Más testimonios acerca de Jesús — Estudia la Biblia Hoy





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 CONTENIDO 

Más testimonios acerca de Jesús

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA

Juan 3:25-36
RVR1960 25 Entonces hubo discusión entre los discípulos de Juan y los judíos acerca de la purificación. 26 Y vinieron a Juan y le dijeron: Rabí, mira que el que estaba contigo al otro lado del Jordán, de quien tú diste testimonio, bautiza, y todos vienen a él. 27 Respondió Juan y dijo: No puede el hombre recibir nada, si no le fuere dado del cielo. 28 Vosotros mismos me sois testigos de que dije: Yo no soy el Cristo, sino que soy enviado delante de él. 29 El que tiene la esposa, es el esposo; mas el amigo del esposo, que está a su lado y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo; así pues, este mi gozo está cumplido. 30 Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe. 31 El que de arriba viene, es sobre todos; el que es de la tierra, es terrenal, y cosas terrenales habla; el que viene del cielo, es sobre todos. 32 Y lo que vio y oyó, esto testifica; y nadie recibe su testimonio. 33 El que recibe su testimonio, este atestigua que Dios es veraz. 34 Porque el que Dios envió, las palabras de Dios habla; pues Dios no da el Espíritu por medida. 35 El Padre ama al Hijo, y todas las cosas ha entregado en su mano. 36 El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él. NTV 25 Surgió un debate entre los discípulos de Juan y cierto judío acerca de la purificación ceremonial. 26 Entonces los discípulos de Juan fueron a decirle: — Rabí, el hombre que estaba contigo al otro lado del río Jordán, a quien identificaste como el Mesías, también está bautizando a la gente. Y todos van a él en lugar de venir a nosotros. 27 Juan respondió: — Nadie puede recibir nada a menos que Dios se lo conceda desde el cielo. 28 Ustedes saben que les dije claramente: “Yo no soy el Mesías; estoy aquí solamente para prepararle el camino a él”. 29 Es el novio quien se casa con la novia, y el amigo del novio simplemente se alegra de poder estar al lado del novio y oír sus votos. Por lo tanto, oír que él tiene éxito me llena de alegría. 30 Él debe tener cada vez más importancia y yo, menos. 31 »Él vino de lo alto y es superior a cualquier otro. Nosotros somos de la tierra y hablamos de cosas terrenales, pero él vino del cielo y es superior a todos. 32 Él da testimonio de lo que ha visto y oído, ¡pero qué pocos creen en lo que les dice! 33 Todo el que acepta su testimonio puede confirmar que Dios es veraz. 34 Pues él es enviado por Dios y habla las palabras de Dios, porque Dios le da el Espíritu sin límites. 35 El Padre ama a su Hijo y ha puesto todo en sus manos. 36 Los que creen en el Hijo de Dios tienen vida eterna. Los que no obedecen al Hijo nunca tendrán vida eterna, sino que permanecen bajo la ira del juicio de Dios.
Juan 1:32-36
RVR1960 32 También dio Juan testimonio, diciendo: Vi al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y permaneció sobre él. 33 Y yo no le conocía; pero el que me envió a bautizar con agua, aquel me dijo: Sobre quien veas descender el Espíritu y que permanece sobre él, ese es el que bautiza con el Espíritu Santo. 34 Y yo le vi, y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios. 35 El siguiente día otra vez estaba Juan, y dos de sus discípulos. 36 Y mirando a Jesús que andaba por allí, dijo: He aquí el Cordero de Dios. NTV 32 Entonces Juan dio testimonio: «Vi al Espíritu Santo descender del cielo como una paloma y reposar sobre él. 33 Yo no sabía que era el Mesías, pero cuando Dios me envió a bautizar con agua, me dijo: “Aquel, sobre quien veas que el Espíritu desciende y reposa, es el que bautizará con el Espíritu Santo”. 34 Vi que eso sucedió con Jesús, por eso doy testimonio de que él es el Elegido de Dios». 35 Al día siguiente, Juan estaba otra vez allí con dos de sus discípulos. 36 Al pasar Jesús, Juan lo miró y declaró: «¡Miren! ¡Ahí está el Cordero de Dios! ».
Daniel 7:18
RVR1960 18 Después recibirán el reino los santos del Altísimo, y poseerán el reino hasta el siglo, eternamente y para siempre. NTV 18 pero al final, el reino será entregado al pueblo santo del Altísimo y los santos gobernarán por siempre y para siempre».
Juan 6:51-71
RVR1960 51 Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo. 52 Entonces los judíos contendían entre sí, diciendo: ¿Cómo puede este darnos a comer su carne? 53 Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. 54 El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero. 55 Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. 56 El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él. 57 Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí. 58 Este es el pan que descendió del cielo; no como vuestros padres comieron el maná, y murieron; el que come de este pan, vivirá eternamente. 59 Estas cosas dijo en la sinagoga, enseñando en Capernaum. 60 Al oírlas, muchos de sus discípulos dijeron: Dura es esta palabra; ¿quién la puede oír? 61 Sabiendo Jesús en sí mismo que sus discípulos murmuraban de esto, les dijo: ¿Esto os ofende? 62 ¿Pues qué, si viereis al Hijo del Hombre subir adonde estaba primero? 63 El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida. 64 Pero hay algunos de vosotros que no creen. Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían, y quién le había de entregar. 65 Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre. 66 Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él. 67 Dijo entonces Jesús a los doce: ¿Queréis acaso iros también vosotros? 68 Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. 69 Y nosotros hemos creído y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. 70 Jesús les respondió: ¿No os he escogido yo a vosotros los doce, y uno de vosotros es diablo? 71 Hablaba de Judas Iscariote, hijo de Simón; porque este era el que le iba a entregar, y era uno de los doce. NTV 51 Yo soy el pan vivo que descendió del cielo. Todo el que coma de este pan vivirá para siempre; y este pan, que ofreceré para que el mundo viva, es mi carne». 52 Entonces la gente comenzó a discutir entre sí sobre lo que él quería decir. «¿Cómo puede este hombre darnos de comer su carne? », se preguntaban. 53 Por eso Jesús volvió a decir: «Les digo la verdad, a menos que coman la carne del Hijo del Hombre y beban su sangre, no podrán tener vida eterna en ustedes; 54 pero todo el que coma mi carne y beba mi sangre tendrá vida eterna, y yo lo resucitaré en el día final. 55 Pues mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. 56 Todo el que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él. 57 Yo vivo gracias al Padre viviente que me envió; de igual manera, todo el que se alimente de mí vivirá gracias a mí. 58 Yo soy el pan verdadero que descendió del cielo. El que coma de este pan no morirá — como les pasó a sus antepasados a pesar de haber comido el maná — sino que vivirá para siempre». 59 Jesús dijo esas cosas mientras enseñaba en la sinagoga de Capernaúm. 60 Muchos de sus discípulos decían: «Esto es muy difícil de entender. ¿Cómo puede alguien aceptarlo? ». 61 Jesús estaba consciente de que sus discípulos se quejaban, así que les dijo: «¿Acaso esto los ofende? 62 ¿Qué pensarán, entonces, si ven al Hijo del Hombre ascender al cielo otra vez? 63 Solo el Espíritu da vida eterna; los esfuerzos humanos no logran nada. Las palabras que yo les he hablado son espíritu y son vida, 64 pero algunos de ustedes no me creen». (Pues Jesús sabía, desde un principio, quiénes eran los que no creían y también quién lo traicionaría). 65 Entonces les dijo: «Por eso dije que nadie puede venir a mí a menos que el Padre me lo entregue». 66 A partir de ese momento, muchos de sus discípulos se apartaron de él y lo abandonaron. 67 Entonces Jesús, mirando a los Doce, les preguntó: — ¿Ustedes también van a marcharse? 68 Simón Pedro le contestó: — Señor, ¿a quién iríamos? Tú tienes las palabras que dan vida eterna. 69 Nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios. 70 Entonces Jesús dijo: — Yo los elegí a ustedes doce, pero hay uno de ustedes que es un diablo. 71 Se refería a Judas, hijo de Simón Iscariote, uno de los doce, quien más tarde lo traicionaría.
Juan 5:36-38
RVR1960 36 Mas yo tengo mayor testimonio que el de Juan; porque las obras que el Padre me dio para que cumpliese, las mismas obras que yo hago, dan testimonio de mí, que el Padre me ha enviado. 37 También el Padre que me envió ha dado testimonio de mí. Nunca habéis oído su voz, ni habéis visto su aspecto, 38 ni tenéis su palabra morando en vosotros; porque a quien él envió, vosotros no creéis. NTV 36 pero yo tengo un testigo aún más importante que Juan: mis enseñanzas y mis milagros. El Padre me dio estas obras para que yo las realizara, y ellas prueban que él me envió. 37 El Padre mismo, quien me envió, ha dado testimonio de mí. Ustedes nunca han oído su voz ni lo han visto cara a cara, 38 y no tienen su mensaje en el corazón, porque no creen en mí, que soy a quien el Padre les ha enviado.
Juan 7:37-53
RVR1960 37 En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. 38 El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. 39 Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado. 40 Entonces algunos de la multitud, oyendo estas palabras, decían: Verdaderamente este es el profeta. 41 Otros decían: Este es el Cristo. Pero algunos decían: ¿De Galilea ha de venir el Cristo? 42 ¿No dice la Escritura que del linaje de David, y de la aldea de Belén, de donde era David, ha de venir el Cristo? 43 Hubo entonces disensión entre la gente a causa de él. 44 Y algunos de ellos querían prenderle; pero ninguno le echó mano. 45 Los alguaciles vinieron a los principales sacerdotes y a los fariseos; y estos les dijeron: ¿Por qué no le habéis traído? 46 Los alguaciles respondieron: ¡Jamás hombre alguno ha hablado como este hombre! 47 Entonces los fariseos les respondieron: ¿También vosotros habéis sido engañados? 48 ¿Acaso ha creído en él alguno de los gobernantes, o de los fariseos? 49 Mas esta gente que no sabe la ley, maldita es. 50 Les dijo Nicodemo, el que vino a él de noche, el cual era uno de ellos: 51 ¿Juzga acaso nuestra ley a un hombre si primero no le oye, y sabe lo que ha hecho? 52 Respondieron y le dijeron: ¿Eres tú también galileo? Escudriña y ve que de Galilea nunca se ha levantado profeta. 53 Cada uno se fue a su casa; NTV 37 El último día del festival, el más importante, Jesús se puso de pie y gritó a la multitud: «¡Todo el que tenga sed puede venir a mí! 38 ¡Todo el que crea en mí puede venir y beber! Pues las Escrituras declaran: “De su corazón, brotarán ríos de agua viva”». 39 (Con la expresión «agua viva», se refería al Espíritu, el cual se le daría a todo el que creyera en él; pero el Espíritu aún no había sido dado, porque Jesús todavía no había entrado en su gloria). 40 Algunos de la multitud, al oír lo que Jesús decía, afirmaron: «Seguramente este hombre es el Profeta que estábamos esperando». 41 Otros decían: «Es el Mesías». Pero otros expresaban: «¡No puede ser! ¿Acaso el Mesías vendrá de Galilea? 42 Pues las Escrituras dicen claramente que el Mesías nacerá del linaje real de David, en Belén, la aldea donde nació el rey David». 43 Así que hubo división entre la multitud a causa de él. 44 Algunos querían que lo arrestaran, pero nadie le puso las manos encima. 45 Cuando los guardias del templo regresaron sin haber arrestado a Jesús, los principales sacerdotes y los fariseos les preguntaron: — ¿Por qué no lo trajeron? 46 — ¡Jamás hemos oído a nadie hablar como él! — contestaron los guardias. 47 — ¿También ustedes se han dejado engañar? — se burlaron los fariseos — . 48 ¿Habrá siquiera uno de nosotros, gobernantes o fariseos, que crea en él? 49 Esa multitud tonta que lo sigue es ignorante de la ley, ¡está bajo la maldición de Dios! 50 Entonces tomó la palabra Nicodemo, el líder que había ido a ver a Jesús: 51 — ¿Es legal condenar a un hombre antes de darle la oportunidad de defenderse? — preguntó. 52 — ¿También tú eres de Galilea? — contestaron ellos — . Estudia las Escrituras y compruébalo tú mismo: jamás ha salido un profeta de Galilea. ----------[ Los manuscritos griegos más antiguos no incluyen Juan 7: 53–8: 11 ]. 53 Así terminó la reunión, y cada uno se volvió a su casa.

VERSÍCULO DE MEMORIA

Juan 12:32
RVR1960 32 Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo. NTV 32 Y, cuando yo sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí».

SÁBADO — INTRODUCCIÓN

Jesús no se limitó a decir cosas asombrosas acerca de sí mismo, de quién era, de quién lo envió o de su procedencia. También mostró quién era mediante los milagros y las señales que realizó. En las palabras de algunos que testificaron abiertamente en favor de Jesús: “Cuando venga el Cristo, ¿acaso hará más señales que este hombre?” Juan 7:31
RVR1960 31 Y muchos de la multitud creyeron en él, y decían: El Cristo, cuando venga, ¿hará más señales que las que éste hace? NTV 31 De las multitudes presentes en el templo, muchos creyeron en él. «Después de todo — decían — , ¿acaso esperan que el Mesías haga más señales milagrosas que las que hizo este hombre? ».
En efecto, él respaldó sus palabras con acciones que demostraron la veracidad de ellas.

Pero, a medida que el drama continúa, comienza una división entre la gente. La curación del hombre junto al estanque de Betesda atrae la ira de algunos líderes. La discusión en Capernaum tras la alimentación de los cinco mil da lugar al rechazo de Jesús por parte de las multitudes. La resurrección de Lázaro suscita fe en algunos, pero desencadena en otros una hostilidad que conducirá al juicio y la ejecución de Jesús.

La lección de esta semana examina a algunos que dieron testimonio en favor de Jesús. En cada uno de estos incidentes se revelan algunos aspectos de quién es realmente Jesús, y juntos crean una visión más profunda de Jesús como el Mesías.

DOMINGO — Humildad: Juan el Bautista vuelve a dar testimonio

La lección 2 describió cómo el testimonio de Juan el Bautista llevó a los primeros discípulos (Andrés y Juan, Pedro, Felipe y Natanael) a Jesús. Cabría esperar que el Bautista desapareciera de escena tras dar su testimonio. Pero reaparece varias veces en el Evangelio de Juan.

Lee Juan 3:25-36
RVR1960 25 Entonces hubo discusión entre los discípulos de Juan y los judíos acerca de la purificación. 26 Y vinieron a Juan y le dijeron: Rabí, mira que el que estaba contigo al otro lado del Jordán, de quien tú diste testimonio, bautiza, y todos vienen a él. 27 Respondió Juan y dijo: No puede el hombre recibir nada, si no le fuere dado del cielo. 28 Vosotros mismos me sois testigos de que dije: Yo no soy el Cristo, sino que soy enviado delante de él. 29 El que tiene la esposa, es el esposo; mas el amigo del esposo, que está a su lado y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo; así pues, este mi gozo está cumplido. 30 Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe. 31 El que de arriba viene, es sobre todos; el que es de la tierra, es terrenal, y cosas terrenales habla; el que viene del cielo, es sobre todos. 32 Y lo que vio y oyó, esto testifica; y nadie recibe su testimonio. 33 El que recibe su testimonio, este atestigua que Dios es veraz. 34 Porque el que Dios envió, las palabras de Dios habla; pues Dios no da el Espíritu por medida. 35 El Padre ama al Hijo, y todas las cosas ha entregado en su mano. 36 El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él. NTV 25 Surgió un debate entre los discípulos de Juan y cierto judío acerca de la purificación ceremonial. 26 Entonces los discípulos de Juan fueron a decirle: — Rabí, el hombre que estaba contigo al otro lado del río Jordán, a quien identificaste como el Mesías, también está bautizando a la gente. Y todos van a él en lugar de venir a nosotros. 27 Juan respondió: — Nadie puede recibir nada a menos que Dios se lo conceda desde el cielo. 28 Ustedes saben que les dije claramente: “Yo no soy el Mesías; estoy aquí solamente para prepararle el camino a él”. 29 Es el novio quien se casa con la novia, y el amigo del novio simplemente se alegra de poder estar al lado del novio y oír sus votos. Por lo tanto, oír que él tiene éxito me llena de alegría. 30 Él debe tener cada vez más importancia y yo, menos. 31 »Él vino de lo alto y es superior a cualquier otro. Nosotros somos de la tierra y hablamos de cosas terrenales, pero él vino del cielo y es superior a todos. 32 Él da testimonio de lo que ha visto y oído, ¡pero qué pocos creen en lo que les dice! 33 Todo el que acepta su testimonio puede confirmar que Dios es veraz. 34 Pues él es enviado por Dios y habla las palabras de Dios, porque Dios le da el Espíritu sin límites. 35 El Padre ama a su Hijo y ha puesto todo en sus manos. 36 Los que creen en el Hijo de Dios tienen vida eterna. Los que no obedecen al Hijo nunca tendrán vida eterna, sino que permanecen bajo la ira del juicio de Dios.

¿De qué manera Juan el Bautista es comparado con Jesús?

Surgió una disputa entre los discípulos de Juan el Bautista y un judío anónimo acerca de la purificación, probablemente, sobre la eficacia del bautismo, comparar con Marcos 1:4-5
RVR1960 4 Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de arrepentimiento para perdón de pecados. 5 Y salían a él toda la provincia de Judea, y todos los de Jerusalén; y eran bautizados por él en el río Jordán, confesando sus pecados. NTV 4 Ese mensajero era Juan el Bautista. Estaba en el desierto y predicaba que la gente debía ser bautizada para demostrar que se había arrepentido de sus pecados y vuelto a Dios para ser perdonada. 5 Toda la gente de Judea, incluidos los habitantes de Jerusalén, salían para ver y oír a Juan; y cuando confesaban sus pecados, él los bautizaba en el río Jordán.
Curiosamente, cuando los discípulos de Juan acuden a él para dirimir la cuestión, mencionan a Jesús: “Está bautizando, y todos van a él” Juan 3:26
RVR1960 26 Y vinieron a Juan y le dijeron: Rabí, mira que el que estaba contigo al otro lado del Jordán, de quien tú diste testimonio, bautiza, y todos vienen a él. NTV 26 Entonces los discípulos de Juan fueron a decirle: — Rabí, el hombre que estaba contigo al otro lado del río Jordán, a quien identificaste como el Mesías, también está bautizando a la gente. Y todos van a él en lugar de venir a nosotros.
No es difícil leer entre líneas que están celosos de Jesús y preocupados por la reputación tanto de su maestro como de ellos mismos.

Habría sido muy fácil que Juan cediera a los celos, pero no lo hizo pues sabía cuál era su misión. A diferencia de ello, recordó a sus discípulos que nunca pretendió ser el Cristo. Vino, en cambio, a señalar hacia él, a prepararle el camino, a ser su testigo Juan 1:6-8
RVR1960 6 Hubo un hombre enviado de Dios, el cual se llamaba Juan. 7 Este vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, a fin de que todos creyesen por él. 8 No era él la luz, sino para que diese testimonio de la luz. NTV 6 Dios envió a un hombre llamado Juan el Bautista 7 para que contara acerca de la luz, a fin de que todos creyeran por su testimonio. 8 Juan no era la luz; era solo un testigo para hablar de la luz.

Utilizando la ilustración de una boda, se compara a sí mismo con el amigo del novio, y a Jesús con el novio. La novia sería el pueblo de Dios (comparar con Oseas 2:16-23
RVR1960 16 En aquel tiempo, dice Jehová, me llamarás Ishi, y nunca más me llamarás Baali. 17 Porque quitaré de su boca los nombres de los baales, y nunca más se mencionarán sus nombres. 18 En aquel tiempo haré para ti pacto con las bestias del campo, con las aves del cielo y con las serpientes de la tierra; y quitaré de la tierra arco y espada y guerra, y te haré dormir segura. 19 Y te desposaré conmigo para siempre; te desposaré conmigo en justicia, juicio, benignidad y misericordia. 20 Y te desposaré conmigo en fidelidad, y conocerás a Jehová. 21 En aquel tiempo responderé, dice Jehová, yo responderé a los cielos, y ellos responderán a la tierra. 22 Y la tierra responderá al trigo, al vino y al aceite, y ellos responderán a Jezreel. 23 Y la sembraré para mí en la tierra, y tendré misericordia de Lo-ruhama; y diré a Lo-ammi: Tú eres pueblo mío, y él dirá: Dios mío. NTV 16 Al llegar ese día — dice el Señor — , me llamarás “esposo mío” en vez de “mi señor”. 17 Oh Israel, yo borraré los muchos nombres de Baal de tus labios y nunca más los mencionarás. 18 En ese día haré un pacto con todos los animales salvajes, las aves de los cielos y los animales que corren sobre la tierra, para que no te hagan daño. Quitaré de la tierra todas las armas de guerra, todas las espadas y todos los arcos, para que puedas vivir sin temor, en paz y seguridad. 19 Te haré mi esposa para siempre, mostrándote rectitud y justicia, amor inagotable y compasión. 20 Te seré fiel y te haré mía, y por fin me conocerás como el Señor. 21 »En ese día, yo responderé — dice el Señor — . Le responderé al cielo cuando clame por nubes, y el cielo contestará a la tierra con lluvia. 22 Entonces la tierra responderá a los clamores sedientos del grano, de las vides y de los olivos. Y ellos a su vez responderán: “Jezreel”, que significa “¡Dios siembra!”. 23 En ese tiempo yo sembraré una cosecha de israelitas y los haré crecer para mí. Demostraré amor a los que antes llamé “no amados”. Y a los que llamé “no son mi pueblo”, yo diré: “Ahora son mi pueblo”. Y ellos responderán: “¡Tú eres nuestro Dios!”».
Isaías 62:1-5
RVR1960 1 Por amor de Sion no callaré, y por amor de Jerusalén no descansaré, hasta que salga como resplandor su justicia, y su salvación se encienda como una antorcha. 2 Entonces verán las gentes tu justicia, y todos los reyes tu gloria; y te será puesto un nombre nuevo, que la boca de Jehová nombrará. 3 Y serás corona de gloria en la mano de Jehová, y diadema de reino en la mano del Dios tuyo. 4 Nunca más te llamarán Desamparada, ni tu tierra se dirá más Desolada; sino que serás llamada Hefzi-bá, y tu tierra, Beula; porque el amor de Jehová estará en ti, y tu tierra será desposada. 5 Pues como el joven se desposa con la virgen, se desposarán contigo tus hijos; y como el gozo del esposo con la esposa, así se gozará contigo el Dios tuyo. NTV 1 Debido a que amo a Sion, no me quedaré quieto. Debido a que mi corazón suspira por Jerusalén, no puedo quedarme callado. No dejaré de orar por ella hasta que su justicia resplandezca como el amanecer y su salvación arda como una antorcha encendida. 2 Las naciones verán tu justicia y los líderes del mundo quedarán cegados por tu gloria. Tú recibirás un nombre nuevo de la boca del Señor mismo. 3 El Señor te sostendrá en su mano para que todos te vean, como una corona espléndida en la mano de Dios. 4 Nunca más te llamarán «La ciudad abandonada» ni «La tierra desolada». Tu nuevo nombre será «La ciudad del deleite de Dios» y «La esposa de Dios», porque el Señor se deleita en ti y te reclamará como su esposa. 5 Tus hijos se dedicarán a ti, oh Jerusalén, como un joven se dedica a su esposa. Entonces Dios se regocijará por ti como el esposo se regocija por su esposa.
Luego, en palabras que muestran la verdadera grandeza de Juan, dice: “Él tiene que crecer y yo menguar” Juan 3:30
RVR1960 30 Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe. NTV 30 Él debe tener cada vez más importancia y yo, menos.

Juan 3:31-36
RVR1960 31 El que de arriba viene, es sobre todos; el que es de la tierra, es terrenal, y cosas terrenales habla; el que viene del cielo, es sobre todos. 32 Y lo que vio y oyó, esto testifica; y nadie recibe su testimonio. 33 El que recibe su testimonio, este atestigua que Dios es veraz. 34 Porque el que Dios envió, las palabras de Dios habla; pues Dios no da el Espíritu por medida. 35 El Padre ama al Hijo, y todas las cosas ha entregado en su mano. 36 El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él. NTV 31 »Él vino de lo alto y es superior a cualquier otro. Nosotros somos de la tierra y hablamos de cosas terrenales, pero él vino del cielo y es superior a todos. 32 Él da testimonio de lo que ha visto y oído, ¡pero qué pocos creen en lo que les dice! 33 Todo el que acepta su testimonio puede confirmar que Dios es veraz. 34 Pues él es enviado por Dios y habla las palabras de Dios, porque Dios le da el Espíritu sin límites. 35 El Padre ama a su Hijo y ha puesto todo en sus manos. 36 Los que creen en el Hijo de Dios tienen vida eterna. Los que no obedecen al Hijo nunca tendrán vida eterna, sino que permanecen bajo la ira del juicio de Dios.
continúa la comparación entre Jesús y Juan para destacar así la superioridad del Mesías respecto de su precursor. Al dirigir así la atención hacia Jesús, Juan subraya nuevamente la idea del testimonio. Quienes reciben ese testimonio y creen en Jesús tienen vida eterna. Quienes no lo reciben quedan bajo la ira de Dios. Eso dice el texto. Dios ama al mundo y envió a su Hijo para salvarlo Juan 3:16-17
RVR1960 16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. 17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. NTV 16 »Pues Dios amó tanto al mundo que dio a su único Hijo, para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. 17 Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él.
pero quienes rechazan el regalo que se les ofrece enfrentarán la consecuencia de sus propios pecados: la muerte eterna.

¿Cómo podemos aprender la lección de la humildad en relación con Dios y con los demás? ¿Qué podemos aprender del ejemplo de Juan acerca de la humildad?

LUNES — Una nueva concepción acerca del Mesías

Lee Juan 1:32-36
RVR1960 32 También dio Juan testimonio, diciendo: Vi al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y permaneció sobre él. 33 Y yo no le conocía; pero el que me envió a bautizar con agua, aquel me dijo: Sobre quien veas descender el Espíritu y que permanece sobre él, ese es el que bautiza con el Espíritu Santo. 34 Y yo le vi, y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios. 35 El siguiente día otra vez estaba Juan, y dos de sus discípulos. 36 Y mirando a Jesús que andaba por allí, dijo: He aquí el Cordero de Dios. NTV 32 Entonces Juan dio testimonio: «Vi al Espíritu Santo descender del cielo como una paloma y reposar sobre él. 33 Yo no sabía que era el Mesías, pero cuando Dios me envió a bautizar con agua, me dijo: “Aquel, sobre quien veas que el Espíritu desciende y reposa, es el que bautizará con el Espíritu Santo”. 34 Vi que eso sucedió con Jesús, por eso doy testimonio de que él es el Elegido de Dios». 35 Al día siguiente, Juan estaba otra vez allí con dos de sus discípulos. 36 Al pasar Jesús, Juan lo miró y declaró: «¡Miren! ¡Ahí está el Cordero de Dios! ».

¿Qué dice Juan el Bautista de Jesús que la gente no esperaba oír acerca del tan anhelado Mesías?

Los judíos esperaban la venida de un Mesías que los liberara del dominio de Roma. Sometidos a una larga opresión, creían que el Mesías no solo derrocaría a Roma, sino además los convertiría en una nación grande y poderosa. Sin embargo, las palabras de Juan, que llamaba a Jesús “el Cordero de Dios”, aunque apuntaban directamente a su sacrificio expiatorio, probablemente fueron malinterpretadas por la mayoría de los oyentes. Es posible que no supieran de qué estaba hablando.

Por eso, Juan quiso con su Evangelio cambiar la idea que tenían del Mesías, para que reconocieran en Jesús el cumplimiento de las profecías acerca del Rey que vendría y de su misión. Jesús no venía como líder político y militar, sino para ofrecerse como sacrificio por los pecados del mundo. Ese era su propósito. Solo después de eso, y cuando todo hubiese terminado, vendría el reino final ver Daniel 7:18
RVR1960 18 Después recibirán el reino los santos del Altísimo, y poseerán el reino hasta el siglo, eternamente y para siempre. NTV 18 pero al final, el reino será entregado al pueblo santo del Altísimo y los santos gobernarán por siempre y para siempre».

“Cuando, en ocasión del bautismo de Jesús, Juan lo señaló como el Cordero de Dios, una nueva luz resplandeció sobre la obra del Mesías. La mente del profeta fue dirigida a las palabras de Isaías: ‘Como cordero fue llevado al matadero’ Isaías 53:7
RVR1960 7 Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca. NTV 7 Fue oprimido y tratado con crueldad; sin embargo, no dijo ni una sola palabra. Como cordero fue llevado al matadero. Y como oveja en silencio ante sus trasquiladores, no abrió su boca.
(Elena de White, El Deseado de todas las gentes, p. 115).

Juan el Bautista dice, en Juan 1:31
RVR1960 31 Y yo no le conocía; mas para que fuese manifestado a Israel, por esto vine yo bautizando con agua. NTV 31 No lo reconocí como el Mesías, aunque estuve bautizando con agua para que él fuera revelado a Israel».
“Yo no lo conocía”. ¿Cómo pudo entonces reconocer a Jesús como el Mesías? La respuesta es que el Señor que envió a Juan le había dicho antes: “ ‘Aquel sobre quien veas descender el Espíritu y permanecer sobre él, ese es el que bautizará con Espíritu Santo’. Yo lo vi, y he dado testimonio que este es el Hijo de Dios” Juan 1:33-34
RVR1960 33 Y yo no le conocía; pero el que me envió a bautizar con agua, aquel me dijo: Sobre quien veas descender el Espíritu y que permanece sobre él, ese es el que bautiza con el Espíritu Santo. 34 Y yo le vi, y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios. NTV 33 Yo no sabía que era el Mesías, pero cuando Dios me envió a bautizar con agua, me dijo: “Aquel, sobre quien veas que el Espíritu desciende y reposa, es el que bautizará con el Espíritu Santo”. 34 Vi que eso sucedió con Jesús, por eso doy testimonio de que él es el Elegido de Dios».
En otras palabras, fue Dios quien reveló a Juan que Jesús era el Mesías.

“Cristo es el poder de Dios y la sabiduría de Dios” 1 Corintios 1:24
RVR1960 24 mas para los llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios. NTV 24 Sin embargo, para los que Dios llamó a la salvación, tanto judíos como gentiles, Cristo es el poder de Dios y la sabiduría de Dios.
El conocimiento de que Jesús es el Cristo proviene de Dios mismo mediante el poder de convicción que produce su Espíritu. Este tema aparece con frecuencia en Juan. La salvación no proviene de la filosofía mundana, la ciencia o la educación superior. Solo llega de parte de Dios a los corazones que responden con fe y obedecen a Jesús.

¿Cómo podríamos conocer la verdad acerca de Jesús como nuestro sacrificio expiatorio si no nos fuera revelada? ¿Por qué, entonces, es tan crucial conocer la Biblia y lo que enseña acerca Jesús?

MARTES — Aceptación y rechazo

La lección 2 describió la alimentación de los cinco mil en Juan  6, pero no cubrió la sección final de esa historia, que se estudia aquí.

Lee Juan 6:51-71
RVR1960 51 Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo. 52 Entonces los judíos contendían entre sí, diciendo: ¿Cómo puede este darnos a comer su carne? 53 Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. 54 El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero. 55 Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. 56 El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él. 57 Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí. 58 Este es el pan que descendió del cielo; no como vuestros padres comieron el maná, y murieron; el que come de este pan, vivirá eternamente. 59 Estas cosas dijo en la sinagoga, enseñando en Capernaum. 60 Al oírlas, muchos de sus discípulos dijeron: Dura es esta palabra; ¿quién la puede oír? 61 Sabiendo Jesús en sí mismo que sus discípulos murmuraban de esto, les dijo: ¿Esto os ofende? 62 ¿Pues qué, si viereis al Hijo del Hombre subir adonde estaba primero? 63 El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida. 64 Pero hay algunos de vosotros que no creen. Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían, y quién le había de entregar. 65 Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre. 66 Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él. 67 Dijo entonces Jesús a los doce: ¿Queréis acaso iros también vosotros? 68 Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. 69 Y nosotros hemos creído y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. 70 Jesús les respondió: ¿No os he escogido yo a vosotros los doce, y uno de vosotros es diablo? 71 Hablaba de Judas Iscariote, hijo de Simón; porque este era el que le iba a entregar, y era uno de los doce. NTV 51 Yo soy el pan vivo que descendió del cielo. Todo el que coma de este pan vivirá para siempre; y este pan, que ofreceré para que el mundo viva, es mi carne». 52 Entonces la gente comenzó a discutir entre sí sobre lo que él quería decir. «¿Cómo puede este hombre darnos de comer su carne? », se preguntaban. 53 Por eso Jesús volvió a decir: «Les digo la verdad, a menos que coman la carne del Hijo del Hombre y beban su sangre, no podrán tener vida eterna en ustedes; 54 pero todo el que coma mi carne y beba mi sangre tendrá vida eterna, y yo lo resucitaré en el día final. 55 Pues mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. 56 Todo el que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él. 57 Yo vivo gracias al Padre viviente que me envió; de igual manera, todo el que se alimente de mí vivirá gracias a mí. 58 Yo soy el pan verdadero que descendió del cielo. El que coma de este pan no morirá — como les pasó a sus antepasados a pesar de haber comido el maná — sino que vivirá para siempre». 59 Jesús dijo esas cosas mientras enseñaba en la sinagoga de Capernaúm. 60 Muchos de sus discípulos decían: «Esto es muy difícil de entender. ¿Cómo puede alguien aceptarlo? ». 61 Jesús estaba consciente de que sus discípulos se quejaban, así que les dijo: «¿Acaso esto los ofende? 62 ¿Qué pensarán, entonces, si ven al Hijo del Hombre ascender al cielo otra vez? 63 Solo el Espíritu da vida eterna; los esfuerzos humanos no logran nada. Las palabras que yo les he hablado son espíritu y son vida, 64 pero algunos de ustedes no me creen». (Pues Jesús sabía, desde un principio, quiénes eran los que no creían y también quién lo traicionaría). 65 Entonces les dijo: «Por eso dije que nadie puede venir a mí a menos que el Padre me lo entregue». 66 A partir de ese momento, muchos de sus discípulos se apartaron de él y lo abandonaron. 67 Entonces Jesús, mirando a los Doce, les preguntó: — ¿Ustedes también van a marcharse? 68 Simón Pedro le contestó: — Señor, ¿a quién iríamos? Tú tienes las palabras que dan vida eterna. 69 Nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios. 70 Entonces Jesús dijo: — Yo los elegí a ustedes doce, pero hay uno de ustedes que es un diablo. 71 Se refería a Judas, hijo de Simón Iscariote, uno de los doce, quien más tarde lo traicionaría.

¿Qué dijo Jesús que resultó difícil de aceptar para la gente?

Después de ser alimentada milagrosamente por Jesús, la gente estaba dispuesta a coronarlo rey Juan 6:1-15
RVR1960 (Mt. 14.
13-21; Mr. 6.
30-44; Lc. 9.
10-17) 1 Después de esto, Jesús fue al otro lado del mar de Galilea, el de Tiberias. 2 Y le seguía gran multitud, porque veían las señales que hacía en los enfermos. 3 Entonces subió Jesús a un monte, y se sentó allí con sus discípulos. 4 Y estaba cerca la pascua, la fiesta de los judíos. 5 Cuando alzó Jesús los ojos, y vio que había venido a él gran multitud, dijo a Felipe: ¿De dónde compraremos pan para que coman estos? 6 Pero esto decía para probarle; porque él sabía lo que había de hacer. 7 Felipe le respondió: Doscientos denarios de pan no bastarían para que cada uno de ellos tomase un poco. 8 Uno de sus discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro, le dijo: 9 Aquí está un muchacho, que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos; mas ¿qué es esto para tantos? 10 Entonces Jesús dijo: Haced recostar la gente. Y había mucha hierba en aquel lugar; y se recostaron como en número de cinco mil varones. 11 Y tomó Jesús aquellos panes, y habiendo dado gracias, los repartió entre los discípulos, y los discípulos entre los que estaban recostados; asimismo de los peces, cuanto querían. 12 Y cuando se hubieron saciado, dijo a sus discípulos: Recoged los pedazos que sobraron, para que no se pierda nada. 13 Recogieron, pues, y llenaron doce cestas de pedazos, que de los cinco panes de cebada sobraron a los que habían comido. 14 Aquellos hombres entonces, viendo la señal que Jesús había hecho, dijeron: Este verdaderamente es el profeta que había de venir al mundo. 15 Pero entendiendo Jesús que iban a venir para apoderarse de él y hacerle rey, volvió a retirarse al monte él solo.
NTV 1 Después Jesús cruzó al otro lado del mar de Galilea, conocido también como el mar de Tiberias. 2 Una gran multitud siempre lo seguía a todas partes porque veía las señales milagrosas que hacía cuando sanaba a los enfermos. 3 Entonces Jesús subió a una colina y se sentó allí rodeado de sus discípulos. 4 (Ya era casi el tiempo de la celebración de la Pascua judía). 5 Enseguida Jesús vio que una gran multitud venía a su encuentro. Dirigiéndose a Felipe, le preguntó: — ¿Dónde podemos comprar pan para alimentar a toda esta gente? 6 Lo estaba poniendo a prueba, porque Jesús ya sabía lo que iba a hacer. 7 Felipe contestó: — ¡Aunque trabajáramos meses enteros, no tendríamos el dinero suficiente para alimentar a toda esta gente! 8 Entonces habló Andrés, el hermano de Simón Pedro: 9 «Aquí hay un muchachito que tiene cinco panes de cebada y dos pescados. ¿Pero de qué sirven ante esta enorme multitud? ». 10 Jesús dijo: «Díganles a todos que se sienten». Así que todos se sentaron sobre la hierba, en las laderas. (Solo contando a los hombres sumaban alrededor de cinco mil). 11 Luego Jesús tomó los panes, dio gracias a Dios y los distribuyó entre la gente. Después hizo lo mismo con los pescados. Y todos comieron cuanto quisieron. 12 Una vez que quedaron satisfechos, Jesús les dijo a sus discípulos: «Ahora junten lo que sobró, para que no se desperdicie nada». 13 Entonces ellos juntaron las sobras y llenaron doce canastos con los restos que la multitud había dejado después de comer de los cinco panes de cebada. 14 La gente, al ver la señal milagrosa que Jesús había hecho, exclamó: «¡No hay duda de que es el Profeta que esperábamos! ». 15 Cuando Jesús vio que estaban dispuestos a hacerlo rey a la fuerza, se escabulló hacia las colinas él solo.
Luego, Jesús explicó en la sinagoga de Capernaum el significado espiritual del milagro: “Yo soy el pan de vida” Juan 6:35
RVR1960 35 Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás. NTV 35 Jesús les respondió: — Yo soy el pan de vida. El que viene a mí nunca volverá a tener hambre; el que cree en mí no tendrá sed jamás.
Explica con más detalle que este pan es su carne, que da para la vida del mundo Juan 6:51
RVR1960 51 Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo. NTV 51 Yo soy el pan vivo que descendió del cielo. Todo el que coma de este pan vivirá para siempre; y este pan, que ofreceré para que el mundo viva, es mi carne».

Esto abrió los ojos de la multitud al hecho de que Jesús no sería su rey terrenal. Él no encajaba en el molde del pensamiento terrenal. Rechazaron la conversión, que transformaría su forma de pensar para que pudieran reconocer y aceptar a Jesús como el Mesías. Muchos de sus discípulos lo abandonaron desde ese momento Juan 6:66
RVR1960 66 Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él. NTV 66 A partir de ese momento, muchos de sus discípulos se apartaron de él y lo abandonaron.

Desde un punto de vista humano, esto debió ser difícil para Jesús. La aprobación de la multitud es agradable. ¿Quién no quiere ser aceptado? Pero, cuando alguien ve que muchos retroceden y cuestionan sus principios, eso resulta naturalmente desalentador. Al ver a la multitud marcharse, Jesús pregunta a su círculo íntimo, los Doce, si quieren irse también.

Entonces, Pedro hace su sorprendente confesión, otro testimonio tanto de lo que Jesús tiene como de quién es: “Tú tienes palabras de vida eterna. Y nosotros creemos y conocemos que tú eres el Santo de Dios” Juan 6:68-69
RVR1960 68 Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. 69 Y nosotros hemos creído y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. NTV 68 Simón Pedro le contestó: — Señor, ¿a quién iríamos? Tú tienes las palabras que dan vida eterna. 69 Nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios.

Los discípulos llevaban bastante tiempo viajando con Jesús, viendo sus milagros y escuchando sus sermones. Sabían por experiencia que no había nadie como él. Se apoderó de ellos la convicción de que, por insólitas que fueran algunas situaciones y por mucho que todavía no comprendieran acerca del propósito de su venida, este hombre era el Mesías. Solo después de su muerte y su resurrección comenzaron a entender por qué había venido al mundo.

¿Qué podemos aprender de esta historia sobre el hecho de que la mayoría suele estar equivocada? ¿Por qué debemos recordar esto, especialmente en los aspectos de nuestra fe que son impopulares para la mayoría, incluso para la mayoría de los cristianos?

MIERCOLES — El testimonio del padre

El Evangelio de Juan comienza hablando de la Palabra (logos) como de Alguien que está con Dios el Padre Juan 1:1
RVR1960 1 En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. NTV 1 En el principio la Palabra ya existía. La Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios.
Cuando el Verbo se hizo carne, el Espíritu dio testimonio de Jesús al descender sobre él en ocasión de su bautismo Juan 1:32-34
RVR1960 32 También dio Juan testimonio, diciendo: Vi al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y permaneció sobre él. 33 Y yo no le conocía; pero el que me envió a bautizar con agua, aquel me dijo: Sobre quien veas descender el Espíritu y que permanece sobre él, ese es el que bautiza con el Espíritu Santo. 34 Y yo le vi, y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios. NTV 32 Entonces Juan dio testimonio: «Vi al Espíritu Santo descender del cielo como una paloma y reposar sobre él. 33 Yo no sabía que era el Mesías, pero cuando Dios me envió a bautizar con agua, me dijo: “Aquel, sobre quien veas que el Espíritu desciende y reposa, es el que bautizará con el Espíritu Santo”. 34 Vi que eso sucedió con Jesús, por eso doy testimonio de que él es el Elegido de Dios».
Pero el Padre también dio testimonio de Jesús durante su ministerio terrenal.

Lee Juan 5:36-38
RVR1960 36 Mas yo tengo mayor testimonio que el de Juan; porque las obras que el Padre me dio para que cumpliese, las mismas obras que yo hago, dan testimonio de mí, que el Padre me ha enviado. 37 También el Padre que me envió ha dado testimonio de mí. Nunca habéis oído su voz, ni habéis visto su aspecto, 38 ni tenéis su palabra morando en vosotros; porque a quien él envió, vosotros no creéis. NTV 36 pero yo tengo un testigo aún más importante que Juan: mis enseñanzas y mis milagros. El Padre me dio estas obras para que yo las realizara, y ellas prueban que él me envió. 37 El Padre mismo, quien me envió, ha dado testimonio de mí. Ustedes nunca han oído su voz ni lo han visto cara a cara, 38 y no tienen su mensaje en el corazón, porque no creen en mí, que soy a quien el Padre les ha enviado.

¿Qué dice Jesús aquí acerca del Padre?

Jesús vincula al Padre con las obras y los milagros que había realizado. Tiene muy claro el hecho de que el Padre lo envió y también de que había dado testimonio acerca de él.

Lee Mateo 3:17
RVR1960 17 Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia. NTV 17 Y una voz dijo desde el cielo: «Este es mi Hijo muy amado, quien me da gran gozo».
Mateo 17:5
RVR1960 5 Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; (A) a él oíd. NTV 5 No había terminado de hablar cuando una nube brillante los cubrió, y desde la nube una voz dijo: «Este es mi Hijo muy amado, quien me da gran gozo. Escúchenlo a él».
Marcos 1:11
RVR1960 11 Y vino una voz de los cielos que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia. NTV 11 Y una voz dijo desde el cielo: «Tú eres mi Hijo muy amado y me das gran gozo».
Lucas 3:22
RVR1960 22 y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma, y vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia. NTV 22 y el Espíritu Santo, en forma visible, descendió sobre él como una paloma. Y una voz dijo desde el cielo: «Tú eres mi Hijo muy amado y me das gran gozo».
ver también 2 Pedro 1:17-18
RVR1960 17 Pues cuando él recibió de Dios Padre honra y gloria, le fue enviada desde la magnífica gloria una voz que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo complacencia. 18 Y nosotros oímos esta voz enviada del cielo, cuando estábamos con él en el monte santo. NTV 17 cuando él recibió honor y gloria de parte de Dios Padre. La voz de la majestuosa gloria de Dios le dijo: «Este es mi Hijo muy amado, quien me da gran gozo». 18 Nosotros mismos oímos aquella voz del cielo cuando estuvimos con él en el monte santo.

¿Qué dice el Padre acerca de Jesús?

En el bautismo de Jesús, el Padre y el Espíritu se unieron al Hijo para destacar esta importante ocasión: el comienzo del ministerio de Jesús. El Padre afirma que Jesús es su Hijo amado, en quien se complace. Pero, en un momento crucial del ministerio de Cristo, el Padre vuelve a hablar, esta vez según consta en el Evangelio de Juan.

Las cosas estaban llegando a un punto culminante en los últimos días de ese ministerio. Los líderes religiosos, incapaces de detenerlo ver Juan 12:19
RVR1960 19 Pero los fariseos dijeron entre sí: Ya veis que no conseguís nada. Mirad, el mundo se va tras él. NTV 19 Entonces los fariseos se dijeron unos a otros: «Ya no hay nada que podamos hacer. ¡Miren, todo el mundo se va tras él! ».
querían verlo muerto, ahora más que nunca. Las multitudes estaban muy entusiasmadas por él, sobre todo porque cada vez más gente lo seguía al oír el testimonio de quienes lo vieron resucitar a Lázaro Juan 12:17-18
RVR1960 17 Y daba testimonio la gente que estaba con él cuando llamó a Lázaro del sepulcro, y le resucitó de los muertos. 18 Por lo cual también había venido la gente a recibirle, porque había oído que él había hecho esta señal. NTV 17 Muchos de la multitud habían estado presentes cuando Jesús llamó a Lázaro de la tumba y lo resucitó de los muertos, y se lo habían contado a otros. 18 Por eso tantos salieron a recibir a Jesús, porque habían oído de esa señal milagrosa.
Incluso los griegos que estaban allí para la fiesta querían ver a Jesús.

En respuesta a las palabras de Jesús en Juan 12:28
RVR1960 28 Padre, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielo: Lo he glorificado, y lo glorificaré otra vez. NTV 28 Padre, glorifica tu nombre». Entonces habló una voz del cielo: «Ya he glorificado mi nombre y lo haré otra vez».
“Padre, glorifica tu nombre”, el Padre vuelve a hablar desde el Cielo: “Lo he glorificado, y lo glorificaré otra vez”.

Como ya hemos visto, la hora de gloria de Jesús es la Cruz. Por lo tanto, el testimonio del Padre en favor de Jesús apunta al gran sacrificio del Cordero de Dios por los pecados del mundo. La Cruz es la culminación de su ministerio terrenal. Su muerte en nuestro favor pagó la deuda completa por nuestros pecados. Gracias a él, por la fe, ya no tenemos que afrontar esa deuda.

JUEVES — El testimonio de la multitud

El último gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y exclamó: “ ‘¡Si alguno tiene sed, venga a mí y beba! Como dice la Escritura, del que cree en mí, ríos de agua viva brotarán de su corazón’ ” Juan 7:37-38
RVR1960 37 En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. 38 El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. NTV 37 El último día del festival, el más importante, Jesús se puso de pie y gritó a la multitud: «¡Todo el que tenga sed puede venir a mí! 38 ¡Todo el que crea en mí puede venir y beber! Pues las Escrituras declaran: “De su corazón, brotarán ríos de agua viva”».

Juan había registrado en numerosas ocasiones las audaces declaraciones de Jesús acerca de sí mismo, de quién era y qué había venido a hacer.

Las líneas citadas anteriormente de Juan 7:37-38
RVR1960 37 En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. 38 El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. NTV 37 El último día del festival, el más importante, Jesús se puso de pie y gritó a la multitud: «¡Todo el que tenga sed puede venir a mí! 38 ¡Todo el que crea en mí puede venir y beber! Pues las Escrituras declaran: “De su corazón, brotarán ríos de agua viva”».
son otro ejemplo de lo que Jesús afirmó acerca de sí mismo y de lo que haría en favor de todos aquellos que acudieran a él. Eran afirmaciones sorprendentes.

Cuando Jesús habló a los judíos que asistían a la Fiesta de los Tabernáculos, ¿cuál fue la respuesta de muchos de ellos?

Juan 7:37-53
RVR1960 37 En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. 38 El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. 39 Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado. 40 Entonces algunos de la multitud, oyendo estas palabras, decían: Verdaderamente este es el profeta. 41 Otros decían: Este es el Cristo. Pero algunos decían: ¿De Galilea ha de venir el Cristo? 42 ¿No dice la Escritura que del linaje de David, y de la aldea de Belén, de donde era David, ha de venir el Cristo? 43 Hubo entonces disensión entre la gente a causa de él. 44 Y algunos de ellos querían prenderle; pero ninguno le echó mano. 45 Los alguaciles vinieron a los principales sacerdotes y a los fariseos; y estos les dijeron: ¿Por qué no le habéis traído? 46 Los alguaciles respondieron: ¡Jamás hombre alguno ha hablado como este hombre! 47 Entonces los fariseos les respondieron: ¿También vosotros habéis sido engañados? 48 ¿Acaso ha creído en él alguno de los gobernantes, o de los fariseos? 49 Mas esta gente que no sabe la ley, maldita es. 50 Les dijo Nicodemo, el que vino a él de noche, el cual era uno de ellos: 51 ¿Juzga acaso nuestra ley a un hombre si primero no le oye, y sabe lo que ha hecho? 52 Respondieron y le dijeron: ¿Eres tú también galileo? Escudriña y ve que de Galilea nunca se ha levantado profeta. 53 Cada uno se fue a su casa; NTV 37 El último día del festival, el más importante, Jesús se puso de pie y gritó a la multitud: «¡Todo el que tenga sed puede venir a mí! 38 ¡Todo el que crea en mí puede venir y beber! Pues las Escrituras declaran: “De su corazón, brotarán ríos de agua viva”». 39 (Con la expresión «agua viva», se refería al Espíritu, el cual se le daría a todo el que creyera en él; pero el Espíritu aún no había sido dado, porque Jesús todavía no había entrado en su gloria). 40 Algunos de la multitud, al oír lo que Jesús decía, afirmaron: «Seguramente este hombre es el Profeta que estábamos esperando». 41 Otros decían: «Es el Mesías». Pero otros expresaban: «¡No puede ser! ¿Acaso el Mesías vendrá de Galilea? 42 Pues las Escrituras dicen claramente que el Mesías nacerá del linaje real de David, en Belén, la aldea donde nació el rey David». 43 Así que hubo división entre la multitud a causa de él. 44 Algunos querían que lo arrestaran, pero nadie le puso las manos encima. 45 Cuando los guardias del templo regresaron sin haber arrestado a Jesús, los principales sacerdotes y los fariseos les preguntaron: — ¿Por qué no lo trajeron? 46 — ¡Jamás hemos oído a nadie hablar como él! — contestaron los guardias. 47 — ¿También ustedes se han dejado engañar? — se burlaron los fariseos — . 48 ¿Habrá siquiera uno de nosotros, gobernantes o fariseos, que crea en él? 49 Esa multitud tonta que lo sigue es ignorante de la ley, ¡está bajo la maldición de Dios! 50 Entonces tomó la palabra Nicodemo, el líder que había ido a ver a Jesús: 51 — ¿Es legal condenar a un hombre antes de darle la oportunidad de defenderse? — preguntó. 52 — ¿También tú eres de Galilea? — contestaron ellos — . Estudia las Escrituras y compruébalo tú mismo: jamás ha salido un profeta de Galilea. ----------[ Los manuscritos griegos más antiguos no incluyen Juan 7: 53–8: 11 ]. 53 Así terminó la reunión, y cada uno se volvió a su casa.

Algunos dijeron que él era el profeta anunciado por Moisés ver Deuteronomio 18:15-19
RVR1960 15 Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis; 16 conforme a todo lo que pediste a Jehová tu Dios en Horeb el día de la asamblea, diciendo: No vuelva yo a oír la voz de Jehová mi Dios, ni vea yo más este gran fuego, para que no muera. 17 Y Jehová me dijo: Han hablado bien en lo que han dicho. 18 Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare. 19 Mas a cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le pediré cuenta. NTV 15 Moisés siguió diciendo: «El Señor su Dios les levantará un profeta como yo de entre sus hermanos israelitas. A él tendrán que escucharlo, 16 pues eso fue lo que ustedes le pidieron al Señor su Dios cuando estaban reunidos al pie del monte Sinaí. Dijeron: “No queremos oír nunca más la voz del Señor nuestro Dios ni ver este fuego ardiente, porque moriremos”. 17 »Entonces el Señor me dijo: “Lo que el pueblo dice es cierto. 18 Levantaré un profeta como tú de entre sus hermanos israelitas. Pondré mis palabras en su boca, y él dirá al pueblo todo lo que yo le ordene. 19 Yo mismo trataré con cualquiera que no preste atención a los mensajes que el profeta proclame en mi nombre.
Otros pensaban que Jesús era el Cristo, el Mesías. Pero esto suscitó el argumento de que el Mesías no vendría de Galilea, que debía ser descendiente de David y que tenía que nacer en Belén, todo lo cual era cierto acerca de Jesús comparar con Mateo  1 y 2 ¡aunque muchos parecían no saberlo!

Incluso los oficiales que lo arrestaron quedaron perplejos ante él y su elocuencia. Los fariseos respondieron a los oficiales con una pregunta. “¿Ha creído en él alguno de los gobernantes o de los fariseos?” Juan 7:48
RVR1960 48 ¿Acaso ha creído en él alguno de los gobernantes, o de los fariseos? NTV 48 ¿Habrá siquiera uno de nosotros, gobernantes o fariseos, que crea en él?
Esta pregunta de los fariseos dio a Juan la oportunidad de convocar nuevamente al testigo Nicodemo, quien tras su encuentro con Jesús procuraba protegerlo de las maquinaciones de sus pares: “¿Juzga nuestra ley a un hombre sin oírlo primero y sin entender lo que ha hecho?” Juan 7:51
RVR1960 51 ¿Juzga acaso nuestra ley a un hombre si primero no le oye, y sabe lo que ha hecho? NTV 51 — ¿Es legal condenar a un hombre antes de darle la oportunidad de defenderse? — preguntó.

¿Aceptó Nicodemo a Jesús como el Mesías? Aunque su intervención en favor de Jesús ante el Sanedrín no es suficiente para afirmarlo, tal acción sumada a lo que hizo después de la muerte de Jesús ver Juan 19:39-40
RVR1960 39 También Nicodemo, el que antes había visitado a Jesús de noche, vino trayendo un compuesto de mirra y de áloes, como cien libras. 40 Tomaron, pues, el cuerpo de Jesús, y lo envolvieron en lienzos con especias aromáticas, según es costumbre sepultar entre los judíos. NTV 39 Lo acompañó Nicodemo, el hombre que había ido a ver a Jesús de noche. Llevó consigo unos treinta y tres kilos de ungüento perfumado, una mezcla de mirra y áloe. 40 De acuerdo con la costumbre de los entierros judíos, envolvieron el cuerpo de Jesús untado con las especias en largos lienzos de lino.
es evidencia sólida de que llegó a creer en él. Y así, la respuesta a la pregunta de los fariseos en Juan 7:48
RVR1960 48 ¿Acaso ha creído en él alguno de los gobernantes, o de los fariseos? NTV 48 ¿Habrá siquiera uno de nosotros, gobernantes o fariseos, que crea en él?
fue: Sí, uno de los fariseos creyó en él.

Lee Juan 7:49
RVR1960 49 Mas esta gente que no sabe la ley, maldita es. NTV 49 Esa multitud tonta que lo sigue es ignorante de la ley, ¡está bajo la maldición de Dios!

¿Qué decían los líderes que mostraba su desdén por las masas que seguían a Jesús? ¿Qué lección podemos extraer de ello?

VIERNES - Para Estudiar y Meditar

Lee en El Deseado de todas las gentes, de Elena de White, los capítulos “La crisis en Galilea” (pp. 353-364) y “En el atrio exterior” (pp. 589-596).

“Los maestros de Israel eran esclavos del formalismo. Los fariseos y los saduceos estaban en constante contienda. Dejar a Jesús era caer entre los que se aferraban a ritos y ceremonias, y entre hombres ambiciosos que buscaban su propia gloria. Los discípulos habían encontrado más paz y gozo desde que habían aceptado a Cristo que en toda su vida anterior. ¿Cómo podrían volver a aquellos que habían despreciado y perseguido al Amigo de los pecadores? Habían estado buscando durante mucho tiempo al Mesías; ahora había venido, y no podían apartarse de su presencia, para ir a aquellos que buscaban su vida y que los habían perseguido por haberse hecho discípulos de él.

“ ‘¿A quién iremos?’ No podían dejar la enseñanza de Cristo, sus lecciones de amor y misericordia, por las tinieblas de la incredulidad, la iniquidad del mundo. Mientras que abandonaban al Salvador muchos de los que habían presenciado sus obras admirables, Pedro expresó la fe de los discípulos: ‘Tú eres el Cristo’. El mismo pensamiento de perder esta ancla de sus almas los llenaba de temor y dolor. Verse privados de un Salvador era quedar a la deriva en un mar sombrío y tormentoso” (Elena de White, El Deseado de todas las gentes, p. 363).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

PREGUNTA 1

En clase, hablen sobre la difícil cuestión de por qué algunas personas, cuando se les dan pruebas de que Jesús es el Mesías y de la verdad del cristianismo, las aceptan de buen grado, y por qué otras, cuando se les dan esas mismas pruebas, las rechazan.

PREGUNTA 2

¿Qué verdad más importante puede haber que el hecho de que Jesucristo haya muerto por nuestros pecados? Sin embargo, ¿cómo hemos llegado a conocer esta verdad crucial? ¿Por la ciencia, la ley natural, la teología natural, la lógica, la razón? Ciertamente, estas cosas podrían, de hecho, llevarnos a creer en un Dios creador, una primera Causa, un Motor inmóvil, lo que sea. Ninguna de estas disciplinas, ya sea solas o incluso juntas, podrían enseñarnos la verdad más importante que necesitamos saber: Cristo murió por nuestros pecados. ¿Qué debería enseñarnos este hecho (que todas estas disciplinas, incluso en principio, no podrían llevarnos a lo único que realmente necesitamos saber) sobre lo crucial que es hacer de la Biblia nuestra autoridad final y última en cuestiones de fe?

PREGUNTA 3

¿Por qué es tan importante para nuestra fe contar lo que Dios ha hecho en y por nosotros?

Repaso de la Lección

LECCIONES DE VIDA - Pr. Robert Costa

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