A lo largo de la historia, Dios ha revelado su voluntad a la humanidad y ha guiado a su pueblo mediante su voz. Aunque las generaciones cambian y los tiempos evolucionan, Dios no ha dejado de hablar. Su mensaje continúa llamando, orientando, fortaleciendo y preparando al ser humano para cumplir sus propósitos divinos.
El don profético es una expresión del amor de Dios y una evidencia de su deseo de mantener una relación cercana con sus hijos. A través de este don, Dios comunica verdades espirituales, advierte sobre los peligros del camino y ofrece dirección para aquellos que buscan conocer su voluntad. En este seminario estudiaremos el origen, el propósito y la importancia del don profético, reconociendo que el Dios que habló en el pasado sigue comunicándose con la humanidad en el presente.