una comprensión del amor que se centra en la realización personal y no en el bienestar de los demás. Este enfoque egocéntrico del tema hace que nos resulte difícil percibir cómo Dios entiende el amor.

Comprender la naturaleza del amor es una clave importante para entender la profecía bíblica. Uno de los temas cruciales del Gran Conflicto es la distorsión en la comprensión humana del carácter de Dios. En tal sentido, Elena G. de White concluye su libro El conflicto de los siglos con las siguientes palabras:

«El gran conflicto ha terminado. Ya no hay más pecado ni pecadores. Todo el universo está purificado. La misma pulsación de armonía y de gozo late en toda la creación. De Aquel que todo lo creó manan vida, luz y contentamiento por toda la extensión del espacio infinito. Desde el átomo más imperceptible hasta el mundo más vasto, todas las cosas animadas e inanimadas, declaran en su belleza sin mácula y en júbilo perfecto, que Dios es amor» (El conflicto de los siglos, p. 657).

Lee Génesis 22:1-13
RVR1960 1 Aconteció después de estas cosas, que probó Dios a Abraham, y le dijo: Abraham. Y él respondió: Heme aquí. 2 Y dijo: Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré. 3 Y Abraham se levantó muy de mañana, y enalbardó su asno, y tomó consigo dos siervos suyos, y a Isaac su hijo; y cortó leña para el holocausto, y se levantó, y fue al lugar que Dios le dijo. 4 Al tercer día alzó Abraham sus ojos, y vio el lugar de lejos. 5 Entonces dijo Abraham a sus siervos: Esperad aquí con el asno, y yo y el muchacho iremos hasta allí y adoraremos, y volveremos a vosotros. 6 Y tomó Abraham la leña del holocausto, y la puso sobre Isaac su hijo, y él tomó en su mano el fuego y el cuchillo; y fueron ambos juntos. 7 Entonces habló Isaac a Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto? 8 Y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos. 9 Y cuando llegaron al lugar que Dios le había dicho, edificó allí Abraham un altar, y compuso la leña, y ató a Isaac su hijo, y lo puso en el altar sobre la leña. 10 Y extendió Abraham su mano y tomó el cuchillo para degollar a su hijo. 11 Entonces el ángel de Jehová le dio voces desde el cielo, y dijo: Abraham, Abraham. Y él respondió: Heme aquí. 12 Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; porque ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu único. 13 Entonces alzó Abraham sus ojos y miró, y he aquí a sus espaldas un carnero trabado en un zarzal por sus cuernos; y fue Abraham y tomó el carnero, y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo. NTV 1 Tiempo después, Dios probó la fe de Abraham. — ¡Abraham! — lo llamó Dios. — Sí — respondió él — , aquí estoy. 2 — Toma a tu hijo, tu único hijo — sí, a Isaac, a quien tanto amas — y vete a la tierra de Moriah. Allí lo sacrificarás como ofrenda quemada sobre uno de los montes, uno que yo te mostraré. 3 A la mañana siguiente, Abraham se levantó temprano. Ensilló su burro y llevó con él a dos de sus siervos, junto con su hijo Isaac. Después cortó leña para el fuego de la ofrenda y salió hacia el lugar que Dios le había indicado. 4 Al tercer día de viaje, Abraham levantó la vista y vio el lugar a la distancia. 5 «Quédense aquí con el burro — dijo Abraham a los siervos — . El muchacho y yo seguiremos un poco más adelante. Allí adoraremos y volveremos enseguida». 6 Entonces Abraham puso la leña para la ofrenda sobre los hombros de Isaac, mientras que él llevó el fuego y el cuchillo. Mientras caminaban juntos, 7 Isaac se dio vuelta y le dijo a Abraham: — ¿Padre? — Sí, hijo mío — contestó Abraham. — Tenemos el fuego y la leña — dijo el muchacho — , ¿pero dónde está el cordero para la ofrenda quemada? 8 — Dios proveerá un cordero para la ofrenda quemada, hijo mío — contestó Abraham. Así que ambos siguieron caminando juntos. 9 Cuando llegaron al lugar indicado por Dios, Abraham construyó un altar y colocó la leña encima. Luego ató a su hijo Isaac, y lo puso sobre el altar, encima de la leña. 10 Y Abraham tomó el cuchillo para matar a su hijo en sacrificio. 11 En ese momento, el ángel del Señor lo llamó desde el cielo: — ¡Abraham! ¡Abraham! — Sí — respondió Abraham — , ¡aquí estoy! 12 — ¡No pongas tu mano sobre el muchacho! — dijo el ángel — . No le hagas ningún daño, porque ahora sé que de verdad temes a Dios. No me has negado ni siquiera a tu hijo, tu único hijo. 13 Entonces Abraham levantó los ojos y vio un carnero que estaba enredado por los cuernos en un matorral. Así que tomó el carnero y lo sacrificó como ofrenda quemada en lugar de su hijo.
El amor es mencionado por primera vez en Génesis 22:2
RVR1960 2 Y dijo: Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré. NTV 2  — Toma a tu hijo, tu único hijo — sí, a Isaac, a quien tanto amas — y vete a la tierra de Moriah. Allí lo sacrificarás como ofrenda quemada sobre uno de los montes, uno que yo te mostraré.

¿Qué nos enseña esta historia acerca de la naturaleza del amor divino?

Además de la primera mención de un concepto en la Biblia, puede ser útil encontrar la primera referencia a ese mismo concepto en determinados libros, especialmente en los Evangelios. La primera referencia al amor en los Evangelios se encuentra en Mateo 3:17
RVR1960 17 Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia. NTV 17 Y una voz dijo desde el cielo: «Este es mi Hijo muy amado, quien me da gran gozo».
Marcos 1:11
RVR1960 11 Y vino una voz de los cielos que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia. NTV 11 Y una voz dijo desde el cielo: «Tú eres mi Hijo muy amado y me das gran gozo».
Lucas 3:22
RVR1960 22 y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma, y vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia. NTV 22 y el Espíritu Santo, en forma visible, descendió sobre él como una paloma. Y una voz dijo desde el cielo: «Tú eres mi Hijo muy amado y me das gran gozo».
Juan 3:16
RVR1960 16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. NTV 16 »Pues Dios amó tanto al mundo que dio a su único Hijo, para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.
respectivamente.

La primera mención del amor en el Evangelio de Juan Juan 3:16
RVR1960 16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. NTV 16 »Pues Dios amó tanto al mundo que dio a su único Hijo, para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.
es particularmente esclarecedora, pues parece aludir a la historia de Isaac sobre el altar. La fe de Abraham en Dios era tal que confió en que Dios podría resucitar a su hijo si llevaba a cabo el sacrificio Hebreos 11:19
RVR1960 19 pensando que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde, en sentido figurado, también le volvió a recibir. NTV 19 Abraham llegó a la conclusión de que si Isaac moría, Dios tenía el poder para volverlo a la vida; y en cierto sentido, Abraham recibió de vuelta a su hijo de entre los muertos.
Esto ilustró el amor de Dios por la humanidad, ya que él nos amó hasta el punto de dar a su Hijo unigénito ver Génesis 22:2
RVR1960 2 Y dijo: Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré. NTV 2  — Toma a tu hijo, tu único hijo — sí, a Isaac, a quien tanto amas — y vete a la tierra de Moriah. Allí lo sacrificarás como ofrenda quemada sobre uno de los montes, uno que yo te mostraré.
Génesis 22:12
RVR1960 12 Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; porque ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu único. NTV 12 — ¡No pongas tu mano sobre el muchacho! — dijo el ángel — . No le hagas ningún daño, porque ahora sé que de verdad temes a Dios. No me has negado ni siquiera a tu hijo, tu único hijo.
Génesis 22:16
RVR1960 16 y dijo: Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único hijo; NTV 16 — El Señor dice: Ya que me has obedecido y no me has negado ni siquiera a tu hijo, tu único hijo, juro por mi nombre que
tras lo cual lo resucitó de entre los muertos. El sacrificio de Cristo en la Cruz revela el tipo de amor abnegado que Dios siente por nosotros.

¿Cómo podemos manifestar a los demás el amor abnegado que Dios siente por nosotros? ¿Por qué es ese tipo de amor tan importante para nosotros?

MARTES — La pregunta de Isaac: ¿Dónde está el cordero?

La primera mención bíblica de un cordero aparece en Génesis  22 es decir, en la misma historia que menciona por primera vez el amor. El cordero es uno de los símbolos más recurrentes del Apocalipsis, donde Jesús es llamado «Cordero» más de veinte veces. En una de las escenas más impactantes del libro, la visita de Juan a la sala del Trono de Dios en los capítulos 4 y 5, el Cordero desempeña el papel central.

Lee Génesis 22:7-8
RVR1960 7 Entonces habló Isaac a Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto? 8 Y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos. NTV 7 Isaac se dio vuelta y le dijo a Abraham: — ¿Padre? — Sí, hijo mío — contestó Abraham. — Tenemos el fuego y la leña — dijo el muchacho — , ¿pero dónde está el cordero para la ofrenda quemada? 8 — Dios proveerá un cordero para la ofrenda quemada, hijo mío — contestó Abraham. Así que ambos siguieron caminando juntos.
Éxodo 12:3-13
RVR1960 3 Hablad a toda la congregación de Israel, diciendo: En el diez de este mes tómese cada uno un cordero según las familias de los padres, un cordero por familia. 4 Mas si la familia fuere tan pequeña que no baste para comer el cordero, entonces él y su vecino inmediato a su casa tomarán uno según el número de las personas; conforme al comer de cada hombre, haréis la cuenta sobre el cordero. 5 El animal será sin defecto, macho de un año; lo tomaréis de las ovejas o de las cabras. 6 Y lo guardaréis hasta el día catorce de este mes, y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes. 7 Y tomarán de la sangre, y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer. 8 Y aquella noche comerán la carne asada al fuego, y panes sin levadura; con hierbas amargas lo comerán. 9 Ninguna cosa comeréis de él cruda, ni cocida en agua, sino asada al fuego; su cabeza con sus pies y sus entrañas. 10 Ninguna cosa dejaréis de él hasta la mañana; y lo que quedare hasta la mañana, lo quemaréis en el fuego. 11 Y lo comeréis así: ceñidos vuestros lomos, vuestro calzado en vuestros pies, y vuestro bordón en vuestra mano; y lo comeréis apresuradamente; es la Pascua de Jehová. 12 Pues yo pasaré aquella noche por la tierra de Egipto, y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, así de los hombres como de las bestias; y ejecutaré mis juicios en todos los dioses de Egipto. Yo Jehová. 13 Y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; y veré la sangre y pasaré de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto. NTV 3 Anuncien a toda la comunidad de Israel que el décimo día de este mes cada familia deberá seleccionar un cordero o un cabrito para hacer un sacrificio, un animal por cada casa. 4 Si una familia es demasiado pequeña para comer el animal entero, lo compartirá con una familia vecina. Dividan el animal según el tamaño de cada familia y la cantidad que cada uno pueda comer. 5 El animal seleccionado deberá ser un macho de oveja o de cabra, de un año y que no tenga ningún defecto. 6 »Cuiden bien al animal seleccionado hasta la tarde del día catorce de este primer mes. Entonces toda la asamblea de la comunidad de Israel matará su cordero o cabrito al anochecer. 7 Después tomarán parte de la sangre y la untarán en ambos lados y en la parte superior del marco de la puerta de la casa donde comen el animal. 8 Esa misma noche, asarán la carne al fuego y la comerán acompañada de hojas verdes y amargas, y pan sin levadura. 9 No comerán nada de la carne ni cruda ni hervida en agua. Asarán al fuego el animal entero con la cabeza, las patas y las entrañas. 10 No dejen ninguna sobra para el día siguiente. Quemen todo lo que no hayan comido antes de la mañana. 11 »Estas son las instrucciones para cuando coman esa comida: estén totalmente vestidos, lleven puestas las sandalias y tengan su bastón en la mano. Coman de prisa, porque es la Pascua del Señor. 12 Esa noche pasaré por la tierra de Egipto y heriré de muerte a todo primer hijo varón y a la primera cría macho de los animales en la tierra de Egipto. Ejecutaré juicio contra todos los dioses de Egipto, ¡porque yo soy el Señor! 13 Pero la sangre sobre los marcos de las puertas servirá de señal para indicar las casas donde ustedes estén. Cuando yo vea la sangre, pasaré de largo. Esa plaga de muerte no los tocará a ustedes cuando yo hiera la tierra de Egipto.
Apocalipsis 5:5-10
RVR1960 5 Y uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos. 6 Y miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, estaba en pie un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos, y siete ojos, los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra. 7 Y vino, y tomó el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono. 8 Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos; 9 y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación; 10 y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra. NTV 5 pero uno de los veinticuatro ancianos me dijo: «¡Deja de llorar! Mira, el León de la tribu de Judá, el heredero del trono de David, ha ganado la victoria. Él es digno de abrir el rollo y sus siete sellos». 6 Entonces vi a un Cordero que parecía que había sido sacrificado, pero que ahora estaba de pie entre el trono y los cuatro seres vivientes y en medio de los veinticuatro ancianos. Tenía siete cuernos y siete ojos que representan los siete aspectos del Espíritu de Dios, el cual es enviado a todas las partes de la tierra. 7 Él pasó adelante y tomó el rollo de la mano derecha del que estaba sentado en el trono. 8 Y cuando tomó el rollo, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero. Cada uno tenía un arpa y llevaba copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones del pueblo de Dios. 9 Y cantaban un nuevo canto con las siguientes palabras: «Tú eres digno de tomar el rollo y de romper los sellos y abrirlo. Pues tú fuiste sacrificado y tu sangre pagó el rescate para Dios de gente de todo pueblo, tribu, lengua y nación. 10 Y la has transformado en un reino de sacerdotes para nuestro Dios. Y reinarán sobre la tierra».

¿Cómo nos ayuda la historia del casi sacrificio de Isaac a entender el uso simbólico de los corderos? ¿Cómo se relaciona esta historia con lo que Juan ve en Apocalipsis 5
RVR1960 1 Y vi en la mano derecha del que estaba sentado en el trono un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos. 2 Y vi a un ángel fuerte que pregonaba a gran voz: ¿Quién es digno de abrir el libro y desatar sus sellos? 3 Y ninguno, ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra, podía abrir el libro, ni aun mirarlo. 4 Y lloraba yo mucho, porque no se había hallado a ninguno digno de abrir el libro, ni de leerlo, ni de mirarlo. 5 Y uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos. 6 Y miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, estaba en pie un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos, y siete ojos, los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra. 7 Y vino, y tomó el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono. 8 Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos; 9 y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación; 10 y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra. 11 Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los seres vivientes, y de los ancianos; y su número era millones de millones, 12 que decían a gran voz: El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza. 13 Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos. 14 Los cuatro seres vivientes decían: Amén; y los veinticuatro ancianos se postraron sobre sus rostros y adoraron al que vive por los siglos de los siglos. Apocalipsis 5: 1 : Ez. 2.
9-10. Apocalipsis 5: 5 : Gn. 49.
9-10. Apocalipsis 5: 5 : Is. 11.
1. Apocalipsis 5: 6 : Is. 53.
7. Apocalipsis 5: 6 : Zac. 4.
10. Apocalipsis 5: 8 : Sal. 141.
2. Apocalipsis 5: 10 : Ex. 19.
6; Ap. 1.
6. Apocalipsis 5: 11 : Dn. 7.
10.
NTV 1 Luego vi un rollo en la mano derecha de aquel que estaba sentado en el trono. El rollo estaba escrito por dentro y por fuera, y sellado con siete sellos. 2 Vi a un ángel poderoso, que proclamaba con fuerte voz: «¿Quién es digno de romper los sellos de este rollo y abrirlo? ». 3 Pero nadie en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra podía abrir el rollo y leerlo. 4 Entonces comencé a llorar amargamente porque no se encontraba a nadie digno de abrir el rollo y leerlo; 5 pero uno de los veinticuatro ancianos me dijo: «¡Deja de llorar! Mira, el León de la tribu de Judá, el heredero del trono de David, ha ganado la victoria. Él es digno de abrir el rollo y sus siete sellos». 6 Entonces vi a un Cordero que parecía que había sido sacrificado, pero que ahora estaba de pie entre el trono y los cuatro seres vivientes y en medio de los veinticuatro ancianos. Tenía siete cuernos y siete ojos que representan los siete aspectos del Espíritu de Dios, el cual es enviado a todas las partes de la tierra. 7 Él pasó adelante y tomó el rollo de la mano derecha del que estaba sentado en el trono. 8 Y cuando tomó el rollo, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero. Cada uno tenía un arpa y llevaba copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones del pueblo de Dios. 9 Y cantaban un nuevo canto con las siguientes palabras: «Tú eres digno de tomar el rollo y de romper los sellos y abrirlo. Pues tú fuiste sacrificado y tu sangre pagó el rescate para Dios de gente de todo pueblo, tribu, lengua y nación. 10 Y la has transformado en un reino de sacerdotes para nuestro Dios. Y reinarán sobre la tierra». 11 Entonces volví a mirar y oí las voces de miles de millones de ángeles alrededor del trono y de los seres vivientes y de los ancianos. 12 Ellos cantaban en un potente coro: «Digno es el Cordero que fue sacrificado, de recibir el poder y las riquezas y la sabiduría y la fuerza y el honor y la gloria y la bendición». 13 Y entonces oí a toda criatura en el cielo, en la tierra, debajo de la tierra y en el mar que cantaban: «Bendición y honor y gloria y poder le pertenecen a aquel que está sentado en el trono y al Cordero por siempre y para siempre». 14 Y los cuatro seres vivientes decían: «¡Amén! ». Y los veinticuatro ancianos se postraron y adoraron al Cordero.
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La primera mención de un cordero en la Biblia aparece en la pregunta de Isaac: «¿Dónde está el cordero?» Génesis 22:7
RVR1960 7 Entonces habló Isaac a Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto? NTV 7 Isaac se dio vuelta y le dijo a Abraham: — ¿Padre? — Sí, hijo mío — contestó Abraham. — Tenemos el fuego y la leña — dijo el muchacho — , ¿pero dónde está el cordero para la ofrenda quemada?
Curiosamente, el resto de la Biblia responde esa pregunta con lujo de detalles. Los otros 38 libros del Antiguo Testamento conducen al lector por un camino en el que la pregunta de Isaac es respondida progresivamente con más y más detalles, desde los rituales de la Pascua hasta el primer trabajo de David y en adelante. Toda la historia bíblica está salpicada de innumerables profecías mesiánicas que anticipan la respuesta a la pregunta de Isaac. Luego, en el Nuevo Testamento, la pregunta es respondida cuando Jesús aparece en persona, ministra entre su pueblo y entrega finalmente su vida como sacrificio en la Cruz.

Veamos la primera mención de un cordero en el Evangelio de Juan Juan 1:29-34
RVR1960 29 El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. 30 Este es aquel de quien yo dije: Después de mí viene un varón, el cual es antes de mí; porque era primero que yo. 31 Y yo no le conocía; mas para que fuese manifestado a Israel, por esto vine yo bautizando con agua. 32 También dio Juan testimonio, diciendo: Vi al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y permaneció sobre él. 33 Y yo no le conocía; pero el que me envió a bautizar con agua, aquel me dijo: Sobre quien veas descender el Espíritu y que permanece sobre él, ese es el que bautiza con el Espíritu Santo. 34 Y yo le vi, y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios. NTV 29 Al día siguiente, Juan vio que Jesús se le acercaba y dijo: «¡Miren! ¡El Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo! 30 A él me refería cuando yo decía: “Después de mí, vendrá un hombre que es superior a mí porque existe desde mucho antes que yo”. 31 No lo reconocí como el Mesías, aunque estuve bautizando con agua para que él fuera revelado a Israel». 32 Entonces Juan dio testimonio: «Vi al Espíritu Santo descender del cielo como una paloma y reposar sobre él. 33 Yo no sabía que era el Mesías, pero cuando Dios me envió a bautizar con agua, me dijo: “Aquel, sobre quien veas que el Espíritu desciende y reposa, es el que bautizará con el Espíritu Santo”. 34 Vi que eso sucedió con Jesús, por eso doy testimonio de que él es el Elegido de Dios».
Daría la impresión de que Juan el Bautista estuviera respondiendo la pregunta de Isaac en un escenario que no podría ser más apropiado. Los pecadores se arrepienten y se sumergen en el agua del bautismo, que simboliza la muerte del pecador y el comienzo de una nueva vida. En este contexto, Jesús, el Cordero de Dios, aparece súbitamente y, según el relato de Mateo, los cielos se abren para anunciarlo: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco» Mateo 3:17
RVR1960 17 Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia. NTV 17 Y una voz dijo desde el cielo: «Este es mi Hijo muy amado, quien me da gran gozo».
En el caso de Abraham e Isaac, la voz del Ángel del Señor anuncia también desde el cielo la solución divina para su problema Génesis 22:11-14
RVR1960 11 Entonces el ángel de Jehová le dio voces desde el cielo, y dijo: Abraham, Abraham. Y él respondió: Heme aquí. 12 Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; porque ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu único. 13 Entonces alzó Abraham sus ojos y miró, y he aquí a sus espaldas un carnero trabado en un zarzal por sus cuernos; y fue Abraham y tomó el carnero, y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo. 14 Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá. Por tanto se dice hoy: En el monte de Jehová será provisto. NTV 11 En ese momento, el ángel del Señor lo llamó desde el cielo: — ¡Abraham! ¡Abraham! — Sí — respondió Abraham — , ¡aquí estoy! 12 — ¡No pongas tu mano sobre el muchacho! — dijo el ángel — . No le hagas ningún daño, porque ahora sé que de verdad temes a Dios. No me has negado ni siquiera a tu hijo, tu único hijo. 13 Entonces Abraham levantó los ojos y vio un carnero que estaba enredado por los cuernos en un matorral. Así que tomó el carnero y lo sacrificó como ofrenda quemada en lugar de su hijo. 14 Abraham llamó a aquel lugar Yahveh-jireh (que significa «el Señor proveerá»). Hasta el día de hoy, la gente todavía usa ese nombre como proverbio: «En el monte del Señor será provisto».

Cuando se entretejen todos los hilos, queda claro que Jesús, el Cordero de Dios, es nuestro Sustituto. Eso arroja mucha luz sobre nuestra comprensión del Cordero inmolado en la visión de Juan del Trono en Apocalipsis.

¿Por qué es fundamental para nuestra salvación saber que Jesús es nuestro Sustituto? ¿Qué esperanza tendríamos sin él como Sustituto, especialmente en ocasión del Juicio?

MIERCOLES — La muerte

Quizás el aspecto más cruel de vivir en un mundo separado de su Creador sea la forma en que la muerte acecha en el trasfondo de cada vida, lista para atacar en cualquier momento. Es la «paga del pecado», la consecuencia de habernos desconectado de nuestro Creador, la única Fuente de vida del universo. Como tal, el pecado desempeña un papel fundamental en la profecía bíblica, tanto por su realidad como, lo que es aún más importante, por su solución, que solo se encuentra en Jesús, en su muerte y su resurrección.

Tanto la primera mención de la muerte en la Biblia como su primera aparición arrojan mucha luz sobre este tema fundamental de la profecía, ya que nos ayudan a comprender la gravedad del problema del pecado y aportan importantes herramientas para entender la solución divina para este problema.

Lee Génesis 2:15-17
RVR1960 15 Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. 16 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; 17 mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás. NTV 15 El Señor Dios puso al hombre en el jardín de Edén para que se ocupara de él y lo custodiara; 16 pero el Señor Dios le advirtió: «Puedes comer libremente del fruto de cualquier árbol del huerto, 17 excepto del árbol del conocimiento del bien y del mal. Si comes de su fruto, sin duda morirás».
Génesis 4:8-15
RVR1960 8 Y dijo Caín a su hermano Abel: Salgamos al campo. Y aconteció que estando ellos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel, y lo mató. 9 Y Jehová dijo a Caín: ¿Dónde está Abel tu hermano? Y él respondió: No sé. ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano? 10 Y él le dijo: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra. 11 Ahora, pues, maldito seas tú de la tierra, que abrió su boca para recibir de tu mano la sangre de tu hermano. 12 Cuando labres la tierra, no te volverá a dar su fuerza; errante y extranjero serás en la tierra. 13 Y dijo Caín a Jehová: Grande es mi castigo para ser soportado. 14 He aquí me echas hoy de la tierra, y de tu presencia me esconderé, y seré errante y extranjero en la tierra; y sucederá que cualquiera que me hallare, me matará. 15 Y le respondió Jehová: Ciertamente cualquiera que matare a Caín, siete veces será castigado. Entonces Jehová puso señal en Caín, para que no lo matase cualquiera que le hallara. NTV 8 Cierto día Caín dijo a su hermano: «Salgamos al campo». Mientras estaban en el campo, Caín atacó a su hermano Abel y lo mató. 9 Luego el Señor le preguntó a Caín: — ¿Dónde está tu hermano? ¿Dónde está Abel? — No lo sé — contestó Caín — . ¿Acaso soy yo el guardián de mi hermano? 10 Pero el Señor le dijo: — ¿Qué has hecho? ¡Escucha! ¡La sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra! 11 Ahora eres maldito y serás expulsado de la tierra que se ha tragado la sangre de tu hermano. 12 La tierra ya no te dará buenas cosechas, ¡por mucho que la trabajes! De ahora en adelante, serás un vagabundo sin hogar sobre la tierra. 13 Caín respondió al Señor: — ¡Mi castigo es demasiado grande para soportarlo! 14 Me has expulsado de la tierra y de tu presencia; me has hecho un vagabundo sin hogar. ¡Cualquiera que me encuentre me matará! 15 El Señor respondió: — No, porque yo castigaré siete veces a cualquiera que te mate. Entonces el Señor le puso una marca a Caín como advertencia para cualquiera que intentara matarlo.
1 Corintios 15:15-19
RVR1960 15 Y somos hallados falsos testigos de Dios; porque hemos testificado de Dios que él resucitó a Cristo, al cual no resucitó, si en verdad los muertos no resucitan. 16 Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó; 17 y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados. 18 Entonces también los que durmieron en Cristo perecieron. 19 Si en esta vida solamente esperamos en Cristo, somos los más dignos de conmiseración de todos los hombres. NTV 15 Y nosotros, los apóstoles, estaríamos todos mintiendo acerca de Dios, porque hemos dicho que Dios levantó a Cristo de la tumba. Así que eso no puede ser cierto si no hay resurrección de los muertos; 16 y si no hay resurrección de los muertos, entonces Cristo no ha resucitado; 17 y si Cristo no ha resucitado, entonces la fe de ustedes es inútil, y todavía son culpables de sus pecados. 18 En ese caso, ¡todos los que murieron creyendo en Cristo están perdidos! 19 Y si nuestra esperanza en Cristo es solo para esta vida, somos los más dignos de lástima de todo el mundo.
Apocalipsis 1:18
RVR1960 18 y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades. NTV 18 Yo soy el que vive. Estuve muerto, ¡pero mira! ¡Ahora estoy vivo por siempre y para siempre! Y tengo en mi poder las llaves de la muerte y de la tumba.

¿Qué nos dicen estos pasajes (que incluyen la primera mención y aparición de la muerte) acerca de por qué mueren los seres humanos? ¿Cómo ve Dios la muerte y cuál es la solución divina para el problema?

A menudo decimos que «la muerte es parte de la vida». Eso no es así. La muerte es lo contrario de la vida, la pérdida de esta, un intruso que nunca debió formar parte de nuestra experiencia aquí. Aunque nos hayamos acostumbrado a la muerte, nuestros corazones siguen protestando enérgicamente cuando nos encontramos con ella, como si la humanidad toda aún se diera cuenta de que hay algo fundamentalmente erróneo en ella. Por muy dolorosa que la muerte resulte en general, hay casos en los que parece más trágica aún, como cuando muere un niño. En general, esperamos que los padres precedan a sus hijos en la muerte, y hemos llegado a aceptar esto como el orden normal de las cosas. Sin embargo, la primera muerte registrada en las Escrituras va en contra de esa norma aceptada. Antes de que Adán y Eva pasaran por la muerte, experimentaron la tragedia de esta cuando Abel, su hijo justo, fue asesinado por Caín, su malvado hermano. Esa fue sin duda una muerte particularmente injusta.

Piensa en Jesús, el justo asesinado por el injusto, como en el caso de Abel. ¿Qué muerte pudo ser más injusta que la de Cristo? ¿Qué otros paralelismos podríamos encontrar entre la muerte de Abel y la de Cristo en la Cruz? ¿Cómo puede ayudarnos la naturaleza de la muerte de Abel a entender por qué Jesús tiene «las llaves de la muerte y del sepulcro» y lo que Dios nos ofrece en él?

Si el problema de la muerte no fuera resuelto, ¿por qué sería nuestra vida inútil y sin sentido en última instancia? ¿Qué nos enseña este hecho acerca de cuán agradecidos debemos estar por lo que Jesús hizo por nosotros?

JUEVES — La serpiente

La adoración es un tema clave en Apocalipsis. El autor y promotor de los falsos sistemas de culto es identificado como «el dragón» Apocalipsis 13:2-4
RVR1960 2 Y la bestia que vi era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad. 3 Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia, 4 y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella? NTV 2 Esta bestia se parecía a un leopardo, ¡pero tenía las patas de un oso y la boca de un león! Y el dragón le dio a la bestia su propio poder y trono y gran autoridad. 3 Vi que una de las cabezas de la bestia parecía estar herida de muerte, ¡pero la herida mortal sanó! Todo el mundo se maravilló de este milagro y dio lealtad a la bestia. 4 Adoraron al dragón por haberle dado semejante poder a la bestia y también adoraron a la bestia. «¿Quién es tan grande como la bestia? — exclamaban — . ¿Quién puede luchar contra ella? ».
y la descripción de este querubín caído como una serpiente no es casual, sino que nos remite claramente al Jardín del Edén, donde una serpiente persuadió a Adán y a Eva para que lo siguieran en su rebelión contra el Creador.

Compara Génesis 3:1-5
RVR1960 1 Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? 2 Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; 3 pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. 4 Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; 5 sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. NTV 1 La serpiente era el más astuto de todos los animales salvajes que el Señor Dios había hecho. Cierto día le preguntó a la mujer: — ¿De veras Dios les dijo que no deben comer del fruto de ninguno de los árboles del huerto? 2 — Claro que podemos comer del fruto de los árboles del huerto — contestó la mujer — . 3 Es solo del fruto del árbol que está en medio del huerto del que no se nos permite comer. Dios dijo: “No deben comerlo, ni siquiera tocarlo; si lo hacen, morirán”. 4 — ¡No morirán! — respondió la serpiente a la mujer — . 5 Dios sabe que, en cuanto coman del fruto, se les abrirán los ojos y serán como Dios, con el conocimiento del bien y del mal.
con Apocalipsis 12:1-9
RVR1960 1 Apareció en el cielo una gran señal: una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas. 2 Y estando encinta, clamaba con dolores de parto, en la angustia del alumbramiento. 3 También apareció otra señal en el cielo: he aquí un gran dragón escarlata, que tenía siete cabezas y diez cuernos, y en sus cabezas siete diademas; 4 y su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo, y las arrojó sobre la tierra. Y el dragón se paró frente a la mujer que estaba para dar a luz, a fin de devorar a su hijo tan pronto como naciese. 5 Y ella dio a luz un hijo varón, que regirá con vara de hierro a todas las naciones; y su hijo fue arrebatado para Dios y para su trono. 6 Y la mujer huyó al desierto, donde tiene lugar preparado por Dios, para que allí la sustenten por mil doscientos sesenta días. 7 Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles; 8 pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. 9 Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él. NTV 1 Entonces fui testigo de un suceso de gran importancia en el cielo. Vi a una mujer vestida del sol, con la luna debajo de los pies y una corona de doce estrellas sobre la cabeza. 2 Estaba embarazada y gritaba a causa de los dolores de parto y de la agonía de dar a luz. 3 Luego fui testigo de otro suceso importante en el cielo. Vi a un gran dragón rojo con siete cabezas y diez cuernos, y una corona en cada cabeza. 4 Con la cola arrastró la tercera parte de las estrellas en el cielo y las arrojó a la tierra. Cuando la mujer estaba a punto de dar a luz, el dragón se paró delante de ella, listo para devorar al bebé en cuanto naciera. 5 Ella dio a luz a un hijo que gobernaría a todas las naciones con vara de hierro. Al dragón le arrebataron el hijo y lo llevaron hasta Dios y su trono. 6 Y la mujer huyó al desierto, donde Dios había preparado un lugar para que la cuidaran durante 1260 días. 7 Entonces hubo guerra en el cielo. Miguel y sus ángeles lucharon contra el dragón y sus ángeles. 8 El dragón perdió la batalla y él y sus ángeles fueron expulsados del cielo. 9 Este gran dragón — la serpiente antigua llamada diablo o Satanás, el que engaña al mundo entero — fue lanzado a la tierra junto con todos sus ángeles.

¿Cuáles son algunos de los temas comunes a ambos relatos? ¿Cómo nos ayudan los detalles registrados en Génesis acerca de la serpiente a entender algunos de los temas que condujeron a la guerra celestial previa mencionada en Apocalipsis?

Hay dos relatos bíblicos en los que Satanás hace descarriar al mundo entero. Uno de ellos se encuentra en Génesis y tuvo lugar cuando solo existían dos personas. El otro está en Apocalipsis  12 y 13, donde Satanás es identificado como quien «engaña a todo el mundo» Apocalipsis 12:9
RVR1960 9 Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él. NTV 9 Este gran dragón — la serpiente antigua llamada diablo o Satanás, el que engaña al mundo entero — fue lanzado a la tierra junto con todos sus ángeles.
y otorga poder a la bestia que sube del mar para que «toda la tierra» se maraville y la siga Apocalipsis 13:2-3
RVR1960 2 Y la bestia que vi era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad. 3 Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia, NTV 2 Esta bestia se parecía a un leopardo, ¡pero tenía las patas de un oso y la boca de un león! Y el dragón le dio a la bestia su propio poder y trono y gran autoridad. 3 Vi que una de las cabezas de la bestia parecía estar herida de muerte, ¡pero la herida mortal sanó! Todo el mundo se maravilló de este milagro y dio lealtad a la bestia.
Uno de los temas de la profecía bíblica es la naturaleza inmutable del Gran Conflicto. El carácter y la Palabra de Dios no cambian, como tampoco lo hacen las ambiciones del Diablo.

Afortunadamente, puesto que la naturaleza del Gran Conflicto no cambia, y debido a que tenemos puntos de referencia claros en las profecías, los cristianos podemos evaluar las tendencias y reconocer dónde se encuentran las trampas espirituales. Dios siempre será quien es, al igual que el Diablo. Satanás puede usar mil disfraces, pero milenios de historia humana caída y el escenario profético descrito en el Apocalipsis demuestran que nunca se desvía de la estrategia que utilizó en el Edén. Dios nos ha prometido sabiduría y discernimiento Santiago 1:5
RVR1960 5 Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. NTV 5 Si necesitan sabiduría, pídansela a nuestro generoso Dios, y él se la dará; no los reprenderá por pedirla.
Contamos además con la infalible guía de las Escrituras. En vista de todo ello, no necesitamos ser víctimas de los engaños del Diablo, aunque, desgraciadamente, muchos lo han sido y la mayoría lo será.

Piensa en cómo cambian la cultura y las normas sociales con el tiempo. Lo que antes era aceptable se convierte en inaceptable, y viceversa. Dado que los temas subyacentes y los actores del Gran Conflicto no cambian, ¿qué debería tener en cuenta un cristiano al examinar el cambiante panorama cultural? Por ejemplo, ¿dónde se pueden encontrar en la cultura actual las mentiras originales del diablo: «No morirán» y «serán como Dios»?

VIERNES - Para Estudiar y Meditar

Lee el capítulo titulado «El Apocalipsis» en las páginas 431 a 440 del libro Los hechos de los apóstoles, de Elena G. de White.

Muchas religiones mundiales tienen que ver simplemente con ideas y mitos inverificables, pero la religión cristiana está firmemente anclada en hechos históricos. La Biblia es el registro de la interacción de Dios con la humanidad a lo largo de la historia. Por tanto, al estudiar miles de años de tales encuentros, podemos aprender mucho sobre el inmutable carácter de Dios.

A veces, sin embargo, los cristianos se sienten cansados de escuchar siempre los mismos temas. Por ejemplo, puede que pensemos que ya conocemos nuestro mensaje profético distintivo y que no hay nada nuevo que podamos aprender al respecto.

El hecho de que nuestro mensaje sea invariable y coherente no significa que sea simplista o poco desafiante. Por el contrario, cuando se estudia la información proveniente de un Dios infinito, se cae pronto en la cuenta de que sus temas son inagotables.

Según Elena G. de White, uno de los propósitos con que fue escrito el Apocalipsis fue afirmar a la iglesia cristiana en su mensaje histórico relevante para todos los tiempos.

«Algunos de los obreros más jóvenes [entre los cristianos del primer siglo] [...] se habían cansado de las verdades tan a menudo repetidas. En su deseo de algo novedoso y sorprendente, intentaron introducir nuevas fases de doctrina» (Los hechos de los apóstoles, p. 432).

En ese sentido, Apocalipsis no es solo un libro acerca del futuro, sino también acerca del pasado, ya que está destinado a mantenernos firmes en nuestra fe histórica para que no cedamos al prurito de la búsqueda de originalidad.

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

PREGUNTA 1

Las Escrituras nunca dejan de aportar nueva información y nuevos conocimientos. ¿Cómo podemos mantener el equilibrio entre el deseo de crecer constantemente en nuestra comprensión de la Revelación y la importancia de permanecer anclados en las verdades que ya nos han sido reveladas?

PREGUNTA 2

¿Cómo debe responder la iglesia a las nuevas interpretaciones de la profecía? Aunque sabemos que siempre hay más que aprender, ¿cómo podemos discernir si la nueva luz es esencial, solo una moda pasajera o incluso un error?

PREGUNTA 3

Durante la Segunda Guerra Mundial, un marinero que agonizaba en el Pacífico dijo al médico que lo atendía: «Soy huérfano, ¿quién se acordará de mí cuando muera?» El médico respondió: «Yo siempre me acordaré de ti». Por bien intencionadas que fueran las palabras de aquel médico, él también habría de morir tarde o temprano, al igual que el recuerdo del marinero huérfano. ¿Cómo nos ayuda este relato a percibir la futilidad e insignificancia de la vida humana si la muerte tiene la última palabra?

Repaso de la Lección

LECCIONES DE VIDA - Pr. Robert Costa

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