Escuela Sabática

CONTENIDO
DOMINGO — Más que el amor de una madre
MARTES — La compasión de Jesús
JUEVES — Compasivo y apasionado
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA
Salmos 103:13
Isaías 49:15
RVR1960
13 Como el padre se compadece de los hijos, Se compadece Jehová de los que le temen.
NTV
13 El Señor es como un padre con sus hijos, tierno y compasivo con los que le temen.
Oseas 11:1-9
RVR1960
15 ¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti.
NTV
15 «¡Jamás! ¿Puede una madre olvidar a su niño de pecho? ¿Puede no sentir amor por el niño al que dio a luz? Pero aun si eso fuera posible, yo no los olvidaría a ustedes.
Mateo 23:37
RVR1960
1 Cuando Israel era muchacho, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo.
2 Cuanto más yo los llamaba, tanto más se alejaban de mí; a los baales sacrificaban, y a los ídolos ofrecían sahumerios.
3 Yo con todo eso enseñaba a andar al mismo Efraín, tomándole de los brazos; y no conoció que yo le cuidaba.
4 Con cuerdas humanas los atraje, con cuerdas de amor; y fui para ellos como los que alzan el yugo de sobre su cerviz, y puse delante de ellos la comida.
5 No volverá a tierra de Egipto, sino que el asirio mismo será su rey, porque no se quisieron convertir.
6 Caerá espada sobre sus ciudades, y consumirá sus aldeas; las consumirá a causa de sus propios consejos.
7 Entre tanto, mi pueblo está adherido a la rebelión contra mí; aunque me llaman el Altísimo, ninguno absolutamente me quiere enaltecer.
8 ¿Cómo podré abandonarte, oh Efraín? ¿Te entregaré yo, Israel? ¿Cómo podré yo hacerte como Adma, o ponerte como a Zeboim? Mi corazón se conmueve dentro de mí, se inflama toda mi compasión.
9 No ejecutaré el ardor de mi ira, ni volveré para destruir a Efraín; porque Dios soy, y no hombre, el Santo en medio de ti; y no entraré en la ciudad.
NTV
1 »Cuando Israel era niño, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo;
2 pero cuanto más lo llamaba, más se alejaba de mí y ofrecía sacrificios a las imágenes de Baal y quemaba incienso a ídolos.
3 Yo mismo le enseñé a Israel a caminar, llevándolo de la mano; pero no sabe ni le importa que fui yo quien lo cuidó.
4 Guie a Israel con mis cuerdas de ternura y de amor. Quité el yugo de su cuello y yo mismo me incliné para alimentarlo.
5 »Sin embargo, como mi pueblo se niega a regresar a mí, regresará a Egipto y será forzado a servir a Asiria.
6 La guerra, como un torbellino, pasará por sus ciudades; los enemigos derribarán sus puertas. Los destruirán, atrapándolos en sus propios planes malignos.
7 Pues mi pueblo está decidido a abandonarme. Aunque me llaman el Altísimo, no me honran de verdad.
8 »Oh, Israel, ¿cómo podría abandonarte? ¿Cómo podría dejarte ir? ¿Cómo podría destruirte como a Adma o demolerte como a Zeboim? Mi corazón está desgarrado dentro de mí y mi compasión se desborda.
9 No, no desataré mi ira feroz. No destruiré por completo a Israel, ya que no soy un simple mortal, soy Dios. Yo soy el Santo que vive entre ustedes y no vendré a destruir.
2 Corintios 11:2
RVR1960
37 ! ! Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ! ! Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste!
NTV
37 »¡Oh Jerusalén, Jerusalén, la ciudad que mata a los profetas y apedrea a los mensajeros de Dios! Cuántas veces quise juntar a tus hijos como la gallina protege a sus pollitos debajo de sus alas, pero no me dejaste.
1 Corintios 13:4-8
RVR1960
2 Porque os celo con celo de Dios; pues os he desposado con un solo esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo.
NTV
2 pues los celo, con el celo de Dios mismo. Los prometí como una novia pura a su único esposo: Cristo.
RVR1960
4 El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece;
5 no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor;
6 no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.
7 Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
8 El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.
NTV
4 El amor es paciente y bondadoso. El amor no es celoso ni fanfarrón ni orgulloso
5 ni ofensivo. No exige que las cosas se hagan a su manera. No se irrita ni lleva un registro de las ofensas recibidas.
6 No se alegra de la injusticia sino que se alegra cuando la verdad triunfa.
7 El amor nunca se da por vencido, jamás pierde la fe, siempre tiene esperanzas y se mantiene firme en toda circunstancia.
8 La profecía, el hablar en idiomas desconocidos, y el conocimiento especial se volverán inútiles. ¡Pero el amor durará para siempre!
VERSÍCULO DE MEMORIA
Isaías 49:15
RVR1960
15 ¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti.
NTV
15 «¡Jamás! ¿Puede una madre olvidar a su niño de pecho? ¿Puede no sentir amor por el niño al que dio a luz? Pero aun si eso fuera posible, yo no los olvidaría a ustedes.
SÁBADO — INTRODUCCIÓN
A menudo se considera que las emociones son indeseables y deben evitarse. Para algunos, son intrínsecamente irracionales y, por lo tanto, las personas de bien no deberían ser «emotivas». Según cierta escuela filosófica griega de la antigüedad, la persona ideal era «racional», insensible a las pasiones y soberana sobre sus emociones mediante el raciocinio.
Las emociones desenfrenadas pueden ser problemáticas. Sin embargo, Dios nos creó con la capacidad de experimentar emociones. Además, él mismo es retratado en las Escrituras como quien experimenta emociones profundas. Si es así, estas no pueden ser intrínsecamente malas o irracionales, pues el Dios de la Biblia posee una bondad y una sabiduría perfectas.
Aunque hay hermosas verdades derivadas del hecho de que el amor de Dios por nosotros es profundamente emocional, no debe perderse de vista que ese amor no es idéntico a las emociones humanas.
DOMINGO — Más que el amor de una madre
Tal vez el mayor amor común a la experiencia humana sea el de una madre o un padre por un hijo. La Biblia utiliza a menudo las imágenes de la relación padre-hijo para describir la asombrosa compasión de Dios por las personas, haciendo hincapié en que la compasión de Dios es exponencialmente superior incluso a la expresión humana más profunda y hermosa de ese mismo sentimiento.
Lee Salmos 103:13
Isaías 49:15
RVR1960
13 Como el padre se compadece de los hijos, Se compadece Jehová de los que le temen.
NTV
13 El Señor es como un padre con sus hijos, tierno y compasivo con los que le temen.
y Jeremías 31:20
RVR1960
15 ¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti.
NTV
15 «¡Jamás! ¿Puede una madre olvidar a su niño de pecho? ¿Puede no sentir amor por el niño al que dio a luz? Pero aun si eso fuera posible, yo no los olvidaría a ustedes.
RVR1960
20 ¿No es Efraín hijo precioso para mí? ¿no es niño en quien me deleito? pues desde que hablé de él, me he acordado de él constantemente. Por eso mis entrañas se conmovieron por él; ciertamente tendré de él misericordia, dice Jehová.
NTV
20 »¿No es aún Israel mi hijo, mi hijo querido? — dice el Señor — . A menudo tengo que castigarlo, pero aun así lo amo. Por eso mi corazón lo anhela y ciertamente le tendré misericordia.
¿Qué transmiten estas representaciones sobre la naturaleza y la profundidad de la compasión de Dios?
Según estos textos, Dios se relaciona con nosotros como sus hijos amados y nos ama como un buen padre y una buena madre aman a sus hijos. Sin embargo, como explica Isaías 49:15
incluso una madre humana podría olvidarse del hijo que «dio a luz» o «dejar de compadecerse del hijo de su vientre», pero Dios nunca olvida a sus hijos y su compasión nunca falla Lamentaciones 3:22
RVR1960
15 ¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti.
NTV
15 «¡Jamás! ¿Puede una madre olvidar a su niño de pecho? ¿Puede no sentir amor por el niño al que dio a luz? Pero aun si eso fuera posible, yo no los olvidaría a ustedes.
RVR1960
22 Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias.
NTV
22 ¡El fiel amor del Señor nunca se acaba! Sus misericordias jamás terminan.
En particular, se cree que el término hebreo raham utilizado para referirse a la compasión aquí y en muchos otros textos que describen el abundante amor compasivo de Dios, deriva del término hebreo que designa el vientre (rejem). En consecuencia, como han señalado los eruditos, la compasión de Dios es un «amor como el del útero maternal». En verdad, es exponencialmente mayor que cualquier compasión humana, incluso la de una madre por su recién nacido.
Según Jeremías 31:20
Dios considera a su pueblo del Pacto como su «hijo precioso» y «el niño en quien me deleito», a pesar de que a menudo se rebeló contra él y le causó tristeza. Aun así, Dios declara: «Mis entrañas se conmovieron por él, y ciertamente tendré de él misericordia». El término traducido aquí como «misericordia» es el utilizado anteriormente para referirse a la compasión divina (rajam).
RVR1960
20 ¿No es Efraín hijo precioso para mí? ¿no es niño en quien me deleito? pues desde que hablé de él, me he acordado de él constantemente. Por eso mis entrañas se conmovieron por él; ciertamente tendré de él misericordia, dice Jehová.
NTV
20 »¿No es aún Israel mi hijo, mi hijo querido? — dice el Señor — . A menudo tengo que castigarlo, pero aun así lo amo. Por eso mi corazón lo anhela y ciertamente le tendré misericordia.
Además, la frase «mis entrañas se conmovieron por él» puede traducirse literalmente como «mis entrañas rugen». Esta descripción que emplea el lenguaje profundamente visceral de la emoción divina retrata así la profundidad del amor compasivo de Dios por su pueblo. Incluso a pesar de su infidelidad, Dios sigue dispensando su abundante compasión y misericordia a su pueblo y lo hace más allá de toda expectativa razonable.
Para algunos, el hecho de que la compasión de Dios sea semejante a la de un padre o una madre cariñosos es profundamente reconfortante. Sin embargo, algunas personas pueden tener dificultades en ese sentido, pues sus progenitores no fueron cariñosos. ¿De qué otras maneras podría ser ilustrada la compasión de Dios por esas personas?
LUNES — Amor conmovedor
La incalculable profundidad del amor compasivo de Dios por la humanidad se pone de manifiesto en Oseas. Dios había ordenado al profeta: «Ve, toma por mujer a una prostituta y ten hijos de prostitución con ella, porque la tierra se prostituye apartándose de Jehová» Oseas 1:2
Oseas 11 describe más adelante la relación de Dios con su pueblo, pero mediante la metáfora de un padre amoroso con su hijo.
RVR1960
2 El principio de la palabra de Jehová por medio de Oseas. Dijo Jehová a Oseas: Ve, tómate una mujer fornicaria, e hijos de fornicación; porque la tierra fornica apartándose de Jehová.
NTV
2 Cuando el Señor le habló por primera vez a Israel por medio de Oseas, le dijo al profeta: «Ve y cásate con una prostituta, de modo que algunos de los hijos de ella sean concebidos en prostitución. Esto ilustrará cómo Israel se ha comportado como una prostituta, al volverse en contra del Señor y al rendir culto a otros dioses».
Lee Oseas 11:1-9
RVR1960
1 Cuando Israel era muchacho, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo.
2 Cuanto más yo los llamaba, tanto más se alejaban de mí; a los baales sacrificaban, y a los ídolos ofrecían sahumerios.
3 Yo con todo eso enseñaba a andar al mismo Efraín, tomándole de los brazos; y no conoció que yo le cuidaba.
4 Con cuerdas humanas los atraje, con cuerdas de amor; y fui para ellos como los que alzan el yugo de sobre su cerviz, y puse delante de ellos la comida.
5 No volverá a tierra de Egipto, sino que el asirio mismo será su rey, porque no se quisieron convertir.
6 Caerá espada sobre sus ciudades, y consumirá sus aldeas; las consumirá a causa de sus propios consejos.
7 Entre tanto, mi pueblo está adherido a la rebelión contra mí; aunque me llaman el Altísimo, ninguno absolutamente me quiere enaltecer.
8 ¿Cómo podré abandonarte, oh Efraín? ¿Te entregaré yo, Israel? ¿Cómo podré yo hacerte como Adma, o ponerte como a Zeboim? Mi corazón se conmueve dentro de mí, se inflama toda mi compasión.
9 No ejecutaré el ardor de mi ira, ni volveré para destruir a Efraín; porque Dios soy, y no hombre, el Santo en medio de ti; y no entraré en la ciudad.
NTV
1 »Cuando Israel era niño, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo;
2 pero cuanto más lo llamaba, más se alejaba de mí y ofrecía sacrificios a las imágenes de Baal y quemaba incienso a ídolos.
3 Yo mismo le enseñé a Israel a caminar, llevándolo de la mano; pero no sabe ni le importa que fui yo quien lo cuidó.
4 Guie a Israel con mis cuerdas de ternura y de amor. Quité el yugo de su cuello y yo mismo me incliné para alimentarlo.
5 »Sin embargo, como mi pueblo se niega a regresar a mí, regresará a Egipto y será forzado a servir a Asiria.
6 La guerra, como un torbellino, pasará por sus ciudades; los enemigos derribarán sus puertas. Los destruirán, atrapándolos en sus propios planes malignos.
7 Pues mi pueblo está decidido a abandonarme. Aunque me llaman el Altísimo, no me honran de verdad.
8 »Oh, Israel, ¿cómo podría abandonarte? ¿Cómo podría dejarte ir? ¿Cómo podría destruirte como a Adma o demolerte como a Zeboim? Mi corazón está desgarrado dentro de mí y mi compasión se desborda.
9 No, no desataré mi ira feroz. No destruiré por completo a Israel, ya que no soy un simple mortal, soy Dios. Yo soy el Santo que vive entre ustedes y no vendré a destruir.
¿De qué manera ilustran las imágenes de estos versículos la forma en que Dios ama y cuida a su pueblo?
El amor de Dios por su pueblo se asemeja al tierno afecto de un padre por su hijo. La Escritura utiliza en tal sentido imágenes como las de enseñar a un niño pequeño a caminar, tomar al hijo amado en los brazos, curar y proporcionar sustento y cuidar tiernamente. La Escritura también afirma que Dios «trajo» a su pueblo justo «como trae el hombre a su hijo» Deuteronomio 1:31
«En su amor y en su clemencia los redimió» y «los trajo y los levantó todos los días» Isaías 63:9
RVR1960
31 Y en el desierto has visto que Jehová tu Dios te ha traído, como trae el hombre a su hijo, por todo el camino que habéis andado, hasta llegar a este lugar.
NTV
31 También vieron cómo el Señor su Dios los cuidó todo el tiempo que anduvieron por el desierto, igual que un padre cuida de sus hijos; y ahora los trajo hasta este lugar”.
RVR1960
9 En toda angustia de ellos él fue angustiado, y el ángel de su faz los salvó; en su amor y en su clemencia los redimió, y los trajo, y los levantó todos los días de la antigüedad.
NTV
9 Cuando ellos sufrían, él también sufrió, y él personalmente los rescató. En su amor y su misericordia los redimió; los levantó y los tomó en brazos a lo largo de los años.
En contraste con la fidelidad inquebrantable de Dios, su pueblo fue infiel en repetidas ocasiones, lo que alejó a Dios, acarreó juicios sobre sí mismos y lo entristeció profundamente. Dios es compasivo, pero nunca excluye la justicia. Como veremos en una lección posterior, el amor y la justicia son inseparables.
¿Has estado alguna vez disgustado por algo al punto de experimentar un malestar estomacal? Ese es el tipo de imagen que se usa para describir la profundidad de las emociones de Dios respecto de su pueblo. La imagen del corazón revuelto y la compasión encendida es un lenguaje idiomático típico de las emociones profundas y es usado tanto por Dios como por los humanos.
Esta imagen, la de la compasión encendida (kamar), se utiliza en el caso de las dos mujeres que se presentaron ante Salomón, cada una reclamando el mismo bebé como suyo. Cuando Salomón ordenó cortar al bebé en dos (aunque sin intención de hacerlo), esa expresión idiomática es usada para describir la reacción emocional de la verdadera madre 1 Reyes 3:26
compara con Génesis 43:30
RVR1960
26 Entonces la mujer de quien era el hijo vivo, habló al rey (porque sus entrañas se le conmovieron por su hijo), y dijo: ¡Ah, señor mío! dad a esta el niño vivo, y no lo matéis. Mas la otra dijo: Ni a mí ni a ti; partidlo.
NTV
26 Entonces la verdadera madre del niño, la que lo amaba mucho, gritó: «¡Oh no, mi señor! ¡Denle el niño a ella, pero, por favor, no lo maten! ». En cambio, la otra mujer dijo: «Me parece bien, así no será ni tuyo ni mío; ¡divídanlo entre las dos! ».
RVR1960
30 Entonces José se apresuró, porque se conmovieron sus entrañas a causa de su hermano, y buscó dónde llorar; y entró en su cámara, y lloró allí.
NTV
30 Entonces José se apresuró a salir de la habitación porque la emoción de ver a su hermano lo había vencido. Entró en su cuarto privado, donde perdió el control y se echó a llorar.
Todo progenitor sabe a qué se refiere esta lección. Ningún otro amor terrenal es comparable. ¿Cómo nos ayuda esto a comprender la realidad del amor de Dios por nosotros? ¿Qué consuelo podemos y debemos extraer de esta comprensión?
MARTES — La compasión de Jesús
En el Nuevo Testamento se utiliza el mismo tipo de imágenes que en el Antiguo Testamento para describir la compasión de Dios. Pablo se refiere al Padre como «Padre de misericordias y Dios de toda consolación» 2 Corintios 1:3
Además, el apóstol explica en Efesios 2:4
RVR1960
3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación,
NTV
3 Toda la alabanza sea para Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo. Dios es nuestro Padre misericordioso y la fuente de todo consuelo.
que Dios es «rico en misericordia» y redime a los seres humanos «por su gran amor con que nos amó».
RVR1960
4 Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó,
NTV
4 Pero Dios es tan rico en misericordia y nos amó tanto
En varias parábolas, Cristo mismo utiliza repetidamente términos de emoción visceral y desgarradora para describir la compasión del Padre Mateo 18:27
Lucas 10:33
RVR1960
27 El señor de aquel siervo, movido a misericordia, le soltó y le perdonó la deuda.
NTV
27 Entonces el amo sintió mucha lástima por él, y lo liberó y le perdonó la deuda.
Lucas 15:20
RVR1960
33 Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia;
NTV
33 »Entonces pasó un samaritano despreciado y, cuando vio al hombre, sintió compasión por él.
Además, el mismo lenguaje que ilustra la compasión divina en el Antiguo Testamento y en el Nuevo Testamento es utilizado también en los Evangelios para describir las respuestas compasivas de Jesús a quienes están en apuros.
RVR1960
20 Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó.
NTV
20 »Entonces regresó a la casa de su padre, y cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio llegar. Lleno de amor y de compasión, corrió hacia su hijo, lo abrazó y lo besó.
Lee Mateo 9:36
Mateo 14:14
RVR1960
36 Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.
NTV
36 Cuando vio a las multitudes, les tuvo compasión, porque estaban confundidas y desamparadas, como ovejas sin pastor.
Mateo 23:37
RVR1960
14 Y saliendo Jesús, vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, y sanó a los que de ellos estaban enfermos.
NTV
14 Cuando Jesús bajó de la barca, vio a la gran multitud, tuvo compasión de ellos y sanó a los enfermos.
Marcos 1:41
RVR1960
37 ! ! Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ! ! Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste!
NTV
37 »¡Oh Jerusalén, Jerusalén, la ciudad que mata a los profetas y apedrea a los mensajeros de Dios! Cuántas veces quise juntar a tus hijos como la gallina protege a sus pollitos debajo de sus alas, pero no me dejaste.
Marcos 6:34
RVR1960
41 Y Jesús, teniendo misericordia de él, extendió la mano y le tocó, y le dijo: Quiero, sé limpio.
NTV
41 Movido a compasión, Jesús extendió la mano y lo tocó. — Sí quiero — dijo — . ¡Queda sano!
Lucas 7:13
RVR1960
34 Y salió Jesús y vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor; y comenzó a enseñarles muchas cosas.
NTV
34 Cuando Jesús salió de la barca, vio a la gran multitud y tuvo compasión de ellos porque eran como ovejas sin pastor. Entonces comenzó a enseñarles muchas cosas.
RVR1960
13 Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: No llores.
NTV
13 Cuando el Señor la vio, su corazón rebosó de compasión. «No llores», le dijo.
¿Cómo ilustran estos versículos la manera en que Cristo se conmovía ante la difícil situación de las personas?
Los Evangelios registran con frecuencia el hecho de que Cristo se compadecía de las personas que estaban en situaciones difíciles. No solo sintió compasión de ellas, sino que también se ocupó de sus necesidades.
Jesús también se lamentó por su pueblo. Podemos imaginar las lágrimas en los ojos de Cristo mientras contemplaba la ciudad de Jerusalén: «¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, pero no quisiste!» Mateo 23:37
Aquí vemos que el lamento de Cristo coincide estrechamente con el de Dios por su pueblo a lo largo del Antiguo Testamento. De hecho, muchos eruditos bíblicos señalan que la imagen de un ave cuidando de sus crías solo era aplicada a la divinidad en el antiguo Cercano Oriente. Muchos ven aquí una alusión a Deuteronomio 32:11
RVR1960
37 ! ! Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ! ! Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste!
NTV
37 »¡Oh Jerusalén, Jerusalén, la ciudad que mata a los profetas y apedrea a los mensajeros de Dios! Cuántas veces quise juntar a tus hijos como la gallina protege a sus pollitos debajo de sus alas, pero no me dejaste.
donde Dios es representado como un ave que vuela en círculos sobre sus crías, las protege y vela por sus necesidades.
RVR1960
11 Como el águila que excita su nidada, Revolotea sobre sus pollos, Extiende sus alas, los toma, Los lleva sobre sus plumas,
NTV
11 Como un águila que aviva a sus polluelos y revolotea sobre sus crías, así desplegó sus alas para tomarlo y alzarlo y llevarlo a salvo sobre sus plumas.
No hay mayor ejemplo del gran amor compasivo de Dios por sus criaturas humanas que Jesús mismo, quien se entregó por nosotros como la máxima demostración de amor. Sin embargo, Cristo no es solo la imagen perfecta de Dios. También es el modelo perfecto de la humanidad. ¿Cómo podemos dar forma a nuestra existencia de acuerdo con el modelo de la vida de Cristo, centrándonos en las necesidades de los demás y, de este modo, no limitándonos a predicar el amor de Dios, sino mostrándolo de forma tangible?
MIERCOLES — ¿Un Dios celoso?
El Dios de la Biblia es el «Dios compasivo». En hebreo, Dios se da a sí mismo el nombre ‘el rahum Deuteronomio 4:31
El término hebreo ‘el significa «Dios», y rahum es una variación de la raíz de la palabra que significa compasión (rajám). Sin embargo, Dios no solo es llamado «compasivo» o «misericordioso», sino también «celoso» (‘el qanah). Como dice Deuteronomio 4:24
RVR1960
31 porque Dios misericordioso es Jehová tu Dios; no te dejará, ni te destruirá, ni se olvidará del pacto que les juró a tus padres.
NTV
31 Pues el Señor su Dios es Dios compasivo; no los abandonará, ni los destruirá, ni se olvidará del pacto solemne que hizo con sus antepasados.
: «Porque Jehová, tu Dios, es fuego consumidor, Dios celoso [‘el qanah]». Ver Deuteronomio 4:24
RVR1960
24 Porque Jehová tu Dios es fuego consumidor, Dios celoso.
NTV
24 El Señor su Dios es un fuego devorador; él es Dios celoso.
Deuteronomio 6:15
RVR1960
24 Porque Jehová tu Dios es fuego consumidor, Dios celoso.
NTV
24 El Señor su Dios es un fuego devorador; él es Dios celoso.
Josué 24:19
RVR1960
15 porque el Dios celoso, Jehová tu Dios, en medio de ti está; para que no se inflame el furor de Jehová tu Dios contra ti, y te destruya de sobre la tierra.
NTV
15 porque el Señor tu Dios, quien vive en medio de ti, es Dios celoso. Se encenderá su enojo contra ti y te borrará de la faz de la tierra.
Nahúm 1:2
RVR1960
19 Entonces Josué dijo al pueblo: No podréis servir a Jehová, porque él es Dios santo, y Dios celoso; no sufrirá vuestras rebeliones y vuestros pecados.
NTV
19 Entonces Josué advirtió a los israelitas: — Ustedes no son capaces de servir al Señor, porque él es Dios santo y celoso. No les perdonará su rebelión ni sus pecados.
RVR1960
2 Jehová es Dios celoso y vengador; Jehová es vengador y lleno de indignación; se venga de sus adversarios, y guarda enojo para sus enemigos.
NTV
2 El Señor es Dios celoso, lleno de ira y venganza. ¡Él toma venganza de todos los que se le oponen y persiste en su furia contra sus enemigos!
1 Corintios 13:4
declara que «el amor no es celoso» (NTV). ¿Cómo puede Dios, entonces, ser un «Dios celoso»?
RVR1960
4 El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece;
NTV
4 El amor es paciente y bondadoso. El amor no es celoso ni fanfarrón ni orgulloso
Lee 2 Corintios 11:2
y considera la forma en que el pueblo de Dios le fue infiel a lo largo de la Biblia, ver, por ejemplo, Salmos 78:58
RVR1960
2 Porque os celo con celo de Dios; pues os he desposado con un solo esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo.
NTV
2 pues los celo, con el celo de Dios mismo. Los prometí como una novia pura a su único esposo: Cristo.
RVR1960
58 Le enojaron con sus lugares altos, Y le provocaron a celo con sus imágenes de talla.
NTV
58 Hicieron enojar a Dios al construir santuarios a otros dioses; con sus ídolos lo pusieron celoso.
¿Qué nos enseñan estos pasajes sobre el significado de los «celos» divinos?
Los «celos» de Dios a menudo son malinterpretados. Cuando el adjetivo «celoso» se refiere a un cónyuge, no se trata de un elogio. El término «celos» suele tener connotaciones negativas en muchos idiomas. Sin embargo, ese no es el caso de los celos divinos en la Biblia, ya que se refieren a la sana expectativa de un marido amoroso por disfrutar de una relación exclusiva con su esposa.
Aunque existe un tipo de celos contrarios al amor 1 Corintios 13:4
también hay «celos» buenos y justos. Pablo se refiere a ello como «celo de Dios» ver 2 Corintios 11:2
RVR1960
4 El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece;
NTV
4 El amor es paciente y bondadoso. El amor no es celoso ni fanfarrón ni orgulloso
Los celos de Dios son solo y siempre del tipo correcto, y se los puede definir más adecuadamente como el amor apasionado que Dios siente por su pueblo.
RVR1960
2 Porque os celo con celo de Dios; pues os he desposado con un solo esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo.
NTV
2 pues los celo, con el celo de Dios mismo. Los prometí como una novia pura a su único esposo: Cristo.
El celo (qanah) de Dios por su pueblo proviene del profundo amor que siente. Dios desea una relación exclusiva con su pueblo; solo él ha de ser su Dios. Sin embargo, a menudo se describe a Dios como un cónyuge despechado, cuyo amor no es correspondido ver Oseas 1-3
Jeremías 2:2
RVR1960
1 Palabra de Jehová que vino a Oseas hijo de Beeri, en días de Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías, reyes de Judá, y en días de Jeroboam hijo de Joás, rey de Israel.
2 El principio de la palabra de Jehová por medio de Oseas. Dijo Jehová a Oseas: Ve, tómate una mujer fornicaria, e hijos de fornicación; porque la tierra fornica apartándose de Jehová.
3 Fue, pues, y tomó a Gomer hija de Diblaim, la cual concibió y le dio a luz un hijo.
4 Y le dijo Jehová: Ponle por nombre Jezreel; porque de aquí a poco yo castigaré a la casa de Jehú por causa de la sangre de Jezreel, y haré cesar el reino de la casa de Israel.
5 Y en aquel día quebraré yo el arco de Israel en el valle de Jezreel.
6 Concibió ella otra vez, y dio a luz una hija. Y le dijo Dios: Ponle por nombre Lo-ruhama, porque no me compadeceré más de la casa de Israel, sino que los quitaré del todo.
7 Mas de la casa de Judá tendré misericordia, y los salvaré por Jehová su Dios; y no los salvaré con arco, ni con espada, ni con batalla, ni con caballos ni jinetes.
8 Después de haber destetado a Lo-ruhama, concibió y dio a luz un hijo.
9 Y dijo Dios: Ponle por nombre Lo-ammi, porque vosotros no sois mi pueblo, ni yo seré vuestro Dios.
10 Con todo, será el número de los hijos de Israel como la arena del mar, que no se puede medir ni contar. Y en el lugar en donde les fue dicho: Vosotros no sois pueblo mío, les será dicho: Sois hijos del Dios viviente.
11 Y se congregarán los hijos de Judá y de Israel, y nombrarán un solo jefe, y subirán de la tierra; porque el día de Jezreel será grande.
1 Decid a vuestros hermanos: Ammi; y a vuestras hermanas: Ruhama.
2 Contended con vuestra madre, contended; porque ella no es mi mujer, ni yo su marido; aparte, pues, sus fornicaciones de su rostro, y sus adulterios de entre sus pechos;
3 no sea que yo la despoje y desnude, la ponga como el día en que nació, la haga como un desierto, la deje como tierra seca, y la mate de sed.
4 Ni tendré misericordia de sus hijos, porque son hijos de prostitución.
5 Porque su madre se prostituyó; la que los dio a luz se deshonró, porque dijo: Iré tras mis amantes, que me dan mi pan y mi agua, mi lana y mi lino, mi aceite y mi bebida.
6 Por tanto, he aquí yo rodearé de espinos su camino, y la cercaré con seto, y no hallará sus caminos.
7 Seguirá a sus amantes, y no los alcanzará; los buscará, y no los hallará. Entonces dirá: Iré y me volveré a mi primer marido; porque mejor me iba entonces que ahora.
8 Y ella no reconoció que yo le daba el trigo, el vino y el aceite, y que le multipliqué la plata y el oro que ofrecían a Baal.
9 Por tanto, yo volveré y tomaré mi trigo a su tiempo, y mi vino a su sazón, y quitaré mi lana y mi lino que había dado para cubrir su desnudez.
10 Y ahora descubriré yo su locura delante de los ojos de sus amantes, y nadie la librará de mi mano.
11 Haré cesar todo su gozo, sus fiestas, sus nuevas lunas y sus días de reposo, y todas sus festividades.
12 Y haré talar sus vides y sus higueras, de las cuales dijo: Mi salario son, salario que me han dado mis amantes. Y las reduciré a un matorral, y las comerán las bestias del campo.
13 Y la castigaré por los días en que incensaba a los baales, y se adornaba de sus zarcillos y de sus joyeles, y se iba tras sus amantes y se olvidaba de mí, dice Jehová.
14 Pero he aquí que yo la atraeré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón.
15 Y le daré sus viñas desde allí, y el valle de Acor por puerta de esperanza; y allí cantará como en los tiempos de su juventud, y como en el día de su subida de la tierra de Egipto.
16 En aquel tiempo, dice Jehová, me llamarás Ishi, y nunca más me llamarás Baali.
17 Porque quitaré de su boca los nombres de los baales, y nunca más se mencionarán sus nombres.
18 En aquel tiempo haré para ti pacto con las bestias del campo, con las aves del cielo y con las serpientes de la tierra; y quitaré de la tierra arco y espada y guerra, y te haré dormir segura.
19 Y te desposaré conmigo para siempre; te desposaré conmigo en justicia, juicio, benignidad y misericordia.
20 Y te desposaré conmigo en fidelidad, y conocerás a Jehová.
21 En aquel tiempo responderé, dice Jehová, yo responderé a los cielos, y ellos responderán a la tierra.
22 Y la tierra responderá al trigo, al vino y al aceite, y ellos responderán a Jezreel.
23 Y la sembraré para mí en la tierra, y tendré misericordia de Lo-ruhama; y diré a Lo-ammi: Tú eres pueblo mío, y él dirá: Dios mío.
1 Me dijo otra vez Jehová: Ve, ama a una mujer amada de su compañero, aunque adúltera, como el amor de Jehová para con los hijos de Israel, los cuales miran a dioses ajenos, y aman tortas de pasas.
2 La compré entonces para mí por quince siclos de plata y un homer y medio de cebada.
3 Y le dije: Tú serás mía durante muchos días; no fornicarás, ni tomarás otro varón; lo mismo haré yo contigo.
4 Porque muchos días estarán los hijos de Israel sin rey, sin príncipe, sin sacrificio, sin estatua, sin efod y sin terafines.
5 Después volverán los hijos de Israel, y buscarán a Jehová su Dios, y a David su rey; y temerán a Jehová y a su bondad en el fin de los días.
NTV
1 El Señor le dio este mensaje a Oseas, hijo de Beeri, durante los años en que Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías eran reyes de Judá, y Jeroboam II, hijo de Yoás, era rey de Israel.
2 Cuando el Señor le habló por primera vez a Israel por medio de Oseas, le dijo al profeta: «Ve y cásate con una prostituta, de modo que algunos de los hijos de ella sean concebidos en prostitución. Esto ilustrará cómo Israel se ha comportado como una prostituta, al volverse en contra del Señor y al rendir culto a otros dioses».
3 Así que Oseas se casó con Gomer, hija de Diblaim. Ella quedó embarazada y le dio un hijo.
4 Entonces el Señor dijo: «Ponle al niño por nombre Jezreel, porque estoy a punto de castigar a la dinastía del rey Jehú para vengar los asesinatos que cometió en Jezreel. De hecho, pondré fin a la independencia de Israel
5 y acabaré con su poderío militar en el valle de Jezreel».
6 Al poco tiempo, Gomer quedó embarazada otra vez y dio a luz una niña. Entonces el Señor le dijo a Oseas: «Ponle por nombre a tu hija Lo-ruhama — “no amada” — porque ya no le demostraré amor al pueblo de Israel ni lo perdonaré;
7 pero sí le demostraré amor al pueblo de Judá. Lo libraré de sus enemigos, no con armas y ejércitos ni con caballos y jinetes, sino con mi poder como el Señor su Dios».
8 Después que Gomer destetó a Lo-ruhama, quedó nuevamente embarazada y dio a luz un segundo hijo.
9 Entonces el Señor dijo: «Ponle por nombre Lo-ammi — “no es mi pueblo” — porque Israel no es mi pueblo y yo no soy su Dios.
10 »Sin embargo, llegará el día cuando el pueblo de Israel será como la arena a la orilla del mar, ¡imposible de contar! Así que en el lugar donde se les dijo: “Ustedes no son mi pueblo”, se dirá: “Ustedes son hijos del Dios viviente”.
11 Entonces los pueblos de Judá e Israel se unirán, elegirán un solo líder y regresarán juntos del destierro. Qué gran día será — el día de Jezreel — cuando Dios plantará de nuevo a su pueblo en su tierra.
1 »En ese día, llamarán a sus hermanos Ammi — “mi pueblo” — y a sus hermanas llamarán Ruhama: “las que yo amo”.
2 »Pero ahora, presenten cargos contra su madre, Israel, porque ya no es mi esposa, ni yo soy su esposo. Díganle que se quite del rostro el maquillaje de prostituta y la ropa que muestra sus pechos.
3 De lo contrario, la desnudaré por completo, como estaba el día en que nació. Dejaré que muera de sed, como en un desierto desolado y árido.
4 No amaré a sus hijos porque fueron concebidos en la prostitución.
5 Su madre es una prostituta descarada y quedó embarazada de una manera vergonzosa. Dijo: “Iré tras otros amantes y me venderé a cambio de comida y agua, a cambio de ropa de lana y lino, también a cambio de aceite de oliva y bebidas”.
6 »Por esta razón la cercaré con espinos. Cerraré su paso con un muro para que pierda su rumbo.
7 Cuando corra tras sus amantes, no podrá alcanzarlos. Los buscará, pero no los encontrará. Entonces pensará: “Mejor me sería volver a mi esposo porque con él estaba mejor que ahora”.
8 Ella no se da cuenta de que fui yo quien le dio todo lo que tiene: grano, vino nuevo y aceite de oliva; hasta le di plata y oro. Pero ella le ofreció todos mis regalos a Baal.
9 »Sin embargo, ahora le quitaré el grano maduro y el vino nuevo que generosamente le di en cada cosecha. Le quitaré la ropa de lino y lana que le di para cubrir su desnudez.
10 La desnudaré por completo en público, a la vista de todos sus amantes. Nadie podrá librarla de mis manos.
11 Pondré fin a sus festivales anuales, sus celebraciones de luna nueva y sus días de descanso: todos sus festivales establecidos.
12 Destruiré sus vides y sus higueras, las cuales, según ella, le dieron sus amantes. Dejaré que crezcan hasta que se conviertan en espesos matorrales de los que solo los animales salvajes comerán su fruto.
13 La castigaré por todas las ocasiones en que quemaba incienso a las imágenes de Baal, cuando se ponía aretes y joyas y salía a buscar a sus amantes, olvidándose de mí por completo», dice el Señor.
14 «Pero luego volveré a conquistarla. La llevaré al desierto y allí le hablaré tiernamente.
15 Le devolveré sus viñedos y convertiré el valle de la Aflicción en una puerta de esperanza. Allí se me entregará como lo hizo hace mucho tiempo cuando era joven, cuando la liberé de su esclavitud en Egipto.
16 Al llegar ese día — dice el Señor — , me llamarás “esposo mío” en vez de “mi señor”.
17 Oh Israel, yo borraré los muchos nombres de Baal de tus labios y nunca más los mencionarás.
18 En ese día haré un pacto con todos los animales salvajes, las aves de los cielos y los animales que corren sobre la tierra, para que no te hagan daño. Quitaré de la tierra todas las armas de guerra, todas las espadas y todos los arcos, para que puedas vivir sin temor, en paz y seguridad.
19 Te haré mi esposa para siempre, mostrándote rectitud y justicia, amor inagotable y compasión.
20 Te seré fiel y te haré mía, y por fin me conocerás como el Señor.
21 »En ese día, yo responderé — dice el Señor — . Le responderé al cielo cuando clame por nubes, y el cielo contestará a la tierra con lluvia.
22 Entonces la tierra responderá a los clamores sedientos del grano, de las vides y de los olivos. Y ellos a su vez responderán: “Jezreel”, que significa “¡Dios siembra!”.
23 En ese tiempo yo sembraré una cosecha de israelitas y los haré crecer para mí. Demostraré amor a los que antes llamé “no amados”. Y a los que llamé “no son mi pueblo”, yo diré: “Ahora son mi pueblo”. Y ellos responderán: “¡Tú eres nuestro Dios!”».
1 Entonces el Señor me dijo: «Ve y ama otra vez a tu esposa, aun cuando ella comete adulterio con un amante. Esto ilustrará que el Señor aún ama a Israel, aunque se haya vuelto a otros dioses y le encante adorarlos».
2 Así que la recuperé pagando quince piezas de plata, cinco canastas de cebada y una medida de vino.
3 Entonces le dije: «Tienes que vivir en mi casa por muchos días y dejar la prostitución. Durante este tiempo no tendrás relaciones sexuales con nadie, ni siquiera conmigo».
4 Esto muestra que Israel estará por mucho tiempo sin rey ni príncipe, sin sacrificios ni columnas sagradas ni sacerdotes, ¡ni siquiera ídolos!
5 Pero después el pueblo volverá y se dedicará al Señor su Dios y al descendiente de David, su rey. En los últimos días, temblarán de asombro ante el Señor y su bondad.
Jeremías 3:1-10
RVR1960
2 Anda y clama a los oídos de Jerusalén, diciendo: Así dice Jehová: Me he acordado de ti, de la fidelidad de tu juventud, del amor de tu desposorio, cuando andabas en pos de mí en el desierto, en tierra no sembrada.
NTV
2 «Ve y anuncia a gritos este mensaje a Jerusalén. Esto dice el Señor: »“Recuerdo qué ansiosa estabas por complacerme cuando eras una joven recién casada, cómo me amabas y me seguías aun a través de lugares desolados.
Por lo tanto, los «celos» -o la «pasión» de Diosnunca son caprichosos o sin motivo, sino que siempre responden a la infidelidad y a la conducta indebida de las personas malvadas. Los celos de Dios (o su «amor apasionado») no tienen las connotaciones negativas de los celos humanos. Nunca obedecen a la envidia, sino al legítimo anhelo de disfrutar de una relación exclusiva con su pueblo y para el bien de este.
RVR1960
1 Dicen: Si alguno dejare a su mujer, y yéndose esta de él se juntare a otro hombre, ¿volverá a ella más? ¿No será tal tierra del todo amancillada? Tú, pues, has fornicado con muchos amigos; mas ¡vuélvete a mí! dice Jehová.
2 Alza tus ojos a las alturas, y ve en qué lugar no te hayas prostituido. Junto a los caminos te sentabas para ellos como árabe en el desierto, y con tus fornicaciones y con tu maldad has contaminado la tierra.
3 Por esta causa las aguas han sido detenidas, y faltó la lluvia tardía; y has tenido frente de ramera, y no quisiste tener vergüenza.
4 A lo menos desde ahora, ¿no me llamarás a mí, Padre mío, guiador de mi juventud?
5 ¿Guardará su enojo para siempre? ¿Eternamente lo guardará? He aquí que has hablado y hecho cuantas maldades pudiste.
6 Me dijo Jehová en días del rey Josías: ¿Has visto lo que ha hecho la rebelde Israel? Ella se va sobre todo monte alto y debajo de todo árbol frondoso, y allí fornica.
7 Y dije: Después de hacer todo esto, se volverá a mí; pero no se volvió, y lo vio su hermana la rebelde Judá.
8 Ella vio que por haber fornicado la rebelde Israel, yo la había despedido y dado carta de repudio; pero no tuvo temor la rebelde Judá su hermana, sino que también fue ella y fornicó.
9 Y sucedió que por juzgar ella cosa liviana su fornicación, la tierra fue contaminada, y adulteró con la piedra y con el leño.
10 Con todo esto, su hermana la rebelde Judá no se volvió a mí de todo corazón, sino fingidamente, dice Jehová.
NTV
1 »Si un hombre se divorcia de su esposa, y ella se casa con otro, él nunca la recibirá de nuevo, porque eso sin duda corrompería la tierra. Pero tú te has prostituido con muchos amantes, entonces, ¿por qué tratas de volver a mí? — dice el Señor — .
2 Fíjate en los santuarios que hay en cada cumbre. ¿Hay algún lugar que no haya sido profanado por tu adulterio con otros dioses? Te sientas junto al camino como una prostituta en espera de un cliente. Te sientas sola, como un nómada en el desierto. Contaminaste la tierra con tu prostitución y tu perversidad.
3 Por eso incluso han faltado las lluvias de primavera. Pues eres una prostituta descarada y totalmente desvergonzada.
4 Aun así me dices: “Padre, tú has sido mi guía desde mi juventud.
5 ¡Seguro que no estarás enojado para siempre! ¡Sin duda puedes olvidar lo que he hecho!”. Hablas de esta manera, pero sigues haciendo todo el mal posible».
6 Durante el reinado de Josías, el Señor me dijo: «¿Te has dado cuenta de lo que ha hecho la caprichosa Israel? Como una esposa que comete adulterio, Israel ha rendido culto a otros dioses en cada colina y debajo de todo árbol frondoso.
7 Yo pensaba: “Después de haber hecho todo esto regresará a mí”; pero no lo hizo, y su desleal hermana Judá lo observó.
8 Vio que me divorcié de la infiel Israel debido a su adulterio; pero Judá, esa hermana traicionera, no tuvo temor, y ahora ella también me ha dejado y se ha entregado a la prostitución.
9 Israel no lo tomó en serio y no le parece nada fuera de lo común cometer adulterio al rendir culto a ídolos hechos de madera y de piedra. Así que ahora la tierra se ha corrompido.
10 Sin embargo, a pesar de esto, su infiel hermana Judá nunca ha vuelto a mí de corazón, solo fingió estar apenada. ¡Yo, el Señor, he hablado! ».
¿Cómo podemos aprender a reflejar el mismo tipo de «celos» positivos hacia los demás que Dios muestra hacia nosotros?
JUEVES — Compasivo y apasionado
El Dios de la Biblia es compasivo y apasionado, y estas emociones divinas se ponen de manifiesto de manera suprema en Jesucristo. Dios es compasivo compara con Isaías 63:9
Hebreos 4:15
RVR1960
9 En toda angustia de ellos él fue angustiado, y el ángel de su faz los salvó; en su amor y en su clemencia los redimió, y los trajo, y los levantó todos los días de la antigüedad.
NTV
9 Cuando ellos sufrían, él también sufrió, y él personalmente los rescató. En su amor y su misericordia los redimió; los levantó y los tomó en brazos a lo largo de los años.
es profundamente afectado por las penas de su pueblo Jueces 10:16
RVR1960
15 Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.
NTV
15 Nuestro Sumo Sacerdote comprende nuestras debilidades, porque enfrentó todas y cada una de las pruebas que enfrentamos nosotros, sin embargo, él nunca pecó.
Lucas 19:41
RVR1960
16 Y quitaron de entre sí los dioses ajenos, y sirvieron a Jehová; y él fue angustiado a causa de la aflicción de Israel.
NTV
16 Entonces los israelitas dejaron los dioses ajenos para servir al Señor, y él se entristeció a causa del sufrimiento que experimentaban.
y está dispuesto a escuchar, responder y consolar Isaías 49:10
RVR1960
41 Y cuando llegó cerca de la ciudad, al verla, lloró sobre ella,
NTV
41 Al acercarse a Jerusalén, Jesús vio la ciudad delante de él y comenzó a llorar, diciendo:
Isaías 49:15
RVR1960
10 No tendrán hambre ni sed, ni el calor ni el sol los afligirá; porque el que tiene de ellos misericordia los guiará, y los conducirá a manantiales de aguas.
NTV
10 No tendrán hambre ni sed, y el sol ardiente ya no los alcanzará. Pues el Señor en su misericordia los guiará; los guiará junto a aguas frescas.
Mateo 9:36
RVR1960
15 ¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti.
NTV
15 «¡Jamás! ¿Puede una madre olvidar a su niño de pecho? ¿Puede no sentir amor por el niño al que dio a luz? Pero aun si eso fuera posible, yo no los olvidaría a ustedes.
Mateo 14:14
RVR1960
36 Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.
NTV
36 Cuando vio a las multitudes, les tuvo compasión, porque estaban confundidas y desamparadas, como ovejas sin pastor.
RVR1960
14 Y saliendo Jesús, vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, y sanó a los que de ellos estaban enfermos.
NTV
14 Cuando Jesús bajó de la barca, vio a la gran multitud, tuvo compasión de ellos y sanó a los enfermos.
Lee 1 Corintios 13:4-8
RVR1960
4 El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece;
5 no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor;
6 no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.
7 Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
8 El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.
NTV
4 El amor es paciente y bondadoso. El amor no es celoso ni fanfarrón ni orgulloso
5 ni ofensivo. No exige que las cosas se hagan a su manera. No se irrita ni lleva un registro de las ofensas recibidas.
6 No se alegra de la injusticia sino que se alegra cuando la verdad triunfa.
7 El amor nunca se da por vencido, jamás pierde la fe, siempre tiene esperanzas y se mantiene firme en toda circunstancia.
8 La profecía, el hablar en idiomas desconocidos, y el conocimiento especial se volverán inútiles. ¡Pero el amor durará para siempre!
¿De qué manera nos llama este pasaje a reflejar el amor compasivo y asombroso de Dios en nuestras relaciones con los demás?
Anhelamos relacionarnos con personas que ejemplifiquen el tipo de amor descrito en 1 Corintios 13:4-8
Pero ¿cuán a menudo procuramos convertirnos en este tipo de persona en favor de los demás? No podemos ser sufridos y amables; no podemos evitar ser envidiosos, engreídos, groseros o egoístas. No podemos producir en nosotros un amor que «todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta» y que «nunca deja de ser» 1 Corintios 13:7-8
RVR1960
4 El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece;
5 no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor;
6 no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.
7 Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
8 El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.
NTV
4 El amor es paciente y bondadoso. El amor no es celoso ni fanfarrón ni orgulloso
5 ni ofensivo. No exige que las cosas se hagan a su manera. No se irrita ni lleva un registro de las ofensas recibidas.
6 No se alegra de la injusticia sino que se alegra cuando la verdad triunfa.
7 El amor nunca se da por vencido, jamás pierde la fe, siempre tiene esperanzas y se mantiene firme en toda circunstancia.
8 La profecía, el hablar en idiomas desconocidos, y el conocimiento especial se volverán inútiles. ¡Pero el amor durará para siempre!
Ese amor solo puede ejemplificarse en nuestra vida como fruto del Espíritu Santo. Alabado sea Dios porque el Espíritu Santo derrama el amor de Dios en los corazones de quienes permanecen en Cristo Jesús por la fe Romanos 5:5
RVR1960
7 Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
8 El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.
NTV
7 El amor nunca se da por vencido, jamás pierde la fe, siempre tiene esperanzas y se mantiene firme en toda circunstancia.
8 La profecía, el hablar en idiomas desconocidos, y el conocimiento especial se volverán inútiles. ¡Pero el amor durará para siempre!
RVR1960
5 y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.
NTV
5 Y esa esperanza no acabará en desilusión. Pues sabemos con cuánta ternura nos ama Dios, porque nos ha dado el Espíritu Santo para llenar nuestro corazón con su amor.
Por la gracia de Dios y el poder del Espíritu Santo, ¿de qué maneras prácticas podríamos responder al amor profundamente emocional, pero perfectamente justo y racional, de Dios y reflejarlo en nuestra vida? En primer lugar, adorando al Dios que es amor. En segundo lugar, y en respuesta a su amor, mostrando compasión y amor benevolente a los demás. No debemos limitarnos a sentirnos reconfortados por nuestra fe cristiana, sino que debemos estar dispuestos a reconfortar a los demás. Por último, debemos reconocer que no podemos transformar nuestros corazones, que solo Dios puede hacerlo, y permitírselo.
Así pues, pidamos a Dios que nos dé un corazón nuevo para él y para los demás, un amor puro y purificador que eleve lo que es bueno y elimine la escoria de nuestro interior.
Que la oración de Pablo se haga realidad en nuestra vida y en nuestro medio: «Que el Señor los haga crecer y aumente el amor entre ustedes y hacia los demás […] para que se fortalezca su corazón y sean ustedes santos e irreprensibles delante de nuestro Dios y Padre, cuando venga nuestro Señor Jesucristo con todos sus santos» 1 Tesalonicenses 3:12-13
RVR1960
12 Y el Señor os haga crecer y abundar en amor unos para con otros y para con todos, como también lo hacemos nosotros para con vosotros,
13 para que sean afirmados vuestros corazones, irreprensibles en santidad delante de Dios nuestro Padre, en la venida de nuestro Señor Jesucristo con todos sus santos.
NTV
12 Y que el Señor haga crecer y sobreabundar el amor que tienen unos por otros y por toda la gente, tanto como sobreabunda nuestro amor por ustedes.
13 Que él, como resultado, fortalezca su corazón para que esté sin culpa y sea santo al estar ustedes delante de Dios nuestro Padre cuando nuestro Señor Jesús regrese con todo su pueblo santo. Amén.
¿Por qué la muerte al yo, al egoísmo y a la corrupción de nuestros corazones naturales es la única manera de revelar esta clase de amor? ¿Qué decisiones podemos tomar a fin de morir a nosotros mismos?
VIERNES - Para Estudiar y Meditar
Lee el capítulo titulado «Las bienaventuranzas» en las páginas 21 a 74 del libro El discurso maestro de Jesucristo, de Elena G. de White.
«Todos los que sienten la absoluta pobreza del alma, que saben que en sí mismos no hay nada bueno, pueden hallar justicia y fuerza recurriendo a Jesús. Dice él: “Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados” Mateo 11:28
Nos invita a cambiar nuestra pobreza por las riquezas de su gracia.
RVR1960
28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
NTV
28 Luego dijo Jesús: «Vengan a mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas, y yo les daré descanso.
»No merecemos el amor de Dios, pero Cristo, nuestro fiador, es sobremanera digno y capaz de salvar a todos los que acudan a él. No importa cuál haya sido la experiencia del pasado ni cuán desalentadoras sean las circunstancias del presente, si acudimos a Cristo en nuestra condición actual — débiles, sin fuerza, desesperados — , nuestro compasivo Salvador saldrá a recibirnos mucho antes de que lleguemos, y nos rodeará con sus brazos amantes y con el manto de su propia justicia. Nos presentará a su Padre con las blancas vestiduras de su propio carácter. Él aboga por nosotros ante el Padre, diciendo: Me he puesto en el lugar del pecador. No mires a este hijo desobediente, sino a mí. Y cuando Satanás contiende fieramente contra nuestras almas, acusándonos de pecado y alegando que somos su presa, la sangre de Cristo aboga con mayor poder» (Elena G. de White, El discurso maestro de Jesucristo, pp. 25-26).
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
PREGUNTA 1
Nota lo que la inspiración anterior dijo acerca de cómo, gracias a Jesús, somos presentados al Padre: «Nos presentará a su Padre con las blancas vestiduras de su propio carácter». Por muy desanimados que nos sintamos a veces por nuestras faltas y defectos, o por muy a menudo que no reflejemos ante los demás la clase de amor que Dios derrama sobre nosotros, ¿por qué hemos de volver siempre a la maravillosa noticia de que somos aceptados por el Padre porque Jesús «nos presentará a su Padre con las blancas vestiduras de su propio carácter»?
PREGUNTA 2
Imagina cómo se sintió la madre del bebé que estaba en disputa entre las dos mujeres que se presentaron ante Salomón. Considera de nuevo el emotivo lenguaje registrado en 1 Reyes 3:26
. ¿Cómo arroja esto luz sobre el mismo tipo de lenguaje utilizado en Oseas 11:8
RVR1960
26 Entonces la mujer de quien era el hijo vivo, habló al rey (porque sus entrañas se le conmovieron por su hijo), y dijo: ¡Ah, señor mío! dad a esta el niño vivo, y no lo matéis. Mas la otra dijo: Ni a mí ni a ti; partidlo.
NTV
26 Entonces la verdadera madre del niño, la que lo amaba mucho, gritó: «¡Oh no, mi señor! ¡Denle el niño a ella, pero, por favor, no lo maten! ». En cambio, la otra mujer dijo: «Me parece bien, así no será ni tuyo ni mío; ¡divídanlo entre las dos! ».
para describir lo que Dios siente por su pueblo?
RVR1960
8 ¿Cómo podré abandonarte, oh Efraín? ¿Te entregaré yo, Israel? ¿Cómo podré yo hacerte como Adma, o ponerte como a Zeboim? Mi corazón se conmueve dentro de mí, se inflama toda mi compasión.
NTV
8 »Oh, Israel, ¿cómo podría abandonarte? ¿Cómo podría dejarte ir? ¿Cómo podría destruirte como a Adma o demolerte como a Zeboim? Mi corazón está desgarrado dentro de mí y mi compasión se desborda.
PREGUNTA 3
Los Evangelios dan testimonio de que Jesús se conmovía ante las necesidades de las personas y actuaba en respuesta a esas necesidades. ¿De qué formas prácticas pueden tu clase y tú satisfacer las necesidades de quienes precisan recibir consuelo?
Repaso de la Lección
LECCIONES DE VIDA - Pr. Robert Costa